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“¡Ven a Macedonia y ayúdanos!” (Hch 14,9) Presentación de la Región Europa Norte

CARTAS DEL RECTOR MAYOR - DON PASCUAL CHÁVEZ


Presentación de la Región Europa Norte

“¡VEN A MACEDONIA Y AYÚDANOS!” (Hch 14,9)

Presentación de la Región Europa Norte

1. “¡Ven a Macedonia y ayúdanos!” (Hch 16,9) – 2. Los comienzos de la presencia salesiana en la Región Europa Norte. 2.1 Gran Bretaña, Irlanda-Malta, Holanda y Bélgica Norte. 2.2 Austria y Alemania. 2.3 Polonia. 2.4 Países de la ex Unión Soviética y  Lituania. 2.5 Hungría, Eslovaquia y República Checa, Eslovenia, Croacia. 2.6 Dos factores que contribuyeron al primer desarrollo. 2.6.1 El “Boletín Salesiano”. 2.6.2.1 Los Cooperadores Salesianos. – 3. El contexto actual de nuestra misión. 3.1 La nueva Europa. 3.2 La situación juvenil. 3.3. La actual realidad salesiana de la Región. 3.4 La realidad de las diversas zonas. 3.5 La colaboración interinspectorial. – 4. Los sectores de la vida y de la misión salesiana. 4.1 Formación inicial. 4.2 Formación salesiana de los seglares. 4.3 Pastoral Juvenil. 4.4 Pastoral vocacional. 4.5 Comunicación Social. 4.6 Las Misiones. 4.7 La Familia Salesiana. – 5. Perspectivas de futuro. 5.1 Para todas las Inspectorías de la Región. 5.2 Para las diversas zonas de la Región. – Conclusión.

Roma 15 marzo 2005

Queridísimos hermanos:

       Os escribo con la mirada puesta ya en la Pascua que estamos a punto de celebrar. Por eso me viene espontáneo el deseo de presentaros los deseos de una feliz y fecunda celebración de los  misterios de nuestra salvación en la muerte y resurrección del Señor Jesús. La primera verdad que hay que creer, si queremos ser cristianos, es precisamente la confesión de fe: “En verdad ha resucitado el Señor y se ha aparecido a Simón” (Lc 24,34). Y la última verdad que sostener, si queremos seguir siendo cristianos es precisamente la misma: “Si tus labios profesan que Jesús es el  Señor y tu corazón cree que Dios lo resucitó, te salvarás” (Rm 10,9). Creer en la Pascua del Señor y vivir ya como resucitados es el gozne de la vida cristiana. “¡Porque ha sido inmolada nuestra víctima pascual: Cristo!   Así, pues, celebremos la Pascua, no con levadura vieja, ni con levadura de corrupción y de maldad; sino con los panes ácimos de la  sinceridad y la verdad” (1 Cor 5,7b-8). En esta perspectiva pascual, aprovecho la ocasión para agradecer las expresiones de simpatía, condolencia y oración por la muerte de mi padre, que vive ahora al lado del Señor Resucitado.

    Antes de entrar en el tema de la carta, deseo comunicaros, aunque sea brevemente, dos noticias de familia que nos interesan. Ante todo, la de la próxima beatificación, el 24 de abril, de Don Bronislaw Markiewicz, fundador de la Congregación de San Miguel Arcángel, más conocidos como “Micaelitas”, que desde el año 2000 forma parte de la Familia Salesiana. Mientras nos alegramos con el Superior General y con toda la Congregación por el reconocimiento oficial por parte de la Iglesia de la santidad del Fundador, nos sentimos ulteriormente confirmados sobre la validez del carisma de Don Bosco y de la Familia Salesiana como camino y espacio de santidad.

     La otra se refiere directamente la Congregación. Llegados a la mitad del sexenio, hemos comenzado las Visitas de Conjunto, una forma de presencia del Consejo General en las diversas partes de la Congregación, que se ha hecho praxis obligada de los Institutos religiosos en el actual contexto de unidad en la descentralización y viceversa. A las Regiones les permite tener una visión universal de nuestra Congregación. Al Rector Mayor y a su Consejo ofrece la posibilidad de sentir el pulso del estado de la vida y presencia salesiana en las diversas Regiones. En esta ocasión hemos decidido tomar en consideración en particular dos temas: la comunicación, asimilación y puesta en práctica del CG25, y las realizaciones más importantes, los desafíos más difíciles, los recursos disponibles y las perspectivas de futuro de cada Región y de las Inspectorías dentro de ellas. Mientras os escribo, hemos terminado las dos primeras, las de Asia Sur y de Asia Este y Oceanía. Como es fácil imaginar, cuando hayamos terminado el paso por todas las Regiones,  estaremos en condiciones de definir los objetivos del próximo Capítulo General y poner en marcha su preparación.

Ciertamente,  el estudio de las Regiones tiene otro foro, el del Consejo General, que sigue con su programa de estudiarlas una por una. También yo continúo con mi propósito de presentároslas en mis cartas. Esta vez toca a la Región Europa Norte, con la que concluiré la presentación de la Europa salesiana.

  1.  “¡Ven a Macedonia y ayúdanos!” (Hch 16,9)
He querido poner como título de la carta esta frase del conocido e importante sueño de San Pablo en Troas, durante su segundo gran viaje misionero (Hch 15,41-18,22), Después de una breve alusión a la actividad apostólica de fortalecimiento de las comunidades, ordinariamente a través de la evangelización, el bautismo, la Eucaristía y el ministerio (cf. Hch 15,41; 16,5), el autor de los Hechos muestra al verdadero protagonista de la Iglesia: el Espíritu Santo. En efecto, es él quien guía las opciones que hacer, los pasos a dar, las fronteras que pasar, las puertas que abrir. Dos veces el texto cuenta cómo el Espíritu Santo interviene prohibiendo a Pablo y a sus compañeros llevar adelante el propio proyecto misionero y dirigiéndolos, en cambio, hacia Grecia, hacia Europa: “Aquella noche, Pablo tuvo una visión: un macedonio le rogaba: ‘¡Ven a Macedonia y ayúdanos!” (Hch 16,9).

Se trata de un texto muy elocuente, ante todo porque –como he dicho antes- hace ver que es el Espíritu Santo el guía de la Iglesia y el que abre el mundo al Evangelio, pero también porque representa la apertura de Europa a Jesús y a su Iglesia, que ha tenido un influjo muy relevante en la configuración cultural de la Europa de hoy después de dos mil años de cristianismo; notamos cómo este macedonio, en cierto modo símbolo de los europeos, hace una petición de ayuda, que es la petición de la evangelización. Leemos, en efecto, en el versículo siguiente: “Inmediatamente decidimos salir para Macedonia, seguros de que Dios nos llamaba a predicarles el Evangelio” (Hch 16.10).

El texto, memorable y profético al mismo tiempo, recuerda el pasado y anuncia el futuro. El pasado y el futuro de Europa es el Evangelio. Con más de un siglo de historia, nosotros Salesianos tendremos futuro en esta Europa si dejamos que sea el Espíritu quien guía nuestra misión; si somos capaces de soñar de día, como Don Bosco, contemplando la situación de pobreza, de abandono, de extravío de los jóvenes; si escuchamos su grito de socorro: “¡Venid a Macedonia y ayudadnos!” y, tras esta invocación, descubrimos como Pablo que también ellos tienen necesidad de Cristo y de su Evangelio que les vino a apagar sus deseos más profundos, mientras buscamos al mismo tiempo formar en ellos por medio de la educación en cada una de nuestras obras al hombre, al ciudadano, al profesional.

      2. Los comienzos de la presencia salesiana en la Región Europa Norte


La Región Europa Norte posee un extraordinario grado de diversidad histórica, cultural, religiosa, económica y lingüística, que de alguna manera representa la riqueza y la complejidad de la nueva Europa. Tratemos, en el restringido cuadro de esta carta, de recordar algunos puntos significativos de los comienzos de nuestra presencia y acción en las diversas zonas de Europa.

2.1   Gran Bretaña, Irlanda, Holanda y Bélgica Norte

       En 1887 los Salesianos llegaron a Gran Bretaña, un territorio de cultura protestante, orgulloso de su predominio como primera potencia industrial, con una pequeña minoría católica, en su mayor parte constituida por inmigrados de la agrícola Irlanda. Cuando los Salesianos llegaron a Irlanda, en 1919, ésta acababa de ser nación independiente, atormentada por una guerra  civil y económicamente en dificultad por la pérdida de sus tradicionales compradores británicos. Una situación diversa la de Bélgica, donde los Salesianos entraron en 1890. Encontraron una nación apenas industrializada, con grandes desequilibrios sociales, con una clase dirigente media liberal (a veces anticlerical), pero con una región, la Flamenca, fuertemente arraigada en la cultura católica. La llegada a Holanda acaeció en 1928, cuando el país, mayoritariamente protestante, se había convertido en un  centro comercial muy desarrollado, con un imperio en ultramar y con extensiones ampliamente agrícolas, donde los católicos constituían una minoría aislada y social y políticamente marginada.

