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Seminario de estudio sobre meditación salesiana

Seminario de estudio sobre meditación salesiana

Ivo Coelho, SDB

San Calixto-Roma, 10-12 de mayo de 2018.
Fiesta de la Ascensión del Señor

A: Los inspectores
Delegados inspecoriales para la formación

Queridos hermanos,

Saludos desde Roma, donde acabamos de concluir un breve seminario de estudio sobre la meditación salesiana. Los participantes fueron José Kuttianimattathil INK (coordinador), Xavier Blanco SSM, Giuseppe Buccellato ISI, Eunan McDonnell IRL, Giuseppe Roggia UPS, Gianni Rolandi del Departamento de Misiones y Cleofas Murguia, Silvio Roggia, Francisco Santos Montero y yo, del Departamento de Formación. El objetivo era aclarar el lugar que ocupa la meditación en la tradición y la vida salesiana, y ofrecer pautas para el crecimiento en este campo. Te envío esta carta, más bien larga, como una forma de compartir los frutos de nuestro seminario.

El seminario nació de una sugerencia de Xavier Blanco, director de la casa salesiana de Santiago de Compostela, España, donde nos reunimos para la última "Consulta" sobre Formación (febrero de 2016). Durante una misa que presidió, Xavier nos sorprendió al decir: "¿Por qué no nos enseñan a meditar?" A la luz del hecho de que estamos revisando el manual de oración salesiano, a petición del CG27, pensamos que un seminario dedicado a este tema sería muy apropiado. Los participantes al final han sido el grupo de formación dirigido por José Kuttianimattathil, Eunan McDonnell, Giuseppe Buccellato y Giuseppe M. Roggia, por su competencia en materia salesiana, y Xavier Blanco.

El seminario tuvo lugar en la comunidad de San Calixto, en el maravilloso escenario, tan rico en paz, de las catacumbas de San Calixto, del 10 al 12 de mayo de 2018. Comenzamos compartiendo nuestras experiencias personales de meditación: nuestra iniciación en la meditación, cómo meditamos, qué impacto tiene la meditación en nuestra vida y apostolado, qué dificultades encontramos.

El siguiente paso fue la iluminación de nuestra experiencia con la tradición salesiana. Partiendo de su experiencia como formador y guía de generaciones de jóvenes salesianos, Giuseppe M. Roggia compartió aquellos que consideraba elementos importantes en la formación de la meditación. Giuseppe Buccellato nos ofreció sorprendentes informaciones sobre el papel de la oración mental en el carisma de Don Bosco como fundador y sobre cómo Don Julio Barberis, el primer maestro de novicios, dedicaba los primeros dos meses del noviciado a la formación para la meditación[1]. Eunan McDonnell desde san Francisco de Sales y desde su experiencia nos ayudaron a reflexionar sobre por qué debemos meditar, para después ofrecernos algunos elementos metodológicos y sobre cómo hay que meditar. Xavier Blanco presentó a Jesús como el hombre de los "tres tiempos": en él, la acción, la oración y la comunidad se unen en un "acuerdo espléndido"; luego presentó la nueva sed de silencio, oración contemplativa y meditación que se está despertando en España, por ejemplo, a través de la obra de Pablo d'Ors[2].

Después de un período de silencio para permitir que la riqueza de lo escuchado se sedimentara, con la ayuda de una visita guiada a las catacumbas, se produjo un momento de diagnosis y brainstorming: ¿Por qué muchos de nosotros pierden el interés por la meditación, incluso mientras están en la formación inicial? ¿Existe un método específico de meditación salesiana? ¿Hay algún otro método que pueda estar en armonía con nuestra espiritualidad? ¿Qué podemos aprender sobre meditación a partir del estudio de la encuesta de acompañamiento personal de los salesianos realizada por los departamentos de la Pastoral Juvenil y de la Formación?[3] ¿Qué se puede hacer para despertar la estima y el amor por la meditación entre los salesianos en la formación inicial y permanente? ¿Cuáles podrían ser los pasos para una iniciación eficaz en la meditación salesiana? ¿De qué manera se puede vincular la meditación salesiana con la lectio divina, centering prayer y la "oración del corazón"?

El paso final se caracterizó por el compromiso de recoger los frutos de los dos días de estudio, oración y reflexión, viendo también el modo de compartirlos con la Congregación.

Los pongo aquí en todos seguidos, como una aportación, esperando que te sean de alguna utilidad.

Preámbulos:

  • Si estamos convencidos del valor y el lugar que la meditación ocupa en nuestras vidas, ciertamente estaremos más propensos a ser fieles a la meditación misma y a aprender cada vez más a mejorar la forma en que la vivimos.

