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India - INK10-04-2026

La comunidad católica del pueblo de Kankata tiene una nueva capilla gracias a los fondos de Salesian Missions

Los Salesianos del pueblo de Kankata, situado en el distrito de Bidar, en el estado de Karnataka, en India, han inaugurado recientemente una nueva iglesia dedicada a santo Tomás. La nueva capilla se ha construido gracias a los fondos de Salesian Missions, la Procura Misionera salesiana con sede en New Rochelle.

La nueva capilla se ha desarrollado para fortalecer la fe de la comunidad católica, ofreciendo un lugar de culto adecuado y promoviendo actividades pastorales y misioneras entre los fieles. Antes del proyecto, la comunidad no contaba con un espacio adecuado para las celebraciones eucarísticas dominicales ni para las reuniones festivas. Gracias a los esfuerzos conjuntos de los habitantes del pueblo, de los misioneros y de los benefactores, se ha creado un espacio de culto propio donde los fieles pueden reunirse regularmente para la oración y las celebraciones litúrgicas. Esto repercute directamente en las noventa y siete familias católicas del pueblo.

El pueblo está situado al pie de la cordillera del Himalaya y es principalmente rural. Debido al terreno semi‑montañoso y a las infraestructuras limitadas, muchos pueblos permanecen geográficamente aislados. La mayor parte de las familias obtienen su sustento del cultivo a pequeña escala, del trabajo en plantaciones de té y de empleos de carácter estacional. Los niveles de ingresos son generalmente bajos y las oportunidades de empleo estable escasas, por lo que los jóvenes suelen emigrar en busca de trabajo.

Hasta ahora, la falta de un lugar de culto adecuado generaba un sentido de abandono y desánimo entre los habitantes del pueblo. La nueva capilla ha devuelto orgullo y unidad a la comunidad. Hoy, las familias se reúnen regularmente, fortaleciendo los lazos comunitarios y fomentando el apoyo mutuo, la cooperación y la responsabilidad compartida en el mantenimiento de la capilla.

Los jóvenes también se han beneficiado enormemente del proyecto: la capilla hoy funciona como centro de catecismo, encuentros juveniles, reuniones de oración y actividades oratorianas. La existencia de un lugar donde reunirse y compartir momentos en común ha animado la participación activa de los jóvenes en la vida de la Iglesia y ha reforzado sus valores morales y espirituales.

Marcel Tigga, un anciano respetado del pueblo, ha dicho: “Nuestra vida aquí es sencilla. Trabajamos en los campos y dependemos del trabajo diario, pero nuestra fe nos mantiene unidos y confiados. Antes no teníamos una iglesia propiamente dicha. Rezábamos allí donde había espacio disponible. A veces nos sentíamos tristes al ver que otros pueblos tenían iglesias y nosotros no”.

Cuando comenzó el proyecto de la iglesia, recuerda que sintió a la vez entusiasmo y curiosidad. La comunidad acogió la iniciativa con ilusión, aunque al principio algunos habitantes del pueblo se preguntaban si un proyecto de este tipo podría llegar realmente a término dada la limitación de recursos económicos. Tigga ha observado: “Estábamos contentos, pero también preocupados de que la iglesia pudiera completarse. Poco a poco, al ver cómo avanzaba la obra, nuestra esperanza creció. Ahora nos sentimos respetados y bendecidos, y nuestros hijos se alegran de venir a la iglesia. Esta iglesia ha traído nueva vida a nuestro pueblo”.

Fuente: Mission Newswire