     Ante esta diversidad de contextos no sorprende que el desarrollo de la obra salesiana haya tenido diferente historia y resultado en las diversas regiones donde se implantó.

2.1.1  Gran Bretaña

Tal vez pocos saben que fue Domingo Savio quien sancionó, con sus apenadas palabras, en 1855, el ingreso de Inglaterra en la historia salesiana: “Cuántas almas esperan ayuda en Inglaterra, si yo solo tuviera fuerzas suficientes, iría en seguida y llevaría la gente a Dios”. Gracias a la influencia del Arzobispo Tobia Kirby, estudiantes del Colegio Irlandés frecuentaron el Oratorio de la casa de acogida, y precisamente con ellos Don Bosco supo preparar su primer grupo de jóvenes irlandeses, que serán todos pioneros de la  obra salesiana no sólo en Londres, sino también en las Islas Falkland, en Malta, en la misma Irlanda y hasta en San Francisco.

Otra ilustre romana, la Condesa Georgiana di Stacpoole, ofreció a los Salesianos la Misión y la escuela elemental en Battersea en Londres, fundada en 1874, donde en 1887 Don McKiernan y sus primeros compañeros llegaron, apareciendo en la niebla.

La presencia salesiana se desarrolló con pujanza, comprendiendo las casas de Inglaterra, Cape Town (1897) y Malta (1903), de modo que en 1902 fue erigida como Inspectoría Inglesa.

En seguida después de la guerra (1914-1918), Don Francesco Scaloni vio la necesidad de revitalizar la Inspectoría Inglesa y en 1920 abrió el nuevo noviciado y estudiantado en Cowley, Oxford.

Una nota que ha caracterizado la obra salesiana en Inglaterra desde el comienzo ha sido, por un lado, la directa implicación de los agentes pastorales de las parroquias de las áreas más pobres, y, por otro, el haber aumentado escuelas, tanto elementales como secundarias, con un fuerte impulso para descubrir vocaciones sacerdotales.

2.1.2     Irlanda

En el mismo período, los Salesianos se establecieron en Irlanda (1919), bajo la inspiración de Don Luigi Sutherland y gracias a la invitación del Obispo Thomas Hallinan de Limerick, que ya había estado implicado en el primer proyecto de Don Bosco de 1874. Arreglaron una finca abandonada en Pallaskenry y la transformaron en aspirantado y escuela agrícola. Años más tarde (1922), en Warrenstown en el Co Meath, una propiedad muy grande dejada en herencia a los Salesianos, en la región más rica de Irlanda, dio lugar a un floreciente colegio de agricultura/horticultura. Bajo la presión de la segunda guerra mundial, se abrió un noviciado irlandés separado y luego el aspirantado en Ballinakill en 1941.

Después del Vaticano II, gracias a la decisión de separar la Inspectoría Irlanda/Sur África en 1968 y de abrir el seminario nacional en Maynooth a los religiosos para que pudieran ir a la Universidad, se ampliaron los horizontes a la Irlanda salesiana.

2.1.3        Holanda

En Holanda, hasta 1928, si jóvenes holandeses querían hacerse salesianos, debían ir a Bélgica, a Alemania o a Italia. Fue Mons. Poels, capellán de los mineros, quien hizo que los Salesianos desde Bélgica pasaran a Holanda, para comenzar un oratorio y parroquia en la ciudad del sur de Lauradorp. En 1937, en Leusden, junto a Amersfoort, se abrió una casa para aspirantes por parte de la Inspectoría de Alemania.

Apenas terminada la guerra, Holanda fue erigida como una Inspectoría separada,  con Don Annibale Bortoluzzi nombrado primer Inspector. Durante dieciséis años, este amable italiano guió el crecimiento de la Inspectoría. Escuelas con internado, oratorios, obras juveniles  se abrieron y se fijaron en Lauradorp, los Salesianos se comprometieron en varias parroquias y en un número bastante considerable partieron para las Misiones en diversas partes de la Congregación.

2.1.4        Bélgica Norte

La erección de la Inspectoría Bélgica Norte fue en 1959, pero Mons. Doutreloux, famoso reformador social, había ya invitado a los Salesianos de Lieja (1890) en Bélgica Sur, de lengua francesa, a explorar la vocacionalmente rica región flamenca de Bélgica Norte. Así fue como se fundó un noviciado en Hechtel en Flandes, al que siguió la apertura de uno de los primeros centros de estudios teológicos fuera de Italia en Groot Bijgaarden, en 1904, en la que en 1902 llegó a ser la primera Inspectoría belga, bajo la dirección inspirada de Don Francesco Scaloni. Como añadidura a su específico compromiso de proveer a la formación secundaria y técnica de los jóvenes de la clase obrera en la misma Bélgica, los hermanos flamencos se ofrecieron como pioneros para inaugurar una misión salesiana en África Central, llamada entonces Congo Belga (hoy Congo, Burundi y Rwanda). También esta Inspectoría ha sido muy generosa en enviar misioneros; basta decir que todavía hay 75 hermanos belgas esparcidos en el mundo.

Después de la subdivisión de la Inspectoría de Bélgica en 1959, la Inspectoría flamenca, a pesar de la disminución de las vocaciones, ha ampliado las propias obras para los jóvenes en dificultad, sea por medio de sistematizaciones en casas de acogida, sea con la ayuda profesional a los jóvenes ex - drogados.                 

       2.2     Austria y Alemania

El área de lengua alemana de la Región, que comprende las naciones de Austria y Alemania, tiene una presencia salesiana significativa.

       2.2.1   Austria

En agosto de 1886 un grupo de ciudadanos austríacos, capitaneados por un periodista, el Sr. Joseph M. Schmidinger, encontró a Don Bosco en San Benigno Canavese, para pedirle la fundación en  suelo austríaco de una obra salesiana en beneficio de los jóvenes. Don Bosco no dijo que no, pero indicó como uno de los obstáculos la falta de personal salesiano alemán preparado, y aseguró que antes o después se llegaría a realizar tal proyecto.

Aunque en el entonces imperio austríaco de los Habsburgo los Salesianos ya habían entrado en 1887 (en Trento), en el territorio étnico austríaco, el ingreso se realizó sólo en 1903, por voluntad de Don Rua, quien tenía grandes deseos de entrar en la capital del imperio danubiano. Como organizador y superior religioso fue mandado don Luigi Terrone (1875-1968), de origen italiano. La casa de Viena, bajo el título de María Auxiliadora, que había nacido como fruto de una convención entre los Salesianos y la asociación “Kinderschutzstationen Charitativer Verein für arme Kinder”, no duró mucho; después de tres años de colaboración, la Sociedad Salesiana decidió disolver el contrato. En el fondo del conflicto estaba la fuerte convicción salesiana de no poder renunciar al propio sistema preventivo, garantía segura del éxito educativo. [1] Los Salesianos emprendieron la fundación de una obra autónoma en Erdberg, uno de los distritos más poblados y abandonados de la capital austríaca, habitado en gran parte por una población obrera ya contagiada de las ideas marxistas. En el verano de 1909 fue nombrado, como director de la nueva presencia vienesa, don August Hlond, que conocía bien la lengua y la cultura alemana. Un año después se concedió el permiso estatal de apertura. Con la primera sección del oratorio, el “Knabenheim – Salesianum”, puesto en marcha en octubre de 1910, la Sociedad salesiana  había ido al encuentro de una emergencia muy sentida por la población del barrio y, en general, en toda la capital: ofrecer una propuesta educativa válida al mayor número de muchachos, carentes de toda propuesta calificada de diversión y de ocupación en el tiempo después de la escuela.

Debe recordarse un trabajo, aunque sólo se desarrolló de 1916 a 1918, a favor de los jóvenes estudiantes “prófugos” de nacionalidades diversas: italianos, polacos, eslovenos, croatas, hebreos, rumanos. [2] Estos jóvenes fueron llevados a la capital por las autoridades civiles y colocados en la casa, preparada para internado, y fueron confiados a los Salesianos. Inicialmente eran 171 los jóvenes que frecuentaban escuelas públicas en la ciudad.

       2.2.2     Alemania

Los Salesianos trataron varias veces de entrar en Alemania antes de la Gran Guerra; sin embargo, el permiso fue negado por razones políticas y por la presunta no necesidad de semejante institución educativa.

