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Lectura Misionera del CG 27 subsidio para la reflexión en la comunidad y en las inspectorías Sector para las Misiones

 

 

 

Lectura Misionera del CG 27 subsidio para la reflexión en la comunidad y en las inspectorías Sector para las Misiones 2015

 

PRESENTACIÓN

A los DIAM de las Inspectorías Su sede 31 de Enero de 2015 Estimado Delegado Inspectorial para la Animación Misionera, queridos hermanos, ha pasado casi un año de la conclusión del CG27, tiempo fuerte de Espíritu, tiempo fuerte de Congregación.

El Papa Francisco no se cansa de insistir que hemos de “despertar al mundo”. El peligro es que nos durmamos. “Si la sal se vuelve insípida, ¿con qué se le devolverá el sabor?” (Mt 5,13).

Bonito modo de dormirse es el olvidar. Olvidar lo que el Espíritu nos ha dicho. Olvidar nuestros Capítulos Generales.

Con estas breves páginas queremos ayudar a los DIAM y a cada salesiano a mantener viva la llama misionera del CG27, y a obedecer, como buenos apóstoles salesianos, a las exhortaciones y a ponerlas en práctica con ánimo y con creatividad.

Así podremos hacer una lectura salesiana de la Evangelii Gaudium del Papa Francisco. Se trata, pues, de no olvidar el CG27, y al mismo tiempo, de vivir intensamente como Salesianos de Don Bosco este tiempo de renovación misionera de toda la Iglesia.

Las preguntas que se ofrecen al final de este opúsculo, y tantas preguntas que ciertamente podrán surgir en el ánimo de los hermanos y de las comunidades, pueden - si se toman en serio - provocar verdaderas revoluciones en nuestras casas y obras.

Los santos misioneros de la Familia Salesiana nos inspiran y nos sostienen.

P. Guillermo Basañes SDB Consejero para las Misiones

INTRODUCCIÓN

El Sector para las Misiones ha asumido de tomar el contenido misionero del documento final del CG27 para ayudar a los salesianos a vivir la vida consagrada salesiana en estado permanente de misión [1] .

Dios quiera que esto pueda alimentar en cada salesiano la llama de la creatividad en el anuncio del evangelio [4,54] [2] y la continua conversión espiritual, fraterna y pastoral [26,63]. Esta lectura misionera ha sido hecha también a la luz de art. 30 de nuestras Constituciones que resaltan el trabajo misionero como una línea esencial de nuestra Constitución que pone en movimiento todos los compromisos educativos y pastorales propios de nuestro carisma. Así mismo, el art. 138 especifica el papel del Consejero para las Misiones: promover el espíritu y el compromiso misionero, coordinar y orientar las iniciativas misioneras y asegurar una adecuada preparación de los misioneros salesianos.

Durante los debates capitulares, y también en el documento final, el CG27 ha hecho referencia constante a la Exhortación Apostólica Post-Sinodal Evangelii Gaudium del Papa Francisco. Por eso, esta lectura misionera del CG27 se debe hacer simultáneamente con la lectura y la apropiación salesiana de la Exhortación Apostólica. Este subsidio, que ofrece el Sector para las Misiones, quiere ser un paso en esta acogida y profundización misionera del CG27.

LA VIDA SALESIANA “EN ESTADO PERMANENTE DE MISIÓN”

Para una Congregación en salida en una Iglesia sin fronteras con las puertas abiertas [3] , esta lectura misionera está sintetizada en la necesidad de que cada salesiano descubra la dimensión misionera de su vocación para ir al encuentro de los otros, sobre todo en las nuevas fronteras y periferias existenciales [22]. Esto supone la superación del comportamiento autoreferencial [7] y de la falta de audacia misionera [2] manifestadas también en el cansancio, tensión, fragmentación, ineficacia y burnout [27]. Para esto es esencial pasar de una vida marcada por el aburguesamiento a una comunidad misionera y profética [74.1] y vivir nuestra vida salesiana en estado permanente de misión como discípulos misioneros [4] . Aquí nos viene a la mente la afirmación de San Juan Pablo II: “Toda renovación de la Iglesia debe tener la misión como fin para no caer presa de una especie de introversión eclesial” [5] .

