Dicasterios

La Esperanza que nos viene del Niño Jesús (2020-12)

LA ESPERANZA QUE NOS VIENE  DEL NIÑO JESÚS

 

¡Queridos amigos!

Mientras les escribo este mensaje navideño, hoy 17 de diciembre, la OMS informa que el número de muertos a nivel mundial con Covid-19 es de  1. 663.094.

La muerte de cada individuo lleva dolor, sufrimiento y una pérdida irreparable a las familias, parientes y amigos.

La crisi económica, social y sanitaria resultante de esta terrible pandemia tiene profundas consecuencias para nuestros jóvenes, nuestras comunidades y nuestras sociedades.

En estos tiempos difíciles, la comunicación ha facilitado notablemente nuestros contactos con las personas, la puesta en red de las informaciones institucionales por parte de la Congregación, el apoyo a nuestro trabajo educacional y pastoral y la difusión de las varias obras de solidaridad y caridad realizadas en el mundo salesiano.

Comunicare el amor en un momento de crisis es una misión que lleva empeño. Hablar de esperanza en un momento de pérdida es una responsabilidad que todos nosotros tenemos.

Comunicare la esperanza y dar atención a las personas requiere  una gran fe y una profunda libertad interior que nos permite despertarnos cada mañana con el corazón abierto al amor y con las manos listas para servir a los otros.

¿De dónde viene la fuente de nuestro amor y esperanza para comunicar optimismo y solidaridad a quienes somos enviados?

Creemos que la verdadera esperanza que llevamos en nuestra vida venga de: ¡El Dios niño!

                                

....Y El Verbo se hizo carne

En Navidad celebramos la encarnación del amor de Dios en su Hijo.  Dios viene a comunicar su ternura a toda la humanidad.

Esta ternura es un don de Dios que nos renueva interiormente en cualquier situación y da sentido a nuestra vida y trabajo.

El Hijo de Dios es la epifanía de la comunicación, la presencia visible de Dios que vino a vivir entre nosotros por amor.

 

... Y vino a habitar en medio de nosotros

Dio ha enviado a su Hijo al mundo, nacido en Belén,

en un establo, en una situación humilde y pobre, y ha llevado luz y esperanza al mundo entero.

L Navidad es la celebración del encuentro entre lo divino y lo humano. Dios no deja nunca de amarnos y de encontrarnos en la situación que estamos viviendo y en los desafíos que tenemos que enfrentar.

A través del nacimiento de Jesús, Dios entra en nuestra historia humana, en el tiempo y en el espacio en el que vivimos y comunicamos.

Volviéndose carne y viviendo entre nosotros, Dios viene a compartir nuestra historia, a dar un sentido al gran ecosistema humano en el que todos somos hermanos y hermanas.

Como salesianos y educadores de los jóvenes, en cada uno de ellos vemos la encarnación de la belleza de Dios, que es la esperanza de nuestros sueños y el entusiasmo por un mañana mejor.

 

¡... Y hemos visto su gloria!

En tiempos de sufrimiento, dolor y pérdida, la fe en el Dios que se hace carne y viene a vivir en medio de nosotros, nos consuela y nos invita a vivir el amor como vocación y servicio a los demás.

La presencia del Dios Niño en medio de nosotros hace resplandecer la gloria divina. Esta gloria es un horizonte hacia el cual elevamos los ojos y el animo, y nos invita a esforzamos para comunicar el mensaje de Dios en cada momento, lugar y circunstancia.

¡Les deseo a todos ustedes una Navidad bendita y un año nuevo lleno de salud y de nuevas esperanzas!

P. Gildasio Dos Santos Mendes, SDB
Consejero para la Comunicación Social

São Paulo, 21/12/2020