El 29 de noviembre de 1916, tres salesianos guiados por don F. Niedermayer como director llegaron a Würzburg, dando inicio a la primera casa salesiana en Alemania. El hecho llamó la atención también de la prensa local. Los Salesianos, en un primer momento, atendieron a cerca de 75 aprendices y 10 estudiantes de escuelas medias. Más tarde ampliaron sus cuidados a cerca de 160 aprendices externos, organizados en círculos. Semejante tipo de trabajo, vistas las circunstancias socio-políticas, fue considerado prioritario.  Escribía el primer director al Rector Mayor, don  Pablo Albera: “Es un trabajo verdaderamente salesiano que recuerda mucho los primeros tiempos de Don Bosco. Por las condiciones presentes en Baviera y en toda Alemania este trabajo por la juventud obrera es el más necesario y el que esperan de nosotros los Obispos. También los oratorios festivos formarán parte muy importante de nuestro campo de trabajo. En cambio, será difícil, si no incluso imposible, abrir institutos con escuelas elementales o secundarias propias, porque las nuevas leyes prohíben a privados la apertura de tales escuelas y las existentes deben desaparecer poco a poco. En general, los Salesianos y la obra de Don  Bosco son muy estimados en Baviera y se espera de ellos la salvación de la juventud obrera”. [3]

Entre las nuevas fundaciones salesianas de este período se debe citar la casa de Benediktbeuern: se trataba de un ex monasterio benedictino, distante unos sesenta kilómetros de la capital de Baviera, adquirido en 1930. La obra asumió en la historia de los Salesianos alemanes un puesto de relieve, porque se convirtió en un importante centro de formación del personal salesiano de Alemania y de Austria; hoy es una institución abierta también a las necesidades de la Iglesia local, ofreciendo, además de la posibilidad del estudio de filosofía y de teología, el estudio de las ciencias pedagógicas y sociales; tiene también: un centro de irradiación de la espiritualidad salesiana, un válido centro juvenil y, finalmente, un centro para ecología y cultura, albergue juvenil y parroquia.

En 1935 la Sociedad Salesiana tenía 17 presencias en Alemania, sin contar la presencia en Estocolmo, Suecia, fundada en 1930: ¡un progreso que se había llevado a  cabo en menos de 20 años! Vistas las circunstancias, los superiores salesianos en 1935 erigieron la Inspectoría alemana San Bonifacio, con la sede en Munich. [4]

Con el estallido de la segunda guerra mundial, algunas casas fueron cerradas y embargadas. Sin embargo, el golpe mayor fue el hecho del reclutamiento de muchos Salesianos, de los cuales cerca de 140 cayeron en los diversos frentes de guerra. Alguno fue también llevado a campo de concentración, como Theodor Hartz (1887-1942), muerto en Dachau, y Karl Schmidt (1904-1968). [5]

En los años setenta se sintió la necesidad de nuevas formas de propuesta del apostolado salesiano: surgieron así los centros de formación espiritual para jóvenes en Benediktbeuern, Ensdorf, Jünkerath y Calhorn (Oldenburg). Se debe también recordar una obra de valor extraordinario: la Procura Misionera de Bonn. Gracias a ella han sido y siguen siendo financiados muchos proyectos, tanto en Europa como en las misiones salesianas.

En octubre de 1990 acaeció la reunificación de los dos Estados alemanes, un hecho que desafió también a los Salesianos. A pesar de que el personal salesiano alemán estuviese disminuyendo, se decidió, en 1992, abrir nuevas presencias en la ex República Democrática Alemana, precisamente en Heiligenstadt (Turingia) con un oratorio cotidiano (Offene Tür), un centro de asistencia social y pastoral, otro con la asistencia a los jóvenes marginados y centro juvenil, y en Chemnitz (Sachsen – Sajonia) con un centro juvenil, un centro de orientación profesional y, naturalmente, con un oratorio; este trabajo se desarrolla con una participación notable de los Cooperadores. No se puede dejar de recordar otra iniciativa, esto es, que en el mismo año (1992) la Inspectoría de Colonia asumió la responsabilidad de una misión en Ghana, dentro del Proyecto África.

Hoy, tras petición de las mismas Inspectorías de Alemania, se está procediendo a su unificación, en vista de una presencia más significativa.

       2.3     Polonia

Verosímilmente ya alrededor del año 1889, se comenzó a estudiar el proyecto de una primera expedición salesiana a tierra polaca. El Rector Mayor, Don Rua, habría pensado poner al frente de la expedición a August Czartoryski, acompañado de don Bronislaw Markiewicz y otros, polacos e italianos. La frágil salud de A. Czartoryski no permitió en aquel momento la realización del proyecto. Mientras tanto, los Superiores dispusieron la ida a Galitzia (Polonia) de don Markiewicz, al fin de marzo de 1892, para asumir el cuidado pastoral de una pequeña parroquia en la localidad llamada Miejsce, poco distante de la ciudad episcopal de Przemysl. Don Markiewicz  se preocupó de la apertura de una casa para la educación de la juventud pobre, que denominó “Casa Don Bosco”. Con este acto él dio inicio a la primera presencia salesiana en tierra polaca.

Don Markiewicz en 1897 decidió separarse de los Salesianos de Turín, mientras los Salesianos polacos que siguieron en la Congregación aceptaron en seguida una propuesta del Obispo príncipe de Cracovia, Cardenal Jan Puzyna, de fundar un instituto en la modesta ciudad de Oswiecim, un centro religioso capaz de responder, a juicio del Obispo, a la devastadora divulgación socialista entre los jóvenes de las clases populares. En agosto de 1898 Don Rua mandó allá, apenas ordenado sacerdote, a don Franciszek Trawinski, al que en el otoño se añadieron dos clérigos.

En diciembre de 1899 los Superiores decidieron mandar a don Emanuele Manassero como director. Él fue el verdadero pionero y el organizador de la casa salesiana en Oswiecim, denominada desde entonces “Casa Madre” de los Salesianos polacos. Él reconquistó y consolidó, en breve tiempo, la vacilante confianza hacia la Sociedad Salesiana.

En 1904 se asistió a la fundación de la segunda obra salesiana en el Sur de Polonia en un pequeño pueblo, Daszawa, en el distrito de Stryj de la provincia de Lviv, que hoy forma parte de Ucrania. Con la apertura de esta presencia se quiso salir al encuentro de la necesidad cada vez más apremiante de tener una casa de formación. Como director y maestro de los novicios fue nombrado don Pietro Tirone, futuro catequista general de la Congregación.

Al comienzo del siglo XX la cuestión social se sentía cada vez más, y algunos Obispos trataban de poner remedio por medio de la fundación de instituciones educativas. Uno de éstos fue el Obispo de Przemysl de rito latino, mons. Józef  S. Pelczar, canonizado el 18 de mayo de 2003. Él quiso tener a los Salesianos en un barrio popular en su ciudad episcopal, en la que éstos, en efecto, comenzaron su apostolado en 1907. Como director fue nombrado don August Hlond, futuro Cardenal Primado de Polonia.  Como no había para la escuela de música, tan querida por los Obispos polacos, un edificio a propósito, los Salesianos concedieron su instituto. La escuela superior especial para organistas, fundada el 1 de noviembre de 1916, y puesta bajo la guía del joven compositor don August Hlond, constituyó un unicum en la historia de la Sociedad Salesiana. Durante los 47 años de su actividad preparó a 570 organistas diplomados: fue una aportación y un servicio particular a la Iglesia en Polonia, y a la sociedad civil, por parte de los Salesianos.

    En el período entre las dos guerras se asistió a un ulterior florecimiento de la obra salesiana. En 1933 estaban ya en actividad 32 casas y el número de los hermanos superaba los 500; por esto, el Rector Mayor, don Pietro Ricaldone, decidió separar la mitad de las casas de la Inspectoría de San Estanislao Kostka para constituir la nueva Inspectoría de San Jacinto con sede en Cracovia.

El estallido de la segunda guerra mundial constituyó un golpe doloroso para los Salesianos en Polonia. Se cerraron todas las escuelas y casi todas las casas. La lucha por la supervivencia y la precariedad de la vida de los socios, y, unidas a esto, la peregrinación y la emigración de los hermanos durante algunos años, dejaron en ellos huellas profundas.

En los campos de concentración fueron masacrados por los nazis 67 salesianos, entre ellos don Józef Kowalski, proclamado beato el 13 de junio de 1999 juntamente con los cinco jóvenes mártires del Oratorio de Poznan. En 1945 los Salesianos lograron reactivar todos los centros de educación y de instrucción. Por esto, en 1948, funcionaban 8 escuelas profesionales, 4 institutos técnicos, 6 de escuelas secundarias y liceos y 4 seminarios menores.

