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Proyecto de Animación y Gobierno del Rector Mayor y de su Consejo para el sexenio 2008-2014

CARTAS DEL RECTOR MAYOR - ACG 402


PROYECTO DE ANIMACIÓN Y GOBIERNO PARA 2008-2014

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Rector Mayory de su Consejopara
elsexenio 2008-2014

Roma, 8 de septiembre de 2008
Natividad de la B.V. María

Queridísimos Hermanos:

Después de la publicación de los documentos del Capítulo General 26, «Da mihi animas, cetera tolle», tengo la alegría de presentaros el Proyecto de Animación y Gobierno del Rector Mayor y de su Consejo para el sexenio 2008-2014. Éste quiere traducir operativamente cuanto se decidió en nuestra asamblea capitular. Desde la carta de convocación del CG26 se había dicho que queríamos un Capítulo no sólo doctrinal, sino sobre todo programático. De hecho, el documento capitular asumió un esquema que, partiendo de la llamada de Dios manifestada en las Constituciones y en la reflexión de la Iglesia y de la Congregación, iluminase la situación que estamos viviendo en referencia a cada uno de los cinco núcleos temáticos propuestos, para discernir qué procesos había que activar para el cambio y qué líneas de acción asumir para responder cada vez mejor al querer de Dios, a las necesidades de los jóvenes, a las esperanzas de la Iglesia.

El CG26 es una auténtica hoja de ruta que deberá conducirnos no sólo al próximo Capítulo General, sino también a la celebración del bicentenario del nacimiento de Don Bosco. El documento capitular y el consiguiente Proyecto de animación y gobierno representan nuestro compromiso de renacimiento espiritual y de renovado impulso apostólico, de modo que se llegue al jubileo del 2015 con el ánimo bien dispuesto.

El documento «Da mihi animas, cetera tolle» ha señalado cuidadosamente los diversos sujetos llamados a ponerlo en acto: todo hermano salesiano, la comunidad, la Inspectoría, el Rector Mayor y su Consejo.

Especificidad y esencialidad del Proyecto

Desde esta perspectiva, el Proyecto que os presento se refiere sustancialmente a los objetivos, a los procesos y a las líneas de acción asignadas al Rector Mayor y su Consejo. Esto hace ver mejor nuestro deber de animación y gobierno de toda la Congregación, mientras deja a las Inspectorías la tarea de hacer el propio proyecto al servicio de las comunidades y de los hermanos.

No voy a repetir las razones que motivan la elaboración de un Proyecto de animación y gobierno para el sexenio. Me parecen conocidas por lo que escribí hace seis años (cfr. ACG 380, pp. 7-14). Dado el caso, puedo aconsejaros una relectura de aquellas páginas. Basta recordar que hoy más que ayer la evangelización, la educación, la formación, el gobierno requieren una mentalidad de proyecto para superar el peligro no imaginario de la fragmentación de nuestra actividad, y claridad de proyecto para definir bien las áreas que priorizar, la meta que alcanzar, los procesos que activar y las intervenciones que actuar.

Nuestro Proyecto se encuentra en continuidad con los dos precedentes, porque somos conscientes de que el cambio de mentalidad exige tiempos largos y, por tanto, no se agota con el sexenio. Pero también porque en el fondo se trata siempre del mismo esfuerzo de fidelidad dinámica al designio original de Dios sobre la Congregación y al proyecto de vida de los Salesianos como lo ha delineado Don Bosco en las Constituciones. Naturalmente las urgencias son diversas, dependiendo de múltiples factores, lo cual explica el porqué de las opciones que se toman vez por vez.

Estructura del Proyecto

El actual Proyecto comprende tres partes: 1) las prioridades de la Congregación para el sexenio 2008-2014; 2) la aplicación del Proyecto a cada sector; 3) la aplicación del Proyecto en cada Región. Aunque si para su elaboración hemos partido de modo predominante del documento del CG26, también hemos tenido presentes el discurso de clausura del Rector Mayor y las propuestas hechas por las Regiones en las dos últimas jornadas del Capítulo, como también las presentadas a los Consejeros para la misión en los encuentros con las diversas Regiones.