Es crucial, sobre todo, ayudar a todos los salesianos a comprender que la misión ya no puede ser vista sólo en términos geográficos unidireccionales. Es sobre todo el anuncio de Jesucristo en tres contextos compenetrados, donde es necesaria o la misión ad gentes, o la actividad pastoral ordinaria o la nueva evangelización [6] . A la luz del Proyecto Europa es fundamental ayudar a todos los salesianos a apreciar la multidireccionalidad de los misioneros, de todos los continentes a todos los continentes, como signo concreto de la fecundidad de la missio ad gentes [7] . En este nuevo contexto el Sector para las Misiones sigue desarrollando su rol: asegurar, coordinar, guiar las opciones misioneras [43] en las nuevas fronteras y en las periferias existenciales, y promover los proyectos misioneros de la Congregación [75.5]. Este servicio se ha de convertir en la Congregación como en un “centinela de las nuevas fronteras”.

Para superar una pastoral de mantenimiento [8] y la mentalidad de la tumba que lleva al cansancio interior y a la acedia pastoral [9] , el Papa Francisco ha insistido en una opción misionera que empuja a pasar de la tendencia de autopreservación a la conversión pastoral. De este modo todas nuestras instancias pastorales pueden ser un canal adecuado para salir sin miedo, tomar la iniciativa e ir al encuentro de las periferias humanas [10] . Efectivamente, el CG27 ha hecho suyo el Evangelii Gaudium 27 y 49 donde el Papa Francisco sueña con una opción misionera e insiste en que prefiere “una Iglesia accidentada, herida y sucia por estar saliendo por las calles, mejor que una Iglesia enferma por la cerrazón y la comodidad de aferrarse a las propias seguridades”[43]. El compromiso misionero nos empuja, pues, a vivir con alegría y autenticidad nuestra fe y consagración religiosa [67.1]. El entusiasmo misionero ha de generar necesariamente la alegría de la evangelización [11] .

Como buscadores de Dios [32], al centro de nuestro camino están la Eucaristía [41] y la Palabra de Dios, las fuentes de la misión de la Iglesia. La Eucaristía diaria y el amor por la Palabra y la familiaridad con ella que trasmite la lectio divina nos ayudan a poner el primado de Dios en nuestra vida [65], a mantener nuestra motivación de fe [54], y los modos de pensar inspirados en el Evangelio [9] y a descubrir la urgencia y la belleza de anunciarla. Este anuncio conduce a la alegría misionera [12] , y al mismo tiempo, nos renueva en la conciencia de que su contenido es el Reino de Dios (cfr Mc 1,14-15), el cual es la misma persona de Jesús [13] .

Porque el verdadero misionero es un santo [14] , o sea, un místico en el Espíritu [33], es necesario profundizar más sistemáticamente la espiritualidad salesiana misionera [35] que ilumina el nexo entre caridad pastoral y vida espiritual [6]. El acompañamiento espiritual constante [67.2] de los misioneros es esencial para volver a encontrar la fascinación por Jesús y el intenso deseo de comunicarlo con alegría superando el cansancio interior que debilita el dinamismo apostólico de cada misionero [15] .

DE LA MULTICULTURALIDAD A LA INTERCULTURALIDAD

La opción capitular de favorecer la mística de la fraternidad [40], y las comunidades internacionales incluso mediante una distribución global de los hermanos [75.5] es un signo claro de la universalidad de la Iglesia y del carisma salesiano. En las discusiones capitulares se ha insistido mucho en que no se puede quedar sólo en la internacionalidad de nuestras comunidades. La multiculturalidad [29] debe mirar a la interculturalidad; es decir, ha de cultivarse una estima y apertura recíproca entre los salesianos de diversas naciones como condición indispensable para un real intercambio y enriquecimiento recíproco. La interculturalidad es lo que hace nuestra realidad multicultural una verdadera fraternidad profética. En este sentido es básico que las nuevas presencias misioneras estén compuestas por hermanos de diversa nacionalidad para favorecer la inculturación de la fe y del carisma salesiano, y evitar que se manifiesten sólo en sus expresiones culturales particulares. Entonces es fundamental que los nuevos misioneros ad gentes, ad exteros, ad vitam se les prepare para la inculturalidad y han de tener una experiencia de vida comunitaria en una comunidad internacional. Igualmente es necesario que la experiencia vivida de la internacionalidad de la Congragación sea parte integrante de los cursos de formación para misioneros. El conocimiento y la puesta en práctica del documento La Formación Misionera de los Salesianos de Don Bosco es una contribución a la formación de los salesianos a la interculturalidad y que integra entre la formación inicial con los procesos pastorales [21].