* Rezar juntos va ligado al trabajar juntos y es, por lo tanto, para nosotros un elemento de identidad carismática.

  • Actualmente, muchos tienen poca o ninguna iniciación a la meditación. Esto forma parte de la debilidad general de la dimensión pedagógica de nuestra formación.
  • En la iniciación a la oración, no podemos dar por descontado que las personas tengan una relación con Dios. Si falta este presupuesto fundamental, corremos el riesgo de construir sin tener una base.
  • Si hay "miedo" en las fases de formación inicial, la meditación tiende a convertirse en una formalidad más que en un convencimiento.

La meditación en el carisma de Don Bosco fundador:

  • Ha sido sorprendente ver lo mucho que Don Bosco y la primera generación salesiana insistieron en la meditación: ver las añadiduras que Don Bosco introdujo en la edición italiana de las Constituciones, la atención prestada por Don Barberis en enseñar a los novicios el por qué y el modo de hacer la meditación, y la insistencia en la meditación de don Rinaldi[4].
  • Un buen conocimiento de nuestros orígenes nos ayuda a ver la importancia y el lugar que la meditación ocupa en nuestro carisma.
  • Teniendo presente que las principales fuentes de inspiración del Convictorio Eclesiástico eran de carácter ignaciano y alfonsiano, y dado que Don Bosco continuó haciendo anualmente ejercicios espirituales en San Ignacio, en Lanzo, hasta 1874, podemos decir que aprendió el método ignaciano de la meditación. Dado que el mismo Francisco de Sales recurre a Ignacio, encontramos una clara consonancia de los métodos.

Por qué meditar

  • En primer lugar, por imitación de Aquel que nos amó y a quien amamos: en Jesús vemos la unidad de acción, oración y comunidad.
  • Sin oración mental, nuestra relación con Dios no puede llegar a ser profunda

Cómo meditar:

  • Se requiere un método, al menos al comienzo.
  • No existe un único método de meditación salesiana, aunque la meditación es ciertamente algo distinto de la lectura espiritual (como claramente vemos en la vida y los escritos de Don Bosco). Pero algunas de las cosas que decimos a continuación establecerán puntos de referencia e indicarán algunas preferencias.
  • El método consiste ante todo en las convenientes disposiciones del corazón: fe, fidelidad, confianza y perseverancia.
  • La perseverancia es de suma importancia y es una palabra que a menudo se encuentra en los labios de Jesús y en el Nuevo Testamento. Aprendemos a rezar rezando, y es importante "estar allí", día a día, para la meditación.
  • Los momentos de intensa oración (como el retiro espiritual) y el acompañamiento espiritual personal pueden crear una buena base para la meditación.
  • La preparación, tanto remota como próxima, es de suma importancia: la costumbre de leer la Palabra de Dios, las Constituciones, buenas lecturas espirituales; la lectura de la Palabra de Dios del día y tal vez incluso un comentario la noche anterior.
  • La Palabra de Dios y las Constituciones son textos privilegiados para nuestra meditación.
  • Cristo está en el centro de la meditación cristiana. Él es, como insisten Teresa de Ávila y Francisco de Sales, la puerta por la cual entramos; es Él quien nos guiará, si y cuando lo desea, a la oración sin palabras, emocional, contemplativa.
  • La palabra meditación se deriva de "cuidar de", "prestar atención". Comenzamos la meditación colocándonos en la presencia de Dios, prestando atención a quien está siempre presente y desea comunicarse con nosotros.
  • En el noviciado, puede ser apropiado centrarse en un único método, como el de lectio divina.
  • Collatio, o el compartir en común, presupone que ya se han hecho la lectio y la meditatio, que se haya sido "tocados" por la Palabra; de lo contrario, ¿qué se comparte?
  • También es útil llevar un diario, para ver en el tiempo la dirección en la que Dios me guía.
  • Una buena meditación tiene eco a lo largo del día, superando gradualmente el "paralelismo" en nuestra vida y llevándonos a la unificación de nuestras prácticas de piedad, de la vida sacramental, de todo el resto de la vida y del trabajo cotidiano.
  • Los frutos de la meditación se ven en la transformación que se realiza en la vida.
  • Los guías espirituales salesianos deben aprender a hacer que la oración y la meditación entren en el coloquio, haciendo incluso preguntas sobre estos campos; deberían aprender a acompañar a los hermanos en estos aspectos tan importantes de sus vidas.

