Consejo Recursos

Proyecto Inspectorial de Formación

SALESIANOS DE DON BOSCO - FORMACIÓN

 

 

FORMACIÓN - PROYECTO INSPECTORIAL

PROYECTO INSPECTORIAL DE FORMACIÓN

DIREZIONE GENERALE OPERE DON BOSCO

Via della Pisana 1111 – 00163 ROMA

El Consejero General para la Formación


A los Reverendos
Señores Inspectores
Delegados Inspectoriales de formación
En sus sedes

PROYECTO INSPECTORIAL DE FORMACIÓN

Material para el proceso de elaboración

El Proyecto inspectorial de formación es una de las novedades pedidas por la Ratio (FSDB 18, 24, 235). Junto a la sección formación del Directorio inspectorial, el Proyecto constituye la aplicación de la Ratio a la vida de la Inspectoría. Directorio y Proyecto inspectorial prescriben “el modo de realizar la formación según lo requiera el propio contexto cultural, en conformidad con las directrices de la Iglesia y de la Congregación” (Const. 101).

El Proyecto inspectorial de formación  tiene su origen en el Directorio. Mientras el Directorio establece las opciones fundamentales y la normativa de la Inspectoría en el campo de la formación, el Proyecto ofrece las opciones concretas, de acuerdo con el Directorio, que se deben llevar a cabo durante un período determinado.

El Proyecto inspectorial de formación tiene presente el Proyecto Orgánico Inspectorial, en el que se pueden encontrar algunas prioridades para la formación. El Proyecto de formación las tiene en cuenta y las traduce en pistas concretas. Por ejemplo, la prioridad del robustecimiento cualitativo y cuantitativo de las comunidades, expresa en el Proyecto Orgánico, exige opciones que deben entrar en el Proyecto de formación.

En la Ratio se encuentran ya las indicaciones sobre cómo elaborar el Proyecto inspectorial de formación (FSDB 572 – 576). Este material del Dicasterio para la formación pretende ayudar en la elaboración del Proyecto, presentar un ejemplo de proceso para la implicación de la Inspectoría y ofrecer la misma metodología de discernimiento utilizada para otros proyectos.

1. SUJETO DEL PROYECTO INSPECTORIAL DE FORMACIÓN

El Proyecto inspectorial es fruto de la reflexión y del discernimiento de toda la Inspectoría (FSDB 574). Ésta se debe interrogar sobre la propia formación: debe preguntarse qué perfil de salesiano quiere formar, cuáles son sus mayores necesidades en el campo formativo, cuál es su eficacia en sus etapas de formación, cuáles son las metodologías usadas en los procesos formativos, cuáles son los aspectos a los que debe prestar mayor atención en el futuro inmediato y qué opciones debe escoger.

Es importante, pues, que toda la Inspectoría, y no sólo los formadores, se implique en la elaboración del Proyecto inspectorial, porque en la comunidad inspectorial todos están en formación permanente y todos tienen responsabilidades en la formación inicial. La Inspectoría es una comunidad en formación y de formación. El Proyecto, más que un documento escrito por un pequeño grupo, es la convergencia de los hermanos de una Inspectoría sobre algunas opciones importantes. La elaboración del Proyecto, si se programa bien, puede llegar a ser una oportunidad de formación permanente.

El Proyecto depende al mismo tiempo de la directa responsabilidad del Inspector y de su Consejo. El Inspector es ayudado por el Delegado y por la Comisión inspectorial para la formación. Es obvio que un compromiso de semejante importancia no se puede realizar en poco tiempo; parece razonable que las Inspectorías le dediquen al menos un año completo. Sería deseable comenzar este trabajo después del estudio de la fragilidad vocacional y concluirlo antes del final del año 2007.

Es preciso recordar aquí que en las Inspectorías en las que hay colaboraciones interinspectoriales, el Proyecto inspectorial requiere la implicación de las Inspectorías interesadas. En este caso se trata de dos o más sujetos que dialogan y buscan convergencias formativas.

2. PASOS DE LA ELABORACIÓN DEL PROYECTO

Puesto que el Proyecto inspectorial de formación, como los otros proyectos, utiliza la metodología del discernimiento, se proponen los tres pasos acostumbrados: llamada de Dios, situación actual, líneas de acción. La Ratio propone las mismas tres partes, aunque usa una terminología diversa (FSDB 575 – 576). Estos tres pasos se reflejarán luego también en la elaboración escrita del Proyecto.