Para la opción de las prioridades en el Consejo hemos decidido unánimemente tomar los cinco núcleos del CG26 como los había sintetizado el Rector Mayor en el discurso de clausura presentando las claves de lectura: encender el corazón de los hermanos, el sentido misionero y las nuevas fronteras (cfr. Documentos capitulares, pp. 195-206). Sin embargo, por un mayor respeto al texto capitular y para evitar toda confusión, hemos preferido usar la terminología utilizada en el Capítulo.

Hemos llegado así a la formulación siguiente de las prioridades que asumir:

1.Volver a Don Bosco para volver a partir de él

Metas que alcanzar:

– Comprometerse a conocer y amar a Don Bosco, volver a los jóvenes y redescubrir el significado del «Da mihi animas cetera tolle» como programa de vida espiritual y pastoral (CG26, 8, 13, 19).

2. Urgencia de evangelizar y de convocar

Metas que alcanzar:

– Poner el encuentro con Cristo en la Palabra y en la Eucaristía en el centro de nuestras Comunidades, para ser discípulos auténticos y apóstoles creíbles y para testimoniar con alegría la belleza de una vida consagrada, entregada totalmente a Dios en la misión juvenil (CG26, 32, 61).

– Cuidar en todo ambiente una más eficaz integración de educación y evangelización, en la lógica del Sistema Preventivo (CG26, 41).

– Inculturar el proceso de evangelización para dar respuesta a los desafíos de los contextos regionales (CG26, 46).

– Crear en la Congregación una verdadera cultura vocacional que ayude a madurar el compromiso por el Reino de Dios y proyectos de vida (cfr. CG26, 65).

– Recuperar el concepto de Don Bosco sobre la complementariedad y la especificidad de las dos formas de la única vocación salesiana, y comprometerse seriamente en la promoción de la vocación del Salesiano coadjutor (cfr. CG26, 74).

3. Sencillez de vida y nuevas fronteras

Metas que alcanzar:

– Dar un testimonio creíble de pobreza evangélica, vivida personal y comunitariamente en el espíritu del «Da mihi animas, cetera tolle», que nos haga solidarios con los pobres y nos permita hacer opciones valientes a favor de los jóvenes más necesitados y en peligro (CG26, 86, 90, 105).

– Relanzar el carisma salesiano en Europa (CG26, 108).

– Crear nuevas formas de presencia más flexibles y revisar el modelo de gestión de las obras para una presencia educativa y evangelizadora más eficaz (cfr. CG26, 100, 112).

La segunda parte presenta la aplicación de estas prioridades de animación y gobierno a los diversos sectores, los cuales han puesto a foco su actuación en las principales áreas de animación del propio sector. A los dicasterios definidos en las Constituciones - formación, pastoral juvenil, familia salesiana, comunicación social, misiones salesianas, ecónomo general - hemos considerado oportuno añadir una sección de la programación sobre el tema de la fidelidad y disciplina religiosa, recogiendo así la reacción positiva de la Asamblea capitular a este argumento.

Finalmente, la tercera parte asume las prioridades y las aplica a cada Región. Por esto, aquí se encuentran sólo los objetivos más específicamente pertinentes a cada una de las Regiones y las intervenciones correspondientes.

En su conjunto, la programación revela la estructura jerárquica y funcional de la Congregación, con prioridades válidas para toda la Congregación, áreas de animación transversales propias de cada sector, y aplicación contextual a cada una de las Regiones.

Un Proyecto al servicio de la identidad carismática

Si todo el CG26 tenía como subtema «la identidad carismática y la pasión apostólica», el Proyecto quiere evidenciar ante todo nuestra identidad; por esto, la primera prioridad es la de “volver a Don Bosco para volver a partir de él”. Ir a la fuente del carisma y de nuestra identidad representa para nosotros el deseo no sólo de fidelidad al pasado, sino también de compromiso para encontrar un camino de futuro. Se sabe que en las organizaciones la identidad es vista como factor central y determinante para la vitalidad y para el éxito. También para nosotros, la robustez y la fuerza intrínseca de nuestra propia identidad garantiza que es sostenible en el tiempo y que muestra la significatividad de la Congregación. En esta línea, las «grandes citas» del calendario, como el 150º aniversario de la fundación de la Congregación en el 2009, el centenario de la muerte de don Rua (2010), el trienio de preparación al 2015 representan estímulos potentes que deben implicar a todos los hermanos y todas las estructuras.