Entre los pasos que queremos dar en el inmediato futuro están los siguientes:

  1. Un e-book del material del seminario, para ser compartido con todos los hermanos.
  2. Una nota sobre algunos métodos de meditación salesiana para que sean incluidos en el nuevo manual de oración, junto con otro material, en www.sdb.org.
  3. Animación de los delegados inspectoriales de formación, durante las diversas reuniones de las comisiones regionales de formación 2018.
  4. Preparación de material didáctico sobre meditación, con la ayuda de maestros de novicios y encargados de prenovicios.
  5. Formación de formadores en el área de meditación.
  6. Involucrar a los diversos centros regionales de la formación permanente a través de cursos y otras iniciativas.
  7. Hacer de la meditación y de la oración un tema en el trabajo del CG28, dado que la calidad de la evangelización está directamente relacionada con la calidad de nuestra oración y meditación.

Del seminario mismo hemos aprendido que es muy provechoso, especialmente en el área de temas como la meditación, comenzar de nuestra experiencia personal, compartiéndola con simplicidad, antes de iluminarla con la tradición. También nos hemos dado cuenta de que las dinámicas de un grupo pequeño en un seminario son muy diferentes de las que se realizan cuando el grupo es más grande. Este mismo método podría ser algo valioso en nuestro esfuerzo de progresar en la meditación, ya que es un modelo eficaz de "experimentar los valores de la vocación salesiana" que está en el centro de C 98: "Iluminado por la persona de Cristo y por su Evangelio, vivido según el espíritu de Don Bosco, el salesiano... vive la experiencia de los valores de la vocación salesiana... ".

Termino compartiendo el sentimiento de serena gratitud que experimento en mi corazón por este pequeño seminario, que surge de la petición espontánea de un hermano. Me gustaría dar las gracias a todos los miembros que han participado y contribuido en un espíritu de gran sencillez, a José Kuttianimattathil y  a Silvio Roggia por la coordinación  y dirección del seminario; a Gianni Rolandi, que se unió a nosotros voluntariamente para ayudar en las traducciones; a la comunidad de San Calixto, que nos recibió con tanta cordialidad y fraternidad. Un seminario, podríamos preguntarnos, ¿qué diferencia marcará? Al menos ha marcado una diferencia para los que hemos participado en él; y luego, como dijo Don Bosco, si acompañamos nuestro trabajo con la oración, nacerán de dos granos cuatro espigas.

Un feliz fiesta de la Ascensión del Señor, la fiesta de Jesús sentado a la derecha de Dios y, al mismo tiempo, trabajando entre nosotros, "en nuestro anuncio de la Palabra y de los signos que lo acompañan (Mc 16, 19- 20), especialmente los signos de nuestras vidas transformadas. Que Nuestra Señora de Fátima y María Mazzarello, con su espíritu de contemplación, intercedan por nosotros.

Afectuosamente:


[1] Véase "Carta de San Vicente de Paúl dirigida a sus religiosos sobre el levantamiento todos al mismo tiempo (15 de enero de 1650)" anexa a las Constituciones de la Sociedad de San Francisco de Sales de 1877 a 1907; G. BARBERIS, manuscrito de Barberis de 1875 del cuaderno de instrucciones a los novicios, Archivo Central Salesiano; G. BARBERIS, El vademécum de los jóvenes salesianos, nueva edición revisada y corregida (Turín, 1931), cap. 12: De la meditación; G. BUCCELLATO, la presencia de la función mental de Dios Oración en el carisma de fundación de San Juan Bosco, Tesis gregoriano, Espiritualidad Serie 9. (Roma: Editrice Pontificia Gregoriana, 2004); G. BUCCELLATO, Don Bosco, San Ignacio y la Compañía de Jesús: la historia de una relación oculta ... pero no demasiado, en la identificación, Las raíces de la espiritualidad de San Juan Bosco (Ciudad del Vaticano: Libreria Editrice Vaticana, 2013); G. BUCCELLATO, Giovanni Bosco: el guardián celoso de su vida con Dios, New Dictionary of Mysticism, ed. L. Borriello, E. Caruana, MR del Genio y R. Di Muro (Ciudad del Vaticano: Librería Editrice Vaticana, 2016); G. BUCCELLATO, Cuatro espigas nacerán de dos granos. Pequeña antología de las enseñanzas de San Juan Bosco sobre la oración (Turín: ElleDiCi, 2017).

[2]   Ver PABLO D'ORS, Biografía del silencio (Siruela, 2015)

[3] Ver MARCO BAY, Jóvenes salesianos y acompañamiento: resultados de una investigación internacional (Roma: LAS, 2018).

[4] Una nota manuscrita de Don Rinaldi encontrada por Giuseppe Roggia en la casa del noviciado Pinerolo: "Los novicios aprenden a meditar, es lo más importante".