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Los dos comunicadores de Emaús (2021-04)

Los dos comunicadores de Emaús

Una interpretación bíblica de los discípulos de Emaús desde la perspectiva de la comunicación.

Queridos Amigos y Amigas:

En la Propuesta Programática del Rector Mayor para la Congregación Salesiana después del Capítulo General 28 (CG28), en la prioridad n 3, se refiere directamente a la Comunicación: “vivir el sacramento salesiano de la presencia”. Y específicamente: inculturar la misión salesiana en el entorno digital.

¡Este es un gran desafío y una gran oportunidad para todos nosotros, comunicadores!

Esta petición de la Congregación Salesiana nos señala un itinerario exigente e importante para profundizar y un empeño práctico de todos nosotros en el campo de la comunicación. Un punto de partida para la vivencia de esa propuesta será profundizar nuestra identidad salesiana como comunicadores a partir de una visión bíblica.

Necesitamos un texto y un icono bíblico para la Comunicación Social. Necesitamos un itinerario bíblico que nos ayude a reflexionar, rezar, experimentar y comunicar, a partir de nuestra experiencia espiritual salesiana con la Palabra de Dios.

Muchos textos bíblicos pueden ser referencia para la comunicación. Después de un diálogo con algunos Delegados de Comunicación, hemos escogido el primer texto para este trabajo: la narración del encuentro de Jesús con los dos discípulos en el camino de Emaús (Lc 24, 13-35).

A partir de este texto bíblico, queremos hacer una interpretación y una aplicación para la comunicación hoy con el tema:

 

Inmersión, mediación humana, interculturalidad.

El texto ofrece una base rica y profunda de elementos humanos, culturales, espirituales, pastorales y técnicos: puede ser una contribución actual y muy salesiana para un diálogo educativo pastoral, a partir del Evangelio, con la comunicación digital y las redes de nuestro tiempo. Esto es, cómo inculturar y habitar en el ambiente complejo de la comunicación interpersonal, digital y de redes; cómo experimentar vivir la comunicación en las diversas geografías relacionales de la vida humana; cómo comunicar a partir de las relaciones humanas en casa, con sus rituales, hasta el modo como interactuamos con las personas a través de videoconferencia, o el trabajo remoto o estar siempre online y en red.

El texto de Emaús, por ejemplo, ofrece una base profunda acerca de cómo comunicar a través del diálogo, del relato, de los símbolos; presenta rituales celebrativos sobre compartir la palara y el pan; expresa elementos de comunicación como el valor de la palabra o el significado de los sentimientos y gestos en la relación humana; implica aspectos de la realidad sociopolítica y religiosa, la historia, la memoria y también elementos de estructuración comunicativa que podemos aplicar a la comunicación, por ejemplo la estructura narrativa del diálogo de Jesús con los dos discípulos, los elementos visuales e imaginativos de la narración, los aspectos pedagógicos de la narración, la composición dinámica de las cenas relatadas, la ritualización de la cena celebrada, la integración de las dimensiones de fe y de los sentimientos compartidos, la continuidad de la experiencia del ritual celebrado en ausencia de la presencia de Jesucristo.

El texto ha sido una fuente iluminadora de nuestra espiritualidad salesiana y una referencia inspiradora para la Pastoral juvenil en la Iglesia. El Sínodo de los Jóvenes, celebrado en 2018, con el tema “Los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional”, escogió el texto de Emaús como base bíblica de todo el Documento sinodal.

En este nuevo enfoque del texto de Emaús, definimos algunos temas para ser elaborados y profundizados.

 

  • El ambiente inmersivo del diálogo de Jesús con sus discípulos.

En esta parte inicial, destacamos la importancia de comprender la comunicación y las redes sociales como ambiente inmersivo de rituales humanos y culturales, donde emerge la necesidad de comunicación interpersonal a través de la narración que la persona hace de los acontecimientos de su vida, de la importancia del diálogo, de la apertura y la confianza. Nos referimos aquí a la inmersión como un concepto de comunicación interactiva-instantánea que implica nuestros sentidos, nuestras percepciones de un ambiente, el modo de percibir el tiempo y el espacio en los contactos virtuales, así como las interacciones humanas que se construyen en un aula, alrededor de una mesa, en el cine, en una videoconferencia, en una celebración y tantos otros momentos de inmersión.

El diálogo del camino de Emaús es un arquetipo de la comunicación: la persona, su libertad y creatividad para hacer suya la narración a partir de su experiencia y realidad. Analizamos en esta parte cómo la palabra expresada en la narración -abierta y confiada- revela los sentimientos profundos de la persona y se torna un código afectivo y rico para la relación con el otro. A través de la palabra narrada, la persona revela su hábitat interior, sus sentimientos, deseos, miedos, esperanzas y sueños. Ese modo de comunicarse la persona crea un ambiente de comunicación inmersiva, un hábitat donde se vive y se comunica.