En el año escolástico 1947-48 el gobierno comunista cambió la actitud frente a las escuelas no estatales. Con firmeza inamovible se comenzó con el cierre gradual de las escuelas dirigidas por los religiosos. La escuela profesional de Oswiecim permaneció después de 1963 como la única escuela privada salesiana reconocida por el Estado, ¡la única escuela profesional salesiana en todo el dominio soviético!

Pasar al trabajo pastoral en las parroquias se había hecho inevitable y esto influyó considerablemente en el cambio del rostro del apostolado de los Salesianos. Sin embargo, los Salesianos polacos trataron de conservar su fisonomía, determinando los espacios para su misión específica.

Como confirmación del progreso de los Salesianos en Polonia habla evidentemente el hecho de que en 1979, a pesar del régimen comunista, se asistió a la erección de las dos nuevas Inspectorías: la Inspectoría de San Adalberto de Pila, formada por casas desmembradas al Noroeste de Polonia, de la Inspectoría de San Estanislao Kostka de Varsovia, y la Inspectoría San Juan Bosco de Wroclaw, en la que confluyeron las casas separadas en el Suroeste de Polonia de la Inspectoría de San Jacinto.

2.4          Países de la ex Unión Soviética y Lituania

En la que actualmente se llama Circunscripción Especial del Este hay varios países que pertenecían a la ex Unión Soviética, comprendida Lituania, que, sin embargo, merece un discurso específico. Es útil conocer la historia de estas presencias salesianas.

2.4.1   Los países de la ex Unión Soviética

Se trata de una situación completamente particular, porque en realidad no podía existir oficialmente ninguna actividad de ninguna Congregación religiosa durante el régimen comunista. Después de 1940, a pesar de todo, algunos Salesianos decidieron permanecer en los territorios anejos a la Unión Soviética, con el fin de poder desempeñar su servicio sacerdotal a favor de los católicos que allí habían quedado.

Es obligado, en particular, hacer memoria del valor de varios Salesianos polacos que permanecieron en los territorios anejos a la Unión Soviética, corriendo el riesgo de perder la propia vida. De hecho, al menos once de ellos fueron matados en las diversas repúblicas de la ex Unión Soviética. Los pocos supervivientes de la cruenta persecución volvieron a Polonia, pero otros siguieron en el puesto, desarrollando hasta la muerte su oficio sacerdotal en circunstancias muy delicadas. Una persona emblemática entre todas es el salesiano polaco don Tadeusz Hoppe (1913-2003), el cual logró prestar la actividad pastoral en diversas zonas del dominio soviético, especialmente en Odessa (Ucrania), desde 1943 hasta su muerte, acaecida en 2003.

Antes del definitivo desmoronamiento de la URSS, los Salesianos pudieron entrar en las ex repúblicas soviéticas, restaurar las antiguas presencias salesianas en Ucrania y en Bielorrusia e, incluso, abrir otras nuevas en los países en que los Salesianos no habían estado antes: Rusia, Georgia, República Yakutia. Esto permitió al Rector Mayor, don Egidio Viganò, erigir en 1993 la Circunscripción especial “Inmaculada Concepción de María” de Europa Este, con sede en Moscú, que abraza las presencias salesianas esparcidas en varios Estados de la ex Unión Soviética. Las presencias salesianas más numerosas están en Ucrania, en Bielorrusia y en la misma Rusia.

Una mención particular merece Ucrania, donde la presencia salesiana –en el actual territorio de la nación- se remonta a 1904 (en Daszawa), que en aquella época era una obra salesiana polaca. Como también eran polacas las obras fundadas en el período entre las dos guerras en el territorio occidental de la actual Ucrania, que formaba entonces parte integrante de Polonia. Toda esta actividad quedó truncada con el desplazamiento de los límites, desplazamiento iniciado en 1944 y concluido definitivamente en 1945: territorios orientales polacos pasaron a formar parte de Ucrania, la cual, a su vez, después de 1944, fue anexionada a la URSS como una de las repúblicas soviéticas.

Para la historia de la presencia salesiana en Ucrania hay que recordar cómo en 1930 la Sagrada Congregación de los Asuntos eclesiásticos extraordinarios escribió una carta al Rector Mayor Don Felipe Rinaldi en la que dirigía, en nombre del Santo Padre, la invitación a los Salesianos para emprender entre los ucranianos un trabajo de promoción de escuelas e institutos de Artes y Oficios, para promover la Instrucción y educación católica en las clases menos pudientes, y para recoger a algunos jóvenes llamados al estado religioso, formarlos en Italia conservando el propio rito greco-católico, preparando así la erección de una provincia religiosa de rito oriental. Esta propuesta se repitió en 1931 a Don Ricaldone.

En aquel mismo año fue mandado a Italia para la propia formación un primer grupo de jóvenes ucranianos, al que siguieron otros en los años sucesivos. En 1951 el Visitador Apostólico para los ucranianos de Europa occidental confiaba a los Salesianos ucranianos el seminario menor para los muchachos de la diáspora ucraniana.

En 1991 la proclamación de la independencia y de la libertad religiosa en Ucrania  permitió a los Salesianos ucranianos, después de tantos años de espera y de esperanza, volver a su patria. Comenzaron con una parroquia y un oratorio en Lviv (Leópolis); en 1994 se abrió la casa de aspirantado y prenoviciado en Obroshyno y en 2001 en Lviv el primer Centro Juvenil Ecuménico Salesiano, en el que el año siguiente se comenzó una Escuela Profesional reconocida por el estado ucraniano.

Este desarrollo ha llevado al Rector Mayor y su Consejo a tomar la decisión de erigir la primera Delegación de rito bizantino ucraniano, con el fin de favorecer mejor una implantación fecunda del carisma de Don Bosco en aquella tierra. Al lado de los Salesianos de rito bizantino están también Salesianos de rito latino, que desarrollan el apostolado entre los católicos, en gran parte de origen polaco, pertenecientes al rito latino.

2.4.2    Lituania

La primera obra salesiana en Lituania fue fundada en 1934, en Skirsnemuné, y por motivos políticos fue incorporada a la Inspectoría Central “Sagrado Corazón” de Turín, en vez de unirla con una de las Inspectorías polacas. En Kaunas, que entonces era la ciudad capital de Lituania, se fundó en 1938 la segunda presencia salesiana lituana, con parroquia, oratorio festivo, catecismo en las escuelas municipales. Un año después, se abrió una presencia en la localidad de Saldutiskis, asumiendo la parroquia y las catequesis en las escuelas municipales. En 1940 fue nombrado un delegado inspectorial, don Antonio Skeltys, para las presencias salesianas en Lituania.

Pero en 1944 Lituania fue anexionada como república a la URSS: con esto comenzó una dura persecución de la Iglesia, incluidos todos los institutos religiosos. Además de secuestrar el patrimonio eclesiástico, se pasó a la lucha directa contra el clero, por lo cual tantos sacerdotes acabaron en los gulags soviéticos, comprendidos algunos Salesianos.

Sólo desde el año 1989, con la caída del “muro de Berlín”, se pudo pensar en tratar de restaurar el carisma salesiano en el país. El ocaso, relativamente veloz, de la Unión de las Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) en 1994, hizo posible la actividad salesiana más oficial, aunque han quedado algunas dificultades. Actualmente los Salesianos están presentes en la capital de Lituania, Vilnius, y en Kaunas.

2.5    Hungría, Eslovaquia y República Checa, Eslovenia, Croacia

En la coordinación de la Región, las Inspectorías salesianas de algunos países, por afinidades culturales o por motivos geográficos, se han unido en una Consulta, bajo el título de los Santos Cirilo y Metodio (conocida con la sigla CIMEC). Veamos, pues, algún rasgo de la historia salesiana en estos países.

       2.5.1    Hungría

Desde que, el 23 de mayo de 1880, el Sr. Antal Lonkay, hombre conocido de los mass media de la época en Hungría, director y propietario del diario “Magyar Allam”, fue acogido entre los miembros de la Asociación de los Cooperadores Salesianos, pasaron más de cuarenta años, hasta que se llegó a la primera fundación salesiana en el territorio magiar.