2.1. Llamada de Dios

Todo proyecto es, ante todo, una proyección hacia el futuro: expresa la meta a la que Dios nos llama. Siendo la vocación salesiana un “don de Dios” (FSDB 1), también la formación, que la hace florecer y crecer, es una “gracia del Espíritu” (FSDB 1). En el proceso de discernimiento resulta entonces necesario ponerse delante de Dios y preguntarse: “¿Qué espera Dios, en las circunstancias actuales de la Inspectoría, de los que ha llamado a seguir a su Hijo más de cerca según el ejemplo de Don Bosco?”. Se trata, por tanto, de delinear el perfil del salesiano al que debe tender toda la formación. Es obvio que este perfil deberá tener en cuenta tanto las opciones del Directorio como las del Proyecto Orgánico.

El perfil del salesiano está ya propuesto de modo general por la Ratio en el capítulo segundo, titulado “Identidad vocacional salesiana: principio y fin de la formación” y desarrollado en el capítulo tercero, que trata de las “Dimensiones de la formación: valores y actitudes”. Se trata ahora de volver a estas partes de la Ratio, poniendo en evidencia los aspectos comunes de la vocación salesiana, señalando los propios de la vocación del salesiano sacerdote y del salesiano coadjutor, añadiendo los matices particulares, que son propios de la situación concreta de la Inspectoría.

En cada Inspectoría pueden darse diversas características especiales en la presentación de la fisonomía del salesiano, porque es cuestión de inculturación del carisma en un determinado lugar. Por ejemplo, en una Inspectoría, en cuyo territorio se encuentran grupos étnicos en conflicto, los hermanos podrían sentirse llamados a ser portadores de reconciliación y a hacerse expertos en el diálogo.

El perfil exige ser formulado en términos de actitudes que asumir, de valores que vivir, de comportamientos que realizar, de habilidades y competencias que adquirir. El perfil dirige toda la elaboración del proyecto y todo el proceso formativo. En semejante perfil se inspira, de hecho, tanto la formación inicial, que es un proceso de identificación gradual y progresiva con la vocación salesiana, como la formación permanente, que es un proceso de fidelidad creativa a la misma vocación. Todos los salesianos de una Inspectoría tienen delante el mismo perfil y tratan de vivirlo; de este modo se logra la superación de la fractura entre formación inicial y formación permanente.

2.2. Situación actual de la formación

Delineado el perfil del salesiano como respuesta a la llamada de Dios, el segundo paso es  tomar conciencia de la situación actual de la  formación en la Inspectoría.

En este ejercicio conviene dar una mirada a los diversos capítulos de la Ratio, examinándolos de modo sintético. En particular se consideran la realización del perfil del salesiano en la realidad de la Inspectoría, las metodologías formativas en uso, las etapas formativas y la formación permanente.

Para cada uno de estos cuatro elementos se identifican algunos aspectos positivos de la propia situación, juntamente con los recursos y disponibilidades; algunos aspectos inadecuados, junto con las resistencias y dificultades; los desafíos y las necesidades fundamentales.

Más concretamente, mirando el perfil del salesiano, se trata de ver lo que ya se ha adquirido y lo que, en cambio, falta o es difícil de adquirir.

Respecto de las metodologías formativas, se examinan tanto las utilizadas como las descuidadas, tanto las eficaces como las débiles, en vista de la realización del perfil del salesiano.

Para la formación inicial, se revisan el proceso y todas las etapas formativas, indicando las que funcionan bien y deteniéndose en las que requieren más atención en la Inspectoría.

Finalmente, se da una mirada a la formación permanente a nivel del hermano, de la comunidad local y de la comunidad inspectorial, a la calificación de los hermanos y a la formación conjunta de salesianos y de seglares, poniendo de relieve los aspectos positivos y negativos más importantes.

2.3. Líneas de acción

Estos dos primeros momentos conducen naturalmente al tercer paso, o sea a la determinación de las líneas operativas. Este paso se construye sobre la llamada de Dios, teniendo a la vista el perfil del salesiano que se quiere lograr, y sobre la realidad de la situación, descubriendo claramente los elementos en los que es necesario fijar la atención en el proceso formativo de la Inspectoría.

Es aconsejable que las líneas de acción estén formuladas según objetivos, estrategias o procesos, e intervenciones. Dichas líneas se articulan en tres partes: aspectos comunes de la formación, formación inicial, formación permanente.

a. Aspectos comunes de la formación

Se formulan las líneas de acción referentes a los aspectos comunes para todos los hermanos,  tanto para la formación inicial como permanente, en particular sobre el perfil del salesiano y la metodología formativa. Aspectos comunes podrían ser, por ejemplo, la formación para las relaciones humanas o el uso de un acercamiento personalizado en toda la formación. Entre los aspectos comunes de la formación debe considerarse todo el proceso formativo en su conjunto, con particular atención a la continuidad entre formación inicial y formación permanente.

b. Formación inicial

Se pasa a delinear un cuadro completo y orgánico de las líneas de acción referentes a la formación inicial, en cada una de sus etapas y en los aspectos que se refieren a todas las etapas en su conjunto.