 

  • Los sujetos de la comunicación en el camino de Emaús.

En una segunda parte, profundizamos sobre la mediación humana de la comunicación. Aquí mostramos cuánto y cómo el diálogo abierto predispone a la persona para ver, oír, sentir e interactuar auténticamente; cómo se siente completa en el diálogo, convirtiéndose en sujeto de la comunicación, expresando su interioridad y su apertura para lo nuevo. El diálogo de Jesús con los discípulos es un proceso de apertura a una nueva realidad. La comunicación es significativa cuando favorece la expresión de la situación interior del comunicador. A partir de esta relación de apertura hacia el otro como realidad nueva, se produce la mediación humana. La mediación humana expresa la identidad social de cada persona y la relación entre las personas.

En la interactividad de la persona con los otros a través de redes sociales, por ejemplo, la mediación humana define una ética de las relaciones online y en las redes. La mediación humana también se analiza en la relación de las personas mediadas por la tecnología, el ordenador, un vídeo o por la música. La mediación humana en el contacto con las tecnologías digitales y la inteligencia artificial requiere de una comprensión de la psicología humana, del modo como elaboramos, recibimos e integramos las informaciones en nuestra vida, así como del impacto de las imágenes, sonidos, interactividad y velocidad en nuestros procesos afectivos y cognitivos.

 

  • La ritualidad como modo de comunicar.

En esta tercera parte, describimos cómo la narración favorece la expresión de la subjetividad de la persona y abre una segunda puerta a la comunicación: el compartir experiencias profundas de la persona a través de sus sentimientos, sufrimientos, esperanzas profundas ritualizadas a través de gestos y actitudes celebrativas. Jesús realiza este momento de comunicación a través del ritual de compartir el pan, estar juntos, gestos, sentimientos y afectos compartidos. El lugar de celebración del ritual de compartir el pan representa un ambiente que acoge con calor humano y confianza, el entorno de fraternidad, la casa común. La comunicación genera relaciones de confianza y ritualizaciones. La amistad es un ejemplo de ritual humano construido, vivido y celebrado. El cuidado por el ser humano, por su bienestar y calidad de vida, y por la acogida integral es una expresión de comunicación ética.

 

  • La experiencia del misterio y la belleza en las relaciones humanas.

En la cuarta parte, relacionamos la comunicación con el misterio de la belleza. A partir de la experiencia del misterio a través de la fe, los dos discípulos experimentan con Jesús una comunicación profunda donde lo humano y lo divino se encuentran. La profundidad de la comunicación se construye porque el misterio del amor de Dios, experimentado en la relación, orienta a quienes se comunican. El comunicador cristiano, utilizando cualquier medio de comunicación, expresa su identidad de anunciador del mensaje de Dios para los demás. La comunicación necesita de estética y de belleza. Estas se manifiestan de muchas formas, a través de los sentimientos humanos, de la fraternidad, de aspectos simbólicos, de la dimensión artística de la palabra, de gestos, del rito y del color, de la obra de la Creación. El arte tiene un lenguaje propio: la música, la danza, el teatro, la pintura, la literatura. El diseño, el modelo, los colores, sonidos y formatos de producción multimedia, la elaboración de imágenes en 3D y los símbolos utilizados para la navegación y animación en los sistemas digitales, son elaborados a partir de principios artísticos en diálogo con la tecnología. El atractivo comunicativo de lo estético enriquece la variedad de formas de comunicar una experiencia y un mensaje.

 

  • La comunicación como responsabilidad con el otro y con la comunidad.

En la quitan parte, la comunicación humana toca la libertad de la persona y su vocación de corresponsabilidad ante Dios, el otro y la comunidad. Comunicar es ser coautor con Dios en el proyecto continuo de la creación del mundo. El comunicador es aquel que colabora con el proyecto de vida y esperanza que fue revelado por Dios en el Verbo que se hace carne y habita entre nosotros (Jn 1, 14).

El gesto de los dos discípulos de Emaús, que regresan a Jerusalén para anunciar que el Señor ha resucitado, expresa la respuesta de cada comunicador a su vocación de comunicar en nombre de Dios que es comunicación. De esta forma, la responsabilidad de comunicar nace de una respuesta libre a Dios, de la conciencia de dar continuidad al proyecto de Dios para la humanidad. Cuidar del otro, de las personas y del ambiente humano, cultural y ecológico, es una expresión de responsabilidad ante el Creador. La ética de la comunicación tiene su raíz en la responsabilidad ante la propia vocación de comunicador en nombre de Dios. Comunicar con el otro es una expresión de la dimensión de la identidad social de cada persona y del sentido del cuidado común con el ecosistema humano cultural de las sociedad y países.