En 1913 el Primado de Hungría, mons. Juan Czernoch, por medio del canónigo Francisco Robitsek, presentó la propuesta de atender al santuario de la Santa Cruz, en húngaro Szentkereszt, en Péliföld. Los Superiores de Turín encargaron a don Tirone que se pusiera en contacto con el Primado y ponderara la propuesta. Don Tirone fue al lugar y, a pesar de algunas objeciones, optó por la aceptación, en vista de un futuro desarrollo. El Primado, con rescripto del 26 de octubre de 1913, donó a la Sociedad de San Francisco de Sales el santuario de la Santa Cruz de Péliföld. En el otoño del mismo año fueron mandados allí los hijos de María húngaros. Para dirigir esta casa, como también para atender al cuidado de las almas, fue nombrado el esloveno don Francisco Walland. [6]

En el otoño de 1919 fue abierta la obra de Nyergesújfalu, con un colegio e internado, escuelas secundarias y servicio pastoral. Las mismas actividades se tuvieron en la casa de Rákospalota fundada en 1924. Añadamos que en el año escolástico 1925-1926 en el estudiantado filosófico había 23 clérigos y en el noviciado 8 candidatos. Un dato que prometía un futuro y animaba a proceder con otras aperturas.

Y de hecho en 1925 se procedió a la apertura de la casa en Esztergom-Tábor, donde en poco tiempo se colocó el estudiantado de filosofía y de teología, y otras formas de trabajo educativo. Apenas el número de las casas en Hungría aumentó –en 1927 se fundaron las casas de Ujpest y Visegrád y en 1929 la de Szombathely- se decidió erigir, en 1929, la Inspectoría “San Esteban Rey”, con don Plywaczyk como Inspector.

Del progreso constante de la obra salesiana en Hungría habla también el número de los Salesianos; el 1 de enero de 1940 la Inspectoría de San Esteban Rey contaba con 189 hermanos, entre los cuales había 125 en formación (novicios, filósofos, teólogos); ¡32 eran salesianos coadjutores!

Ante los Salesianos húngaros se proyectaba un futuro prometedor, que, por desgracia, fue frenado por la explosión de la guerra. Sin embargo, todavía en los años 1947-48 los Salesianos podían abrir nuevas presencias (en Miskolc, en Sajólád, en Tanakajd y en otras partes), aunque las últimas, antes de que llegase el período de lucha contra la Iglesia. Pero el tiempo en verdad duro para la Iglesia, y por tanto para los Salesianos, llegó con la intervención de la Unión Soviética contra la revolución de octubre de 1956, comenzada en Budapest. Desde aquellos trágicos acontecimientos hasta el año 1989 los Salesianos húngaros no han podido desarrollar la actividad propia de su carisma. Hoy, aunque con las consiguientes dificultades del pasado, la Inspectoría húngara se está reconstruyendo.

2.5.2         Eslovenia

       El conocimiento de Don Bosco y de su obra en el territorio esloveno se remonta a los años sesenta del Ochocientos; en efecto, antes de que llegasen los primeros Salesianos, existía un consistente número de “Cooperadores Salesianos”. Don Rua cedió a las repetidas insistencias de los Cooperadores Salesianos y, sobre  todo, de uno de los más celosos pastores de la Iglesia eslovena de la época, el Arzobispo de Ljubljana, mons. Antón B. Jeglic  (1850-1937), el cual ofrecía un castillito en Rakovnik, en la época poco distante de la capital de Eslovenia. [7] El primer grupo de Salesianos llegó a Rakovnik el 23 de noviembre de 1901, bajo la guía de don Simone Visintainer, nombrado primer director.

     En 1907 se abrió la segunda obra salesiana en tierra eslovena, en la pequeña localidad de Radna: un noviciado internacional, aunque la mayor parte de los candidatos eran polacos; más tarde funcionó también como estudiantado de filosofía. También la tercera obra salesiana, abierta en 1912 en la aldea de Verzej –llamado “Marijanisèe- no se dedicó en seguida a los eslovenos, sino a los hijos de María alemanes, deseosos de trasladarse de Penango (Piamonte – Italia) a alguna localidad de su patria.

      La libertad política permitió a los Salesianos reemprender plenamente el apostolado en la primera casa de Rakovnik en 1919; siguió un período de nuevas fundaciones en toda Eslovenia. La perspectiva de un continuo desarrollo hizo que en 1922 se erigiera la Inspectoría de los Santos Cirilo y Metodio, con sede en Ljubljana; a ella se incorporaron las primeras casas salesianas de Croacia y de Checoslovaquia; el primer superior, con cargo de Visitador, fue el italiano don Pietro Tirone al que sucedió, en 1926, el polaco don Stanislaw Plywaczyk y, desde 1929, el esloveno don Franc Walland.

      El escenario lleno de buenas esperanzas cambió con la guerra, especialmente desde que, en abril de 1941, Yugoslavia entró en ella. La guerra comportó algunos muertos entre los salesianos, eliminados por obra del Partido Comunista Yugoslavo.

    En los años de la distensión, alrededor de 1955, los Salesianos individuaron las áreas de una nueva presencia salesiana a favor de la Iglesia local: se ofrecieron para las misiones populares, elaborando incluso válidos manuales para dicha forma de apostolado (impresos en forma de libritos o en la revista para predicadores Sejalec). Después de 1955 D. Valter Dermota comenzó la actividad de preparación de los materiales catequísticos y, en 1963, se logró instituir con gran éxito el Centro Catequístico Salesiano.

      El año 1989 marcó un cambio histórico. A los Salesianos se les devolvieron los colegios de Verzej, Celje y Rakovnik-Ljubljana, y ya en 1991 pudo abrirse el primer colegio católico en Eslovenia (Zelimlje). Mientras tanto, otros Salesianos eslovenos llevaban adelante el apostolado entre las minorías eslovenas en el extranjero: en Opicina-Italia, Klagenfurt-Austria y entre los emigrados (Hamilton-Canadá). Salesianos eslovenos han estado presentes en  Albania desde el inicio de la obra salesiana

2.5.3      Eslovaquia y República Checa

       También en este caso la llegada de los primeros Salesianos fue precedida de la existencia de núcleos de Cooperadores Salesianos. Los primeros jóvenes de Bohemia, Moravia y Eslovaquia, a caballo entre el Ochocientos y el Novecientos, fueron a las casas salesianas del Piamonte, donde bastantes de ellos escogieron la vida religiosa salesiana. Los superiores de Turín, vista la continua afluencia de jóvenes de la entonces Checoslovaquia, destinaron para ellos, en 1921, la casa salesiana de Perosa Argentina.

     La primera casa salesiana en Eslovaquia se abrió en la localidad de Sastin en 1924. Aquí se ofreció a los Salesianos un antiguo monasterio, juntamente  con el santuario nacional en el que se veneraba a María Dolorosa. Se transformó en centro de formación del futuro personal; el mismo año  se habían trasladado allí los eslovacos desde Perosa Argentina.

      En 1927 se fundaron otras dos casas salesianas, en Frystak, primera casa en Bohemia, y en Vráble (Eslovaquia). En la capital de Eslovaquia, Bratislava, los Salesianos establecieron su presencia en 1933, abriendo un oratorio diario, atendiendo la parroquia y activando diversas formas de apostolado. En Moravská Ostrava, en un primer momento, se abrió el estudiantado filosófico, más tarde el teológico y el noviciado para los  candidatos bohemios y moravos.

      Este sorprendente aumento de las presencias en Checoslovaquia llevó, en 1935, a la decisión de separar las casas de la Inspectoría eslovena y unirlas en la nueva Inspectoría de San Juan  Bosco, con sede en Moravská Ostrava.

      En la capital de Bohemia, Praga, en 1936 los Salesianos abrieron un oratorio diario y un internado y asumieron el trabajo parroquial. El mismo año entraron en la ciudad de Trnava (Eslovaquia), donde dieron comienzo, entre otras cosas, a un internado para los estudiantes, en escuelas medias, a un oratorio festivo y aceptaron un grupo de hijos de María. El año después (1937) en Zilina iniciaron un oratorio festivo, un internado y catequesis en las escuelas públicas.

      El desarrollo fue sorprendente: en 1939, a quince años de la apertura de la primera obra salesiana, la Inspectoría de San Juan Bosco contaba ¡con 227 hermanos! Llama también la atención el alto número de hermanos en formación, 180, entre los cuales ¡48 salesianos coadjutores!

       Este extraordinario florecimiento de las presencias en Checoslovaquia, además de la dolorosa situación política debida a la ocupación de Bohemia y Moravia por parte de los nazis y luego el hecho de la constitución del gobierno autónomo en Eslovaquia, hicieron que en 1939 se separaran las casas eslovacas para constituir la nueva Inspectoría de María Auxiliadora, con sede en Bratislava.