Primero se ven todas las fases, como se presentan en la Ratio, indicando para cada etapa los objetivos, la experiencia formativa y las condiciones formativas. Es decir, para cada etapa se sigue la misma estructura de la Ratio, sin repetir lo que ella afirma, pero poniendo en evidencia sólo aquellos aspectos peculiares, que deberían tener una aplicación particular en la Inspectoría. No se dejen de poner de manifiesto en cada etapa los aspectos específicos de formación para los salesianos clérigos y para los salesianos coadjutores.

En un segundo momento se estudia qué condiciones deben tenerse en cuenta para garantizar la continuidad entre las diversas etapas formativas.

Finalmente, se presenta un cuadro completo del currículo de los estudios en las diversas etapas, un programa gradual y sistemático de los estudios salesianos y el itinerario de actividades educativas pastorales. En el caso del currículo de los estudios se trata también aquí de esclarecer si hay diferencias en el currículo de salesianos clérigos y salesianos coadjutores.

c. Formación permanente

Se pasa a delinear también un cuadro completo de las líneas de acción referentes a la formación permanente, haciendo referencia  a los aspectos importantes.

Ante todo, hay que concentrarse en el planteamiento de la formación permanente; se presta atención a algunas situaciones de vida; finalmente, se programa la animación de la formación permanente a nivel personal, de la comunidad local, de la comunidad inspectorial e interinspectorial.

Se considera luego la calificación de los hermanos, descubriendo las necesidades de la Inspectoría, sugiriendo las áreas de calificación, las especializaciones necesarias, los tiempos y los lugares. Se presta particular atención a la formación de los formadores y a la preparación de expertos en estudios salesianos.

Finalmente, se presentan los elementos para la formación conjunta entre salesianos y seglares.

3. PROCESO PARA LA ELABORACIÓN DEL PROYECTO

Como ya se ha dicho, el Proyecto inspectorial de formación es un proceso de discernimiento y de participación inspectorial. Es el resultado de una amplia participación e implicación.

A modo de ejemplo, éstas podrían ser las etapas y las modalidades de implicación a nivel inspectorial e interinspectorial, para lograr la elaboración del Proyecto.

1. Comunidades de la Inspectoría

El Delegado y la Comisión inspectorial de formación, encargados por el Inspector de la elaboración del Proyecto, partiendo de las sensibilidades y disponibilidades de hermanos y comunidades, predisponen una modalidad para implicarlos a todos.

Por ejemplo, usando los materiales preparados por la Comisión teniendo en cuenta los capítulos segundo y tercero de la Ratio, se podría invitar a las comunidades a reflexionar sobre cuál debe ser el perfil del salesiano de la Inspectoría; se podría pedir también un parecer sobre la situación de la formación, tanto inicial como permanente, en la Inspectoría con los desafíos que hay que afrontar.

2. Comunidades formadoras inspectoriales e interinspectoriales

Por lo que se refiere a la formación en las diversas etapas, es obvio que este trabajo  debe ser hecho en gran parte en las diversas comunidades formadoras, inspectoriales e interinspectoriales. A las comunidades formadoras se les puede pedir también la reflexión sobre: currículo de los estudios, programa de los estudios salesianos, itinerario de las actividades educativo pastorales, asegurando que todos estos aspectos estén bien articulados, con gradualidad y en plan progresivo, según corresponde a las finalidades de cada etapa formativa.

3. Delegados y Comisiones de formación de otras Inspectorías

Donde hay colaboraciones interinspoectoriales, es preciso entrar en diálogo con los  Delegados de formación de las otras Inspectorías, para tener una posición común sobre las situaciones de colaboración.

4. Delegado y Comisión inspectorial de formación

Mientras están en marcha estas diversas modalidades de implicación, la Comisión inspectorial elabora lo que se refiere a la preparación de la profesión perpetua, al tema de la continuidad formativa, a la formación continua a nivel del hermano, de la comunidad y de la Inspectoría y al programa de calificación y especialización de los hermanos. Un grupo restringido de salesianos y seglares redacta el programa de formación para los salesianos y seglares juntos.

La Comisión recoge todo el material preparado con las diversas aportaciones; lo pone luego todo junto; finalmente, prepara un instrumento de trabajo, cuidando la unidad y la organicidad en la redacción.

