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Entrevista sobre fidelidad profesional

FORMACIÓN - DOCUMENTOS

 

ENTREVISTA SOBRE LA "FIDELIDAD VOCACIONAL"
al Consejero General para la formación
sobre las Orientaciones apareció en ACG 410

 

1. En los últimos seis años, la Congregación ha reflexionado particularmente sobre la fragilidad vocacional; Ahora está invitada a profundizar en el tema de la fidelidad vocacional. ¿Existe una conexión entre la fragilidad vocacional y la fidelidad vocacional?

Fragilidad y lealtad son las dos caras de una misma moneda. Por un lado, la superación de la fragilidad tiene como objetivo fortalecer la opción vocacional, profundizando en los primeros años de formación el significado y las motivaciones de la vocación. Por otro lado, la fidelidad presupone la maduración vocacional, que mantiene viva la conciencia de las intervenciones de Dios en la historia personal de cada uno y apoya el compromiso diario de la respuesta generosa y creativa a la llamada de Dios. De esta manera, se establecen los cimientos para vivir plenamente. vocación propia.

 

2. Hablemos de fragilidad primero. ¿La experiencia de estos últimos años ha ayudado a las Provincias a comprender mejor esta realidad y, por lo tanto, a trabajar para superarla?

La fragilidad vocacional sigue siendo una cuestión actual y abierta; requiere ser continuamente monitoreado y abordado. Hoy, sin embargo, hemos adquirido una nueva conciencia y una comprensión más profunda de lo que significa; esto ayuda a enfrentar mejor sus desafíos e identificar las soluciones más adecuadas para superarlos. También nos dimos cuenta de que la fragilidad tiene tres caras diferentes y complementarias, que requieren respuestas específicas.

 

3. ¿Cuáles son estas tres caras de la fragilidad?

En primer lugar, existe la fragilidad psicológica.. Los jóvenes de hoy son generalmente abiertos, disponibles y generosos; prestar más atención a los aspectos relacionales y menos a los institucionales; Buscan relaciones sinceras y autenticas. Al mismo tiempo, muestran identidades inciertas; A veces presentan una visión de la vida autorreferencial y narcisista; tienen un agudo sentido de libertad individual; Tienden a actuar de acuerdo con sus emociones; se sienten atraídos por grandes ideales, pero favorecen la satisfacción de sus propias necesidades, especialmente las emocionales; Tienen miedo de comprometerse a largo plazo. Esta condición se llama fragilidad psicológica; Caracteriza, aunque en una medida diferente, a la juventud de todo el mundo. Por lo tanto, siendo "estos" son los jóvenes a quienes Dios llama a la vida consagrada salesiana, con sus fortalezas y sus debilidades,
También hay fragilidad vocacional.. Se encuentra desde los primeros pasos de la experiencia formativa. A menudo sucede que comenzamos el viaje formativo sin haber operado una verdadera opción vocacional; a menudo, el discernimiento permanece abierto para cualquier elección durante mucho tiempo y no se inicia ningún proceso de identificación y maduración vocacional. A veces no se presta suficiente atención a las motivaciones vocacionales conscientes e inconscientes, ni a su purificación y fortalecimiento. A veces, los criterios de discernimiento vocacional no se conocen o se aplican de manera adecuada. En otros momentos, la atención a la formación humana y a la vida de fe de los candidatos es insuficiente; También sucede que no se les ayuda a comprender desde el principio el significado de la vocación consagrada salesiana como una llamada de Dios y no principalmente como una elección propia.
Finalmente, notamos la fragilidad formativa.. Se encuentra cuando los caminos de formación son débiles, cuando los equipos de formación son inconsistentes y están mal preparados, cuando la metodología de entrenamiento es inadecuada. A veces sucede que el proceso formativo se reduce principalmente al aspecto intelectual y no le da suficiente importancia para trabajar en las profundidades de la formación; en este caso, no llegamos a la personalización de la formación: la persona no asume la responsabilidad de su propia formación, no está disponible para un verdadero acompañamiento personal, sobre todo espiritual, tiende a vivir el proceso formativo como una conformación con el entorno y no como una configuración para la propia formación. Señor Jesús y su estilo de vida. Cuando hay fragilidad formativa, no se puede superar ni la fragilidad psicológica ni la vocacional;

 

4. Parliamo ora della fedeltà vocazionale. Perché si è sentita la necessità di offrire riflessioni e orientamenti sulla fedeltà?