La guerra mundial hizo difícil la vida salesiana, especialmente en el llamado protectorado alemán, pero no la paralizó del todo. Algunos salesianos fueron mandados a los campos de concentración; entre ellos don Stefan Trochta, futuro cardenal. Terminada la guerra, los Salesianos pudieron reanudar su actividad, más aún, intensificarla. El cambio radical sucedió en 1948, año en que Checoslovaquia pasó a ser una democracia popular. Los comunistas se lanzaron a la lucha abierta contra la Iglesia y sus instituciones, comenzando con la clausura de todas las órdenes religiosas. En la primavera de 1950 se creó un campo de concentración para los religiosos, al que fueron llevados ¡260 salesianos! Para la Sociedad salesiana comenzó el tiempo de las catacumbas, que terminó sólo en diciembre de 1989.

Los Salesianos de las dos Inspectorías reemprendieron su apostolado con gran arrojo, ayudados por los hermanos que volvieron del destierro. En el momento de la reanudación de sus actividades en sus respectivos países, demostraron una apertura misionera, ofreciendo algunos de sus hermanos para las misiones. Basta recordar aquí la presencia de los hermanos eslovacos en los países de la ex URSS (en Baku – Azerbaiyán); los Salesianos de la República Checa han ido, entre otros lugares, a Bulgaria, donde han abierto una obra a favor de los muchachos en dificultad.

       2.5.4   Croacia

La inserción de la obra de Don Bosco en Croacia tuvo un recorrido más lento en comparación con otros países limítrofes y esto a pesar del conocimiento más bien remoto de las instituciones educativas salesianas.

     La primera casa salesiana en Croacia se abrió en 1922 en la capital Zagreb, donde los Salesianos aceptaron un internado de la Archidiócesis y abrieron un oratorio festivo, aunque en el actual suelo croata ya se había abierto la presencia salesiana en la ciudad de Rijeka (Fiume) ya en 1918.

     La segunda presencia salesiana comenzó en 1929, también en la capital croata, Zagreb-Knezija. A ésta siguió la obra abierta en 1936 en la antigua ciudad de Split: aquí se aceptó un orfanato y un internado y, además, se activó un oratorio y se asumió la enseñanza en las escuelas públicas.

     El estallido de la segunda guerra mundial no supuso muchos obstáculos para la actividad salesiana. Aun después de haber pasado a ser una de las seis repúblicas autónomas del nuevo Estado Yugoslavo, los Salesianos pudieron, naturalmente en los límites permitidos, llevar adelante su apostolado. De hecho en 1948 pudieron abrir una obra en Zagreb-Rudes y el año siguiente en Zadar-Arbanasi. El progresivo desarrollo de la obra de Don Bosco permitió a los superiores erigir, en 1972, la Inspectoría croata de San Juan Bosco, con sede en Zagreb. Los Salesianos croatas, en cierto modo como los de Eslovenia, se habían hecho fuertes en el campo catequístico, abriendo recientemente un “Centro Catequístico Salesiano” en Zagreb y, además, una editorial “Katehetski salezijanski centar”.

       2.6       Dos factores que contribuyeron al primer desarrollo

        No querría terminar esta relación de los comienzos sin indicar los dos elementos que tuvieron un papel efectivo en el abrir el camino a la fundación de la obra salesiana en la Europa centro-oriental, especialmente en algunos países del imperio danuviano; los dos estuvieron presentes antes de la llegada de los Salesianos.

2.6.1       El “Boletín Salesiano”

         En 1895 los Superiores dieron permiso para la edición alemana del Boletín, que tomó el nombre de “Salesianische Nachrichten” (Noticias salesianas). La primera tirada se hizo en 20 mil copias. El año después se pensaba ya seriamente en su impresión en polaco. La publicación regular de la edición polaca, que se llamó “Wiadomosci Salezjanskie” (Noticias salesianas) salió en enero de 1897. La primera tirada fue de 14 mil copias.

        Después del éxito de las ediciones alemana y polaca, los Salesianos se lanzaron, desde 1903, a publicar la revista mensual también en lengua húngara, con el título “Szalézi értesitö” (Boletín salesiano). Hay que observar que en Alemania y en Austria, como también en el reino húngaro, en aquella época no había siquiera ¡una casa salesiana!

     La publicación del Boletín salesiano en lengua eslovena comenzó en enero de 1907. Se  llamó “Salezijanska Porocila. Glasilo salezijanskih sotrudnikov” (Palabra salesiana. La voz de los cooperadores salesianos). El Boletín salesiano en esloveno fue el último en Europa centro-oriental publicado anteriormente al comienzo de la primera guerra mundial.

    Uno de los secretos que aseguró al periódico una indiscutible fortuna fue la dimensión internacional querida por Don Bosco, que lo salvó del límite de un carácter regionalista. Y nos parece que este dato está en la base de una acogida sorprendente en los países de la Europa centro-oriental, heridos demasiado por las continuas luchas por motivos nacionalistas. Aparece como una revista dirigida sobre todo al bien de los jóvenes necesitados de educación y de instrucción, sin mirar a su proveniencia social o nacional. El espacio dedicado a las misiones presentaba a los Salesianos como  una sociedad religiosa de ámbito universal y, al mismo tiempo, les procuraba simpatía. Además, la revista mensual mostraba el progreso dinámico por medio de la información continua sobre las cada vez más numerosas aperturas de casas dentro y fuera de Italia. Después de la muerte de Don Bosco, su figura constituyó un centro de atención amable en artículos muy diversos. Se le presentaba como uno de los mayores educadores entre los contemporáneos: no se había encerrado en los límites de un país, sino que había proyectado una obra de gran valor, tanto para Europa como para otros  continentes. En una palabra, se presentaba como una figura muy atractiva y sugestiva.

2.6.2       Los Cooperadores Salesianos

       Los Cooperadores han tenido una parte decisiva en la implantación de la presencia de los Salesianos en varios  países de Europa. Tuvieron su mayor difusión en Eslovenia, en Alemania, comprendida Austria y Suiza, en Polonia y en Hungría. ¡En todos estos países el surgir de la Asociación anticipó la llegada de los Salesianos! El análisis atento de los necrologios, tanto de los Cooperadores Salesianos como de los bienhechores, publicados al final del Boletín, revela igualmente su divulgación entre todas las clases sociales.

       En Eslovenia la Asociación de los Cooperadores comenzó viviendo todavía Don Bosco. Algunos lo encontraron incluso personalmente. En 1896 tuvieron lugar dos convenios de Cooperadores eslovenos. El primero se celebró el 29 de enero y el segundo el 26 de mayo, siempre en Ljubljana; motor principal fue el recordado sacerdote diocesano J. Smrekar, ayudado por otros sacerdotes y seglares. Alrededor de 1900 los Cooperadores eslovenos eran más de 1600 inscritos. [8] Naturalmente, uno de sus propósitos fue hacer llegar a los Salesianos a Eslovenia, especialmente a Ljubljana.

      También la “Unión de los Cooperadores” entre los polacos nació cuando Don Bosco estaba aún vivo. Se reclutaban tanto entre los que vivían en la Polonia ocupada como entre los que estaban en el extranjero. De las primeras adhesiones conocidas entre los polacos se sabe que las inscripciones comenzaron en 1884, pero no se excluyen probables inscripciones precedentes. Según el Boletín polaco, los Cooperadores eran 16 mil en julio de 1897 y en diciembre del mismo año habrían crecido hasta los 25 mil. Dos años más tarde llegarán a 55 mil. También entre los polacos vivos en el destierro se podía contar un modesto número de Cooperadores.

      En Hungría, entusiasta de la Asociación era Antal Lonkay, director y propietario del diario “Magyar Allam”. Don Bosco mismo lo había agregado, como primer cooperador húngaro, al oratorio de Valdocco, el 23 de mayo de 1880. [9] Lonkay, queriendo hacer conocer la Asociación de los Cooperadores a los húngaros, tradujo a su idioma, entre otra cosas, el Reglamento de los Cooperadores, que se publicó en Budapest en 1882. Su obra hizo que Don Bosco, antes de su muerte, fuera muy conocido del público húngaro. Y según el Boletín húngaro, en 1902 habría habido 6 mil Cooperadores húngaros.

      Un desarrollo muy dinámico tuvo la Asociación en los países de lengua alemana, especialmente en Alemania y Austria. En 1899 el número de Cooperadores alemanes giraba alrededor de los 40 mil.

      No llama la atención, por ello, el hecho de que los Salesianos en Europa centro-oriental encontraran un consistente apoyo material y moral. Se debe afirmar que, sin las diversas actividades y la colaboración de los Cooperadores con los Salesianos, no hubiera sido posible el impacto, la inserción y el desarrollo de la obra de Don Bosco en aquellas áreas geográficas de Europa.

