Lettera 01 Ai Membri del CG26
DIREZIONE GENERALE OPERE DON BOSCO Via della Pisana, 1111 - 00163 ROMA
Il Regolatore del CG26
Lettera 01 Ai Membri del CG26
Prot. 07/0727
Roma, 29 de octubre de 2007
Amables HERMANOS CAPITULARES PARTICIPANTES EN EL CG26 Sus Sedes
Objeto: Presentación del Instrumento de trabajo del CG26
Queridísimos Capitulares:
Acabamos de concluir el encuentro de la Comisión precapitular, que ha preparado el “Instrumento de trabajo” sobre el tema del CG26 “Da mihi animas, cetera tolle”. Ahora os lo mando, juntamente con esta carta de presentación.
Trabajo de la Comisión precapitular
La Comisión precapitular se ha reunido los días 1 – 12 de octubre y ha estudiado las aportaciones de los Capítulos inspectoriales, de los grupos de hermanos y de hermanos individualmente, relativas a los cinco núcleos temáticos: volver a partir de Don Bosco, urgencia de evangelizar, necesidad de convocar, pobreza evangélica y nuevas fronteras. Otras aportaciones, respecto de las Constituciones y los Reglamentos, la vida de la Congregación, la figura del ecónomo local, no las ha tenido en cuenta la Comisión precapitular, porque pasarán directamente a la Asamblea del CG26. El trabajo ha sido intenso y fructuoso, en un clima sereno y fraterno.
La Comisión se subdividió en tres grupos de trabajo: el grupo italiano y francés que ha afrontado el estudio de 34 capítulos inspectoriales, el grupo español y portugués que ha estudiado 33 y el grupo inglés que ha tomado en consideración 31. Además de los capítulos inspectoriales, los grupos han examinado las aportaciones de los hermanos. Los trabajos de grupo se alternaban con los encuentros de toda la Comisión, que compartía los resultados obtenidos y los enriquecía o modificaba los trabajos. El trabajo de grupo era preparatorio para el encuentro de toda la Comisión, que ha logrado la convergencia teniendo presentes las múltiples diferencias y las diversas especificidades.
Puesto que ordinariamente los Capítulos inspectoriales han seguido la metodología de discernimiento, que se había indicado, ha resultado más fácil individuar para cada núcleo la llamada de Dios, la situación, las líneas de acción. A través de síntesis sucesivas se ha llegado así al “instrumento de trabajo”. El grupo español y portugués tenía la responsabilidad de las síntesis de la “llamada de Dios” de cada uno de los cinco núcleos; el grupo italiano y francés ha elaborado las síntesis del segundo paso referente a la “situación”; el grupo inglés ha preparado las síntesis de las “líneas de acción”. Todos los resultados han sido fruto de un trabajo verdaderamente colegial e compartido.
Criterios de lectura del “Instrumento de trabajo”
Ante todo, en el Instrumento de trabajo aparece clara la correlación entre los tres momentos del método de discernimiento. Para ello, los elementos fundamentales de la “llamada de Dios” se vuelven a tomar en la valoración de la “situación” y se convierten en las referencias a las que las “líneas de acción” tratan de dar respuesta.
La “llamada de Dios” comienza siempre con un artículo de las Constituciones que caracteriza el núcleo temático y lo ilustra carismáticamente. La llamada indica las apelaciones fundamentales a las que Dios nos invita a responder hoy: tales apelaciones son tres o cuatro para cada núcleo temático.
La “situación” no es una fotografía de la vida de la Congregación: ésta será presentada en la relación del Rector Mayor al CG26. La situación evidencia los puntos de fuerza y los aspectos de debilidad referidos exclusivamente a las apelaciones de la “llamada de Dios”.
Finalmente, las “líneas de acción” indican los procesos que hay que emprender y algunas intervenciones que ayudan a su realización. Este paso de la metodología ha exigido más atención: queriendo ser el CG26 un Capítulo proyectivo y no doctrinal. Las líneas de acción tratan de ser la traducción operativa de la llamada, en vista de la transformación positiva de la situación.
En las líneas de acción hay también una parte llamada “ponerse en discusión”: está puesta después de los procesos y se refiere a la mentalidad que hay que convertir y a las estructuras que hay que cambiar. Para poder responder a la llamada de Dios en la hora presente, afrontar los desafíos y aprovechar las oportunidades que se presentan, poner en acto las líneas de acción individual, hay que destruir visiones y praxis que con frecuencia sin pensarlo están presentes en nuestras opciones. Hay que llegar, pues, a la conversión.
Utilización del “Instrumento de trabajo”
El “Instrumento de trabajo” ha pretendido ser ágil y esencial en su formulación; así, al menos, estaba en los deseos y esperamos lo sea también en la realidad. Ahora se entrega al estudio, a la reflexión y a las anotaciones de cada capitular. Antes de la celebración del CG26, tenemos a disposición un tiempo oportuno para una buena preparación previa.
Por esto es necesario crear, ante todo en nosotros, capitulares, las actitudes de mente, de corazón y de espíritu que nos dispongan a una escucha acogedora y a un discernimiento eficaz. “Reavivar el corazón” tiene su inicio en cada uno de nosotros. Dice San Agustín que “nutre la mente sólo lo que la alegra”. El Espíritu nos da la alegría de la mente y el ardor del corazón. Nuestro estudio y nuestra reflexión vayan, por lo mismo, acompañados de la invocación: “Veni, Creator Spiritus”.
Dicho instrumento puede ya darse a conocer y utilizar por las Inspectorías, por las comunidades locales y por cada hermano como subsidio de animación y de sensibilización antes de la Asamblea capitular. También ayudará a todos a disponerse a acoger el “fruto del Espíritu”, que entonces vendrá a germinar y a desarrollarse en un terreno bien dispuesto.
Como María y los apóstoles en el cenáculo, la Congregación espera un nuevo Pentecostés para los hermanos, las comunidades y las Inspectorías, o sea un abundante don del Espíritu. Para ello, pongámonos a la escucha dócil y atenta del Espíritu; entonces la gracia de Dios podrá obrar más fácilmente en cada uno de nosotros. “Veni, Sancte Spiritus”.
Os agradezco la atención. Os saludo cordialmente. En Don Bosco
Don Francesco Cereda