Credo vi siano due motivazioni fondamentali. Innanzitutto tali orientamenti intendono aiutare ogni confratello a vivere in pienezza e gioia la vocazione alla vita consacrata salesiana, con la consapevolezza che essa è senz’altro un dono che Dio gli dà per la sua salvezza, santità e gioia personale, ma che è soprattutto un dono che Dio gli fa per il bene dei giovani e della Chiesa. Ciò significa che la vocazione alla vita consacrata salesiana deve essere da lui vissuta in maniera tale da rendere testimonianza a Cristo, alla Chiesa e al Vangelo. In secondo luogo queste riflessioni intendono incoraggiare e sostenere i confratelli nell’essere fedeli agli impegni presi nella professione religiosa e ordinazione presbiterale. È noto che oggi, in qualsiasi stato di vita, non è facile vivere la fedeltà; sono i forti cambiamenti socio-culturali in atto, ma anche le debolezze della vita di fede e della proposta di vita consacrata che pongono a rischio la fedeltà. Queste riflessioni mirano a rafforzare la convinzione che con la grazia di Dio è possibile essere fedeli anche oggi e a offrire suggerimenti per vivere la fedeltà con gioia.

 

5. A chi sono rivolti questi orientamenti?

Questi orientamenti sono rivolti anzitutto ad ogni salesiano che ha assunto l’impegno della professione religiosa, temporanea o perpetua, e per qualcuno anche dell’ordinazione presbiterale. La formazione, iniziale o permanente, deve porre le basi e deve essere di aiuto per la loro fedeltà. Ognuno deve sentirsi responsabile, individualmente e comunitariamente, non solo per la propria fedeltà, ma anche per la fedeltà degli altri. Tali orientamenti riguardano anche formatori e comunità formatrici, in quanto il loro lavoro influisce molto sulla identificazione vocazionale e sulla risposta fedele. Essi sono rivolti infine all’Ispettore con il suo consiglio, alla Commissione ispettoriale per la formazione, ai Direttori dell’Ispettoria, perché la fedeltà creativa e gioiosa dei suoi membri dipende dalla sua “cultura”, mentalità e stile di vita e dall’impatto della sua opera di animazione e governo.

 

6. Qual è il messaggio fondamentale che si intende comunicare a tutti i confratelli?

Il messaggio fondamentale che si vuole comunicare ai confratelli è che la vocazione alla vita consacrata salesiana non è in primo luogo una propria scelta di vita, ma è il disegno di Dio su ognuno per un amore di predilezione. Se fosse primariamente una propria scelta, la vocazione si potrebbe cambiare quando non fosse più di proprio gradimento. Essendo invece la vocazione un progetto di Dio, e per di più, divenendo Dio nella professione religiosa il partner della vita di ognuno, non si tratta di chiedersi quanto permanga la nostra forza ma quanto duri la Sua, e la Sua dura per sempre. Tocca a ognuno allora collaborare con la grazia di Do, che sarà sempre sufficiente e non mancherà mai, cercando di vivere la fedeltà giorno dopo giorno. Occorrerà per questo porre al centro della fedeltà una solida teologia della vocazione, che aiuti a viverne una forte esperienza spirituale e apostolica.

 

7. In questo sessennio è stata particolarmente accentuata l’attenzione alla disciplina religiosa. Vi è un collegamento tra la disciplina religiosa e la fedeltà vocazionale?

Tutti noi abbiamo l’esperienza quotidiana che la fedeltà può essere custodita e vissuta solo con una lotta costante contro le proprie debolezze e con un impegno continuo, a volte eroico, contro le tentazioni e i cedimenti. La fedeltà richiede il combattimento spirituale; tale combattimento è proprio la disciplina religiosa, ossia l’ascesi costante per essere autentici discepoli di Gesù. Potremmo dire che la fedeltà vocazionale è la mistica della vocazione, mentre la disciplina religiosa ne è l’ascetica. Anche in questo caso la mistica e l’ascesi vanno sempre coltivate insieme. Infatti la disciplina religiosa è intrinsecamente congiunta alla fedeltà vocazionale, a tal punto che la mancanza di disciplina religiosa porta immancabilmente al venire meno della fedeltà vocazionale e la disciplina religiosa senza fedeltà rischia di ridursi a formale osservanza senza “spirito e vita”.

 

8. ¿Cómo la preparación y celebración del bicentenario del nacimiento de Don Bosco favorecerá el redescubrimiento de nuestra identidad carismática y, por lo tanto, de nuestra fidelidad vocacional?

Cuanto más nos acercamos y nos unimos al fundador de Don Bosco, conociéndolo, estimándolo, amándolo, imitándolo e invocándolo, mejor profundizamos, apreciamos y sentimos gratitud por el don de la vocación consagrada salesiana, que vemos en él. Todos estos elementos (conocimiento, estima, aprecio, amor, gratitud) son factores poderosos que impulsan la lealtad. Cada uno de nuestros esfuerzos para aprender sobre historia, pedagogía, la espiritualidad de Don Bosco y para asumir su misión con y para los jóvenes nos lleva a identificarnos más y más a vivir nuestra vocación con dedicación, generosidad y entusiasmo.