3.     El contexto actual de nuestra misión

       El recorrido histórico, un poco largo y complejo, de la presencia salesiana en la Región Europa Norte nos ha servido para ver cómo  el carisma de Don Bosco puede implantarse en todas partes, y crecer con fuerza, y también resistir en circunstancias tan adversas como algunas que hemos recordado. ¡Cuanto  tenemos que aprender nosotros de los Salesianos en esta Región! Y estoy convencido de que ellos mismos pueden sacar de esta su historia iluminación e inspiración para afrontar con éxito los desafíos actuales, no caracterizados ya por la guerra y por la persecución, sino por el secularismo creciente, por la globalización reductiva, por la descristianización cultural.

      La Región se encuentra en medio de un acelerado y profundo proceso de transformación de una Europa que desde siglos ha visto combatir a los pueblos, los unos contra los otros, cambiar constantemente las fronteras de las naciones (Lituania, Polonia, Ucrania, Alemania, Yugoslavia, Hungría, Rusia, etc.); una Europa de las “inmigraciones forzadas” de pueblos enteros a Rusia, del “traslado” obligado de los polacos y de las poblaciones alemanas a Silesia, de las vicisitudes de los Sudetes en la República Checa, que sueña con la unidad y ha decidido pasar página en la historia y apostar por la paz, por la libertad de los países y de todos los ciudadanos, por el desarrollo solidario de todos los países que la configuran, y para esto recientemente se ha dado una Constitución que pueda mantenerlos unidos en la diversidad.

3.1      La nueva Europa

      He aquí la nueva Europa, que en el pasado ha sabido crear expresiones culturales riquísimas y en el presente se ha orientado decididamente a desarrollar entre todos los ciudadanos europeos un sentido de pertenencia a un pueblo, mientras se compromete en asegurar sistemas de garantía social y todas las libertades individuales. Una Europa que, sin embargo, después del ensanche de sus fronteras, conoce la división entre una extrema riqueza (un PIB per capita de 32.000 US$ en Suiza y 1,9% de desocupación) y una extrema pobreza (un PIB per capita de 1.900 US$ en Bosnia Herzegovina con el 60% de desocupación).

    He aquí la nueva Europa,  que corre el peligro de perder su “alma”, fruto de una historia bimilenaria de presencia del cristianismo, que se hizo una sola cosa con el continente. En efecto, la Europa de hoy es deudora de la aportación tan preciosa de Agustín, de Tomás de Aquino, de Dante, de Rembrant, de Miguel Ángel, de Rafael, de Leonardo, de Shakespeare, de Montesquieu, de Spinoza, de Bach, de Galileo, de Newton, de Kant, de Goethe, de Einstein...

    He aquí la nueva Europa, que ha dado al mundo hombres y mujeres de grandísima estatura: San Benito, San Francisco de Asís, Santo Domingo de Guzmán, San Ignacio de Loyola, San Francisco Javier, San Bonifacio, San Villibrordo, Santo Tomás de Canterbury, San Patricio, San Adalberto, San Jacinto, Santos Cirilo y Metodio, San Esteban Rey, Santa Catalina de Siena, Santa Teresa de Jesús, San Juan de la Cruz, Don Bosco, Padre Damián De Veuster, Santa Edith Stein y una pléyade de tantos otros santos.

    He aquí la nueva Europa que no se encuentra ya con su alma y borra su historia o al menos la reduce al influjo de Atenas, Roma y París, y donde la Iglesia y el mensaje del Evangelio están buscando con fatiga encontrar un puesto en esta “casa para todos”. Se trata de una Europa, al menos la Occidental, que, como ha escrito Juan Pablo II, “da la impresión de una ‘apostasía silenciosa’ por parte del hombre saciado que vive como si Dios no existiera”. [10]

     El hecho es que en varias partes de Europe hay necesidad de un primer anuncio del Evangelio, porque aumenta el número de las personas no bautizadas, sea por la notable presencia de inmigrados pertenecientes a otras religiones, sea porque también los hijos de familias de tradición cristiana no han recibido el bautismo, o a causa de la pasada dominación comunista, o a causa de la indiferencia religiosa.

     He aquí la Europa que hay que descubrir y abrir al Evangelio, verdadera tierra de misión y de primera evangelización. Todo esto se debe hacer con la pasión de Pablo, que acoge el grito de socorro del macedonio, pero también con la inteligencia de quien es consciente de que lo que está en juego es el corazón del Evangelio, el Dios revelado en Jesús, muerto en la ò. Debemos anunciar un Dios compasivo, que ama con predilección a los pobres, los débiles, las viudas, los huérfanos, los extranjeros, un Dios de tal modo humano que él mismo se hizo un hombre doliente y con su pasión nos ha devuelto la dignidad perdida y nos ha llenado de esperanza.

     Ciertamente, esta nueva evangelización de Europa tiene necesidad de nuevos evangelizadores. Por esto, los Salesianos deben prepararse para esta preciosísima misión de contribuir a volver a dar alma a Europa, poniendo a Jesucristo y su Evangelio en el centro de la vida personal y comunitaria, reforzando el amor y la fe en el propio carisma, adquiriendo un conocimiento y una estima cada vez más grande del “pulmón” oriental de la Iglesia y de la Congregación, dando suma importancia al trabajo a favor de los más pobres, necesitados, abandonados y en peligro, aprendiendo a ser dialogantes y tolerantes en un contexto cada vez más multicultural y multirreligioso.

3.2     La situación juvenil

       Las cartas sobre la Región Europa Oeste y sobre la Región Italia-Medio Oriente han ofrecido un retrato de la situación juvenil en la Europa occidental. Aproximadamente esta descripción vale también para la situación juvenil de la parte occidental de la Región Europa Norte. Por esto, querría más bien detenerme en la situación juvenil en la zona de la Europa central y oriental, generalmente menos conocida.

    Estando al Informe del Centro di Ricerca Innocenti de la UNICEF con sede en Florencia, “Los Jóvenes en las Sociedades en Transformación”, que analiza la experiencia de la “generación de la transición” en 27 países de la Europa central y oriental, existen en estos países 65 millones de jóvenes entre los 15 y los 24 años de edad, de los que 26 millones (41%) estudian, 21 millones (32%) trabajan y 18 millones (27%) no estudian ni trabajan. Estos datos estadísticos son elocuentes en sí mismos, pero también desde la perspectiva de nuestra misión.

     El Informe ve en la “generación de la transición” un enorme recurso para la región, y no sólo para ella, en esta época de rápidas transformaciones económicas y sociales. Recomienda el desarrollo de políticas a favor de los jóvenes, que tiendan a sostener las familias, las comunidades y las sociedades, además de los mismos jóvenes.

     El Informe afirma también que los éxitos o los fracasos de los adolescentes y de los jóvenes tienen muchas veces la raíz en la infancia: conviene, pues, invertir en los niños. Y sigue una conclusión de gran significatividad para nosotros: los jóvenes sanos y felices no despuntan de la nada. Son personas que han iniciado la vida como niños y han desarrollado su potencialidad a través de la educación. No puedo dejar de recordar en este momento la llamada del cardenal Ratzinger durante el encuentro de los Inspectores europeos cuando, preguntado sobre qué esperaba él de los Salesianos en Europa, respondía con claridad y convicción: “la profecía de la educación”.

      Hasta 1989, es decir hasta la caída del muro de Berlín, la desocupación era políticamente inexistente en la mayor parte de los países de la región. Ahora es un problema enorme y muchos jóvenes desocupados, más del 40%, han estado sin trabajo más de un año.

     Entre 1989 y 1998 la tasa total de fertilidad se ha reducido en un tercio o más en la mayor parte de los países, e incluso en la mitad en Armenia y en Letonia. Si la tendencia actual se mantiene, el número de jóvenes entre 15 y 24 años en Europa central se reducirá en un tercio en los próximos 20 años.

       El Informe revela también una generación cuya salud está amenazada. Cerca de medio millón de los que en 1989 tenían entre los 15 y los 24 años ya no están con vida. En 1998, en toda la zona, murieron 85.000 personas entre los 15 y los 24 años de edad. Muchas de estas muertes de jóvenes son debidas a accidentes, actos de violencia, homicidios, suicidios, y a causas naturales, como las enfermedades infecciosas y las complicaciones de la gravidez.

     Aunque en algunos países en transición la tasa de suicidios entre los jóvenes del sexo masculino entre los 15 y los 24 años ha disminuido, en 16 países ha aumentado y se ha más que doblado en Lituania, Bielorrusia, Rusia y Turkmenistán. La tasa se ha elevado particularmente, y sigue en aumento, en Eslovenia, Letonia, Ucrania y Kazajstán.

     El Informe dice además que los jóvenes de las familias pobres, de las áreas rurales, de las minorías étnicas y los discapacitados están representados en medida desproporcionada entre los que abandonan precozmente la instrucción o no la comienzan siquiera.