 

  • La condición digital y los nuevos jóvenes cristianos.

En la sexta parte, presentamos, a la luz de la experiencia de los dos comunicadores de Emaús, la condición digital de los jóvenes de hoy, su visión del mundo, sus lenguajes y códigos a través de la música, de la danza, de los gestos, del juego, de las interacciones y creaciones simbólicas.

Dentro de este escenario de nuevos lenguajes, el camino del ritual de la Palabra y del Pan vividos por Jesús y sus dos comunicadores de Emaús puede convertirse en referencia de cómo comunicar a partir de la condición humana y de su cultura. Así, el texto se convierte en una verdadera pedagogía de cómo comunicar a nivel interpersonal y grupal, en el ecosistema humano cultural y en las redes. El mismo texto ofrece además una enorme y rica gramática de comunicación para la creación, producción e información en formatos escrito, visual, sonoro e interactivo.

Sobre la espiritualidad educativa, el episodio narrado proporciona una gran riqueza estético-espiritual, mostrando cómo vivir el misterio de Dios en la realidad humana. Para un joven cristiano que vive y crece en el hábitat digital, comunicar es expresión de la experiencia de espiritualidad, de amor a Jesucristo, de compromiso misionero en la comunidad cristiana para anunciar el Evangelio, para promover la interculturalidad donde, cada persona, a partir de su identidad cultural, se abra a la riqueza del otro y a los valores de su cultura. Este diálogo integrativo favorece las relaciones comunicativas a partir del diálogo, de la diversidad, del respeto, de la dignidad y solidaridad.

El itinerario de Dios vivido por los dos discípulos de Emaús con Jesús es una fuente de inspiración y referencia para una comunicación profundamente humano-espiritual y creativa.

 

  • Algunas cuestiones sobre cómo comunicar hoy.

A partir de esta reflexión sobre el lugar de la Palabra y el Ritual de Emaús en la comunicación,

Presentamos Algunas Cuestiones Para Profundizar Y Compartir:

  • ¿Cómo experimentar la Palabra de Dios y comunicar de modo creativo, a partir de la inspiración y la fuerza de la Palabra?
  • ¿Cómo promover una narración como modo de escuchar y entrar en el corazón de los jóvenes?
  • ¿Cómo crear un ritual de diálogo y de oración a partir de la experiencia de vida de los jóvenes?
  • ¿Cómo vivir la espiritualidad de comunión, el silencio, la unión con Jesús en lo virtual, en lo fugaz, en la velocidad de las relaciones en el mundo digital?
  • ¿Cómo permanecer con Él en la ausencia-presencia de la comunicación virtual?
  • ¿Cómo la Palabra compartida con los jóvenes puede convertirse en experiencia ritual, de oración, de sacramento?
  • ¿Cómo la Eucaristía nos une espiritual y educativamente a nuestros jóvenes en el mundo digital?
  • ¿Cómo promover la calidad de la comunicación, de modo que los educadores-comunicadores puedan asombrar, encantar y llevar a los jóvenes a asumir la causa del Evangelio, de la Iglesia y de la Comunidad Salesiana?
  • ¿Cómo comunicar desde la interculturalidad en el mundo de hoy?
  • ¿Cómo evangelizar el hábitat digital con el estilo de Don Bosco?

 

A partir del intercambio y reflexión de este texto y de esas preguntas, proponemos tres acciones prácticas:

1.- Promover el estudio, la reflexión, la puesta en común, la oración personal y comunitaria de los comunicadores partiendo de la Palabra de Dios.

2.- Dialogar y profundizar las preguntas y otras referencias al texto de Emaús en vistas a la comunicación.

3.- A partir del texto de Emaús, desarrollar con calidad e innovación la creación y producción de subsidios educativos, en formato vídeo, música, carteles, fotos, reproducciones… para compartir y dialogar con las personas en el universo de las redes sociales.

 

Un artista italiano está elaborando un póster del encuentro de Jesús con los dos comunicadores de Emaús. El cartel, junto con el texto que estamos elaborando, se enviará a todos los Delegados de Comunicación y equipos, para que se utilice en los encuentros de formación, oración y en la creación de material de comunicación. Pido a los Delegados de Comunicación que me envíen ideas y sugerencias para enriquecer el texto que estamos elaborando.

Con la colaboración y la participación de todos nuestros Delegados de Comunicación y Equipos, esperamos poder profundizar juntos la propuesta de la Congregación sobre “vivir el sacramento salesiano de la presencia”, a la luz de la espiritualidad y misión salesiana al servicio de los jóvenes de hoy.

Unidos en la esperanza de Cristo Resucitado,

Mirandela, Portugal, 27 de abril 2021

Gildásio Mendes
Consejero General para la Comunicación Social