EVANGELIZAR

Para verificar el valor evangelizador de nuestras actividades educativos pastorales y no ser considerados sólo como ONG o trabajadores sociales es imprescindible favorecer en cada salesiano la experiencia de fe y el encuentro personal con Jesucristo [38] que hace descubrir la alegría de creer en El y de comunicarlo, y al mismo tiempo mantiene una vida llena de pasión por Él [66] y por su pueblo [16] . Y como la evangelización es básicamente el encuentro con la persona de Jesús [17] , ella está íntimamente unida con la proclamación a los que no lo conocen o siempre lo han rechazado [18] . Por eso hay que recordar que “no hay verdadera evangelización si el nombre, la enseñanza, la vida, las promesas, el Reino, el misterio de Jesús de Nazaret, Hijo de Dios, no se proclama”. [19] En este sentido el Sector para las Misiones y el de la Pastoral Juvenil deberían favorecer el crecimiento de grupos misioneros dentro del Movimiento Juvenil Salesiano para que sean una auténtica experiencia de encuentro con Cristo [17]. Por eso, la formación de los voluntarios antes del envío, el acompañamiento durante el tiempo del voluntariado y la reflexión después del su servicio, son cruciales.

El Sector para las Misiones ve también la urgencia de preparar en todas las regiones expertos en misionología, antropología y diálogo interreligioso. Es oportuno que los Inspectores manden hermanos idóneos a especializarse en estos campos. Tales especializaciones nos ayudarán a entender mejor los diversos contextos culturales actuales, sobre todo de los jóvenes, en los cuales se manifiesta de diversas formas el sentido de Dios [2].Y al mismo tiempo se podrá favorecer el diálogo cultural e interreligioso y las experiencias pastorales significativas [61] en vista de un mejor anuncio de Jesucristo a todos.

En sinergia con los Sectores para la Comunicación Social, Pastoral Juvenil y Formación es fundamental redescubrir la importancia y la actualidad del primer anuncio en todas nuestras actividades pastorales. De tal manera se podrá profundizar y aplicar las reflexiones de las Jornadas de Estudio del pasado sexenio. El primer anuncio es la clave que puede illuminar y definir mejor las estrategias, para acompañar a los jóvenes al conocimiento y al encuentro con Cristo, para asegurar nuestra presencia misionera en el ambiente digital [25, 75.4] y entre los inmigrantes y prófugos [55], para descubrir el Sistema Preventivo como propuesta evangelizadora [58], y muestra la estrecha relación entre educación y evangelización [18].

La parroquia es un “santuario donde los sedientos van a beber para poder seguir caminando, un centro de constante envío misionero”. [20] Por eso, conviene que crezca la misionariedad en las parroquias salesianas con una atención particular al primer anuncio. El apoyo de las comunidades que trabajan en las “fronteras” [69.5] se realize cultivando un sentido profundo de fraternidad y solidaridad [29]. Las Procuras Misioneras y de las Oficinas de Desarrollo y Planificación (ODP) colaboran con el Economato General favoreciendo este crecimiento.

Para dar profundidad al compromiso y a la actividad misionera de toda la Congregación es necesario sostenerla con la oración y los sacrificios para que el anuncio de la Palabara y la gracia divina lo haga eficaz [21] . La presencia de los hermanos ancianos y enfermos [11,69.4] es una fuerza espiritual para las misiones en las fronteras de la Congregación. En este sentido la intención misionera mensual es un subsidio que favorece este circulo de oración misionera en toda la Congregación.