De la identidad recibe forma la misión, con la cual queremos responder a las exigencias de los hermanos, de los colaboradores y de nuestros destinatarios, respetando las especificidades culturales de los diversos países y contextos y, al mismo tiempo, estimulando el espíritu de iniciativa, de modo que nos haga sentirnos a todos protagonistas corresponsables de la Congregación.

La vuelta a Don Bosco para volver a partir de él, la urgencia de evangelizar y las nuevas fronteras nos dan la visión del itinerario futuro que la entera comunidad salesiana se ha comprometido a recorrer. Encender el corazón de los hermanos —como decía en el discurso conclusivo del CG26— significa proponer un camino mistagógico, un auténtico itinerario espiritual en los tres «lugares» de la espiritualidad, de la comunidad y de la misión. La urgencia de evangelizar comporta ver todo el mundo como tierra de misión, pero conscientes de que no existe auténtica evangelización si no toca el alma de la cultura. Las nuevas fronteras, en fin, representan el mundo de la marginación y del malestar juvenil, por el que somos provocados y al cual estamos llamados, teniendo claro el criterio de predilección: «Dar más a quien ha recibido menos», con el imperativo de salir de los muros y encontrar nuevas formas de oposición al mal que atenaza la vida, la maduración, la realización, la felicidad de los jóvenes, teniendo un proyecto educativo específico planteado en la órbita de los derechos humanos. En otras palabras, ha llegado el momento de innovar nuestro servicio educativo pastoral (lo que implica el cambio de mentalidad a que aluden los procesos que hay que activar) y de refocalizar nuestros destinatarios.

Como Don Bosco tenemos necesidad de ser lectores atentos y agudos de la historia, de hacer nuestra su fantasía apostólica, su valor de una acción no sólo paliativa sino transformadora. Como para Don Bosco todo esto será posible, a condición de que tengamos mentes y corazones apasionados. Como podéis ver, queridos hermanos, nuestra riqueza fundamental siguen siendo nuestros recursos personales, es decir, cada uno de vosotros, cada uno de nosotros.

A modo de conclusión

Además del Proyecto de conjunto, los Consejeros han elaborado la propia programación precisando “quién, cómo, cuándo” se realizarán las diversas intervenciones y dando criterios de evaluación, de modo que podamos traducir en la vida todo lo que hemos asumido en el Capítulo General como expresión del querer de Dios a favor de los muchachos, especialmente los más pobres y necesitados.

Nos hemos comprometido, como Consejo, a hacer dos evaluaciones, una en la mitad del sexenio y la otra al final, ésta también en vistas del CG27.

Me parece justo decir que en la elaboración del Proyecto hemos tenido también en cuenta las deliberaciones del CG26 que se refieren específicamente al Consejo General: la coordinación de las tres Regiones de Europa, la atribución al Vicario del Rector Mayor de la animación de la Familia Salesiana para otro nuevo sexenio, la exigencia de una coordinación institucional de los dicasterios para la misión, y hemos fijado la fecha para la evaluación de las estructuras de animación y gobierno central de la Congregación (cfr. Documentos capitulares, núms. 115-118).

Queridísimos hermanos, concluyo recordando que el CG26 ha querido inflamar el corazón de cada salesiano con la pasión espiritual y apostólica de nuestro amado Don Bosco. Al presentaros el Proyecto de animación y gobierno del Rector Mayor y de su Consejo, no quisiera hacer otra cosa que animaros a asumirlo y hacer que no se quede en letra que mata, sino en espíritu que vivifica.

Confío a la Virgen, en la fiesta de su Natividad, el éxito de este proyecto. Ella nos abra con generosidad al designio de Dios y nos enseñe a modelar nuestra vida sobre la de Su Hijo, que no vino al mundo a hacer la propia voluntad, sino la de su Padre.

Con afecto, en Don Bosco:

Don Pascual Chávez Villanueva
Rector Mayor