    Todas estas indicaciones, que describen la situación juvenil en el área centro-oriental de Europa, son ciertamente preciosas para la actuación de nuestra misión entre los jóvenes.

3.2   La realidad salesiana actual de la Región

      La Región Europa Norte fue constituida en el CG24. Comprende actualmente 16 Inspectorías, más la Circunscripción Especial del Este con sede en Moscú y una Delegación Inspectorial (Malta). Recientemente, en la última sesión plenaria del Consejo General ha sido aprobada la constitución de la Delegación de rito bizantino-ucraniano en Ucrania.

       En la Región se hablan 21 lenguas diversas y se extiende a 25 naciones en 3 continentes. [11]

      Muchas Inspectorías, con gran generosidad, han asumido la responsabilidad de la misión salesiana en otros países. [12] Otras Inspectorías mantienen un estrecho vínculo con sus fundaciones, que ahora forman parte de circunscripciones autónomas: Bélgica Norte con la República Democrática del Congo y con Bangui en la República Centroafricana; las tres Inspectorías de lengua alemana con Ghana; la Inspectoría de Gran Bretaña con Liberia.

3.3.1    La coordinación

       La Región no funciona como una única Conferencia Inspectorial, por motivo del contexto notablemente diverso. Para  favorecer la colaboración interinspectorial se han creado cuatro zonas:

  -    La Conferencia Inspectorial de las 4 Inspectorías polacas (Pila-Cracovia-Varsovia-

        Wroclaw) y de la Circunscripción Este con sede en Moscú.

-         La Conferencia Inspectorial de las 3 Inspectorías de lengua alemana (Colonia-Munich-Viena);

-         La Consulta Santos Cirilo y Metodio (CIMEC), que agrupa 5 Inspectorías (República Checa, Croacia, Eslovaquia, Eslovenia, Hungría);

-         La Consulta de la “Zona Atlántica” que comprende las 4 Inspectorías de lengua anglo-neerlandesa (Bélgica Norte, Gran Bretaña, Holanda e Irlanda y Malta.

3.3.2      Los Salesianos

        En septiembre de 2004 la Región contaba con 2751 profesos y 52 novicios. Como en las otras Regiones de Europa, también en ésta se registra una caída. En efecto, desde 1996 ha habido una disminución de 472 hermanos.

       La edad media de la Región es de 55 años, pero se presenta muy diversa de Inspectoría a Inspectoría. La más joven es Polonia-Cracovia (32 años), la más anciana Holanda (72 años).

     La mayor parte de los novicios se encuentra en Polonia (30); las Inspectorías de la CIMEC (con excepción de Eslovaquia), que al comienzo de los años 90 todavía contaban con un buen número de entradas, han visto disminuir el número de los novicios. Se nota un discreto renacimiento en Eslovenia y en Croacia, como también es motivo de esperanza el desarrollo de los hermanos ucranianos de rito oriental.

       Más problemática se presenta la zona atlántica y la alemana de la Región, donde las Inspectorías ven entrar a poquísimos candidatos (salvo Gran Bretaña, este año con 3 novicios).

       En 1996 la Región contaba con 498 hermanos con profesión temporal. Actualmente la Región cuenta con 240. Una mirada más de cerca a estos hermanos nos deja entrever las grandes diferencias existentes en la Región:

-         153 hermanos con profesión temporal pertenecen a las cuatro Inspectorías de Polonia y  a la Circunscripción del Este; 71 a la zona CIMEC, de los que 51 en la sola Eslovaquia; la zona atlántica de la Región cuenta con 16 y la zona de lengua alemana con 9 hermanos con profesión temporal.

-         Desde 2002 se nota una tendencia a la estabilización de las vocaciones en las Inspectorías de Croacia, Polonia-Pila, Polonia-Wroclaw, Polonia-Cracovia, Eslovenia y en la Circunscripción del Este. La única Inspectoría que demuestra un lento crecimiento es Eslovaquia.

-         Malta, la Delegación Inspectorial de Irlanda, se presenta diversa en parte. La Delegación con sus 34 hermanos (de los que 9 en formación inicial) con una edad media de 48 años, se presenta con perspectivas de crecimiento. Quiere decir que Malta ofrece un ambiente religioso y eclesial muy diverso del de Europa Occidental. Recientemente los hermanos, a petición de los Obispos, han asumido la responsabilidad de la formación de los agentes en la Pastoral Juvenil de la isla.

           3.3.3       Los coadjutores

     La Región cuenta actualmente con 249 coadjutores de los que 23 con profesión temporal; éstos representan le 9% del total de los hermanos. En 1996 los hermanos coadjutores eran 237 y 42 con profesión temporal. Hay que notar que 8 de los coadjutores con profesión temporal se encuentran en Eslovaquia.

           3.4        La realidad de las diversas zonas

3.4.1          Zona atlántica y de lengua alemana (Alemania-Colonia, Alemania Munich, Austria, Bélgica Norte, Gran Bretaña, Holanda, Irlanda-Malta).

      Estas Inspectorías tienen una admirable historia salesiana escrita con gran entrega, con adhesión a Don Bosco y con amor a la Congregación. Han conocido una gran historia misionera “ad gentes” y han tenido muchas vocaciones en los años después de la guerra hasta 1975. Actualmente manifiestan una fuerte caída de vocaciones a la vida salesiana y sufren un proceso de envejecimiento rápido. Y, por lo mismo, se constata al mismo tiempo una disminución de la presencia salesiana entre los jóvenes, que hace cada vez más débil el testimonio de la vida salesiana entre los mismos jóvenes.

    La edad media es de 62 años; mas el entusiasmo por nuestro carisma no ha disminuido. Pero, mientras tanto, se ha producido una incertidumbre sobre el futuro, debida sobre todo a la falta e vocaciones y a la fragilidad vocacional de los hermanos jóvenes.

       Estas Inspectorías dirigen y animan grandes obras de notable significatividad y calidad educativa: 18 escuelas secundarias, 15 liceos, 11 escuelas profesionales, 11  centros de promoción social, 38 centros juveniles, 34 oratorios, 19 internados, 11 albergues para jóvenes, 97 parroquias, 35 casas para jóvenes en dificultad, 12 obras para minorías étnicas, 7 casas de espiritualidad con un equipo propio de animación, 5 oratorios festivos, 4 centros ecológicos (entre los que merece especial mención el centro ecológico de nivel europeo de Benediktbeuern), un compromiso muy significativo en el tiempo libre, con las escuelas de animadores, y el voluntariado, bien desarrollado especialmente en Alemania, en Gran Bretaña y en Holanda.

     Muchas obras son administradas por los seglares, salesianamente bien formados, gracias a una larga tradición de formación salesiana de los mismos seglares. Querría mencionar, de modo especial, el Instituto de formación para los seglares en Bélgica Norte y el trabajo hecho por el Jugendpastoral Institut en Benediktbeuern. Se constata  también entre los colaboradores un número creciente de no creyentes, pero con gran simpatía por Don Bosco y por su estilo de educación y este dato representa para nosotros una esperanza, pero también un desafío para la futura significatividad de las obras salesianas.

      Crece la convicción de que se hace necesario relanzar las energías y los hermanos disponibles, escoger algunas obras significativas, tener el valor de definir un nuevo planteamiento en las obras o confiar a los seglares aquellas obras que consideramos para nosotros menos significativas y emprender obras nuevas, estructuralmente modestas, para los jóvenes y con los jóvenes, y sobre todo testimoniar con mayor convicción la propia fe en Jesucristo.

3.4.2          Zona Polonia y Circunscripción del Este (Polonia-Varsovia, Polonia-Cracovia,     

             Polonia-Pila, Polonia-Wroclaw, Circunscripción del Este)

      Esta zona ofrece un panorama diverso. Cuenta con cerca de  1200 hermanos. La edad media es de 44 años.

     No se puede comprender la situación actual de esta zona, su sensibilidad y su peculiaridad sin conocer la vida de la Iglesia católica en estos países, el olvido de Polonia por parte de Europa después de la segunda guerra mundial, la historia de la Iglesia greco-católica ucraniana, la historia de la Iglesia católica armena, la historia de la Iglesia ortodoxa, durante los 80 años de dominación comunista.

      Nuestra misión se desarrolla sobre todo en las parroquias (155) e iglesias filiales (160). Casi todas las parroquias tienen el oratorio (100) o el centro juvenil (81). Estas Inspectorías atienden también 9 santuarios. En Polonia se nota un desarrollo considerable de las escuelas, de modo que en los últimos 9 años las Inspectorías han reanudado o inaugurado 24 escuelas secundarias, 22 liceos, 10 escuelas técnicas. Casas para