El crecimiento de la colaboración con la Familia Salesiana [69.1] es un estímulo que alarga los horizontes y dilata el corazón de nuestra misión apostólica [19]. A nivel local e inspectorial es necesario que cada Delegado Inspectorial para la Animación Misionera (DIAM) programe las iniciativas en sinergia con los otros sectores en la animación de la inspectoría y encuentre modalidades de colaboración con la Familia Salesiana. Con todos los miembros de la Familia Salesiana urge buscar con una generosa apertura las posibilidades de colaboración y coordinación en las actividades misioneras, en las iniciativas hacia las nuevas fronteras y las periferias existenciales [22,44] [22] , en la formación permanente de los misioneros y en las reflexiones sobre temas actuales de misionología.

NOS CONFIAMOS A MARÍA

 

Confiamos este subsidio a María, haciendo nuestra la oración de San Juan Pablo II [23] :
¡María, Madre de la esperanza camina con nosotros!
Enséñanos a proclamar al Dios viviente;
ayúdanos a testimoniar a Jesús,
el único Salvador;
haznos serviciales con el prójimo.
acogedores con los necesitados,
obradores de justicia,
constructores apasionados de un mundo más justo;
intercede por nosotros para que actuemos en la historia seguros de que el Reino del Padre se cumplirá.

Amén.

PARA LA REFLEXIÓN 1.

El espíritu misionero es una dimensión esencial de nuestro carisma salesiano. ¿Cómo vivimos nuestra vida salesiana ‘en estado permanente de misión’ en el contexto de la obra confiada a nuestra comunidad?

2. Vivir y trabajar juntos, aún proviniendo de diversos países y culturas, es un signo potente en nuestro mundo lacerado de conflictos étnico y religiosos. ¿Qué signos vemos que muestran una verdadera profecía de la inculturalidad de nuestra comunidad como parte de una Congregación multicultural?

3. Somos evangelizadores, no proveedores de un servicio social o una ONG. ¿Nuestra acción educativa-pastoral es verdaderamente evangelizadora, - o sea, una proclamación de Jesucristo - en el lugar en el que estamos presentes?

4. El primer anuncio no es un método ni un programa sino un estilo de vida de toda la comunidad - salesiana y cristiana - que nutre el deseo de conocer la persona de Jesucristo entre los que no lo conocen aún, entre los que habiéndolo conocido lo han abandonado y entre los que viven su fe de modo “rutinario”. ¿Aprovechamos la oportunidad para el primer anuncio en nuestro ambiente con toda la comunidad educativo-pastoral y la familia salesiana?

5. La oración por las misiones nos renueva y fortalece las actividades misioneras de nuestra Sociedad. ¿El 11 de cada mes es una ocasión para que nuestra comunidad refuerce el círculo de oración y respire la mundialidad de la Sociedad salesiana?

6. La jornada Misionera Salesiana anual nos ayuda a pensar más allá de nuestras obras y sentirnos parte de nuestra Sociedad que está activamente comprometida en las fronteras en todos los continentes. ¿Cómo celebramos la JMS anual con nuestra comunidad educativo-pastoral? ¿Cómo la celebramos en nuestra Inspectoría?

Note

[1] Francisco, Evangelii Gaudium, 25.

[2] Los números en negrilla se refieren al documento final del CG 27, en ACG 418.

[3] Cf. Evangelii Gaudium, 20-24, 46, 210.5 [4] Cf. Evangelii Gaudium, 24, 25.

[5] Juan Pablo II, Ecclesia in Oceania, 19.

[6] Cf. Juan Pablo II, Redemptoris Missio, 33-34.

[7] Cf. Benedicto XVI, Africae Munus, 167.

[8] Cf. Benedicto XVI, Verbum Domini, 95.

[9] Cf. Evangelii Gaudium, 82-83.

[10] Ibid, 24-27, 46.6 [11] Ibid,79.

[12] Ibid, 21.

[13] Cf. Verbum Domini, 92, 93.

[14] Cf. Redemptoris Missio, 90.

[15] Cf. Evangelii Gaudium, 81, 83, 264.

[16] Cf. Evangelii Gaudium, 268.

[17] Cf. Benedicto XVI, Deus Caritas Est, 1

[18] Cf. Evangelii Gaudium, 15.

[19] Pablo VI, Evangelii Nuntiandi, 22.

[20] Evangelii Gaudium, 28.

[21] Ibid, 262; Cf. Redemptoris Missio, 78.

[22] Cf. Evangelii Gaudium, 210.

[23] Juan Pablo II, Ecclesia in Europa, conclusión.