5. Directores y formadores

El instrumento de trabajo, preparado por la Comisión, debe ser ahora compartido con los Directores y los formadores, o también con otros, como, por ejemplo, con los hermanos jóvenes, para recibir sus aportaciones.

6. Inspector y Consejo inspectorial

Finalmente la Comisión presenta la redacción conclusiva al Inspector, el cual la estudia junto con su Consejo y la aprueba.

4. PROGRAMACIÓN INSPECTORIAL ANUAL

El Proyecto inspectorial es elaborado para un cierto período de años. Esto quiere decir que, en la actuación del Proyecto de formación, la Inspectoría puede escoger algún aspecto y hacerlo objeto de una particular programación para un año o para un determinado período.

Por ejemplo, un año la Inspectoría podría tratar de promover la lectio divina, o la dirección espiritual, o la pobreza religiosa. El Proyecto tiene siempre necesidad de una programación que indique tiempos, lugares, modalidades e intervenciones.

A título de información, hay numerosas Inspectorías que usan el tema del Aguinaldo como objeto de la programación formativa para los salesianos, la Familia salesiana, las comunidades educativas pastorales, el MJS. La utilizan para todo el año formativo y pastoral, y no necesariamente comenzando con el principio del año solar; de este modo dan unidad a todos los procesos educativos y formativos.

5. EVALUACIÓN Y REVISIÓN DEL PROYECTO

Es necesario determinar la duración del Proyecto; esto comporta escoger en el Proyecto opciones que sean realizables en el período establecido y también saber el plazo del Proyecto y la fecha de su revisión. Para el Proyecto inspectorial de formación es aconsejable una duración de 5 ó 6 años, inmediatamente después de la revisión del Proyecto orgánico inspectorial.

Por lo que se refiere a la evaluación de la aplicación del Proyecto y de la programación, parece suficiente que el Delegado con la Comisión de formación la haga al final de cada año y comparta las conclusiones con el Inspector y su Consejo.

A la luz de la evaluación anual, no es aconsejable hacer una revisión parcial o total del texto del Proyecto inspectorial. Dichas modificaciones crearían desorientación: el Proyecto es un instrumento de continuidad en el trabajo de formación de una Inspectoría.

***

El Proyecto inspectorial de formación es un instrumento muy importante para favorecer, sobre todo a través del perfil del salesiano al que nos sentimos llamados por Dios, la “cultura” de la Inspectoría. Dicha cultura está constituida por la mentalidad, por los criterios de valoración, por los modelos de comportamiento, por el estilo personal y comunitario, por el modo de ser en la Iglesia, por la concepción de vida religiosa, por la práctica de los consejos evangélicos.

A veces puede haber una cultura débil de la Inspectoría, que no ayuda a la superación de las fragilidades vocacionales, que no robustece la fidelidad, que no atrae vocaciones, que no tiene incidencia en la educación y en el territorio. Al contrario, puede haber una cultura de propuestas de la Inspectoría, que favorece la fidelidad, el crecimiento vocacional, la eficacia pastoral y la significatividad.

El Proyecto inspectorial de formación es una gran oportunidad para preguntarnos cuál es la cultura de nuestra Inspectoría y para orientarnos hacia una cultura preocupada por presentar propuestas.

Roma, 1 octubre 2005


PROYECTO INSPECTORIAL DE FORMACIÓN

Esquema de la elaboración

1. LLAMADA DE DIOS

¿Qué tipo de salesiano quiere Dios que seamos nosotros en esta Inspectoría en este momento?

1. Se describe el perfil del salesiano al que Dios nos llama y al que debemos tender, poniendo de manifiesto:
-   las características comunes de la vocación salesiana
-   las características específicas de la vocación del salesiano sacerdote y del salesiano coadjutor.

2. La descripción del perfil se hace en términos de actitudes, comportamientos, competencias, habilidades; para delinear el perfil se hace referencia a la FSDB capítulos 2-3 

3. El perfil debe tener presente tanto la situación de la Congregación como la de la Inspectoría.

2. SITUACIÓN ACTUAL DE LA FORMACIÓN

¿Dónde se encuentra la formación en la Inspectoría respecto de la llamada de Dios: se encuentra cerca o lejos?

1. La situación analiza de forma sintética los cuatro elementos siguientes:
-   perfil del salesiano: FSDB capítulos 2 - 3
-   metodologías formativas en uso: FSDB capítulo 4
-   proceso y etapas de la formación inicial: FSDB capítulos 5 - 11
-   formación permanente: FSDB capítulo 12.

2. Para cada uno de estos cuatro elementos se consideran:
-   aspectos positivos, recursos y disponibilidades
-   aspectos inadecuados, resistencias y dificultades
-   desafíos y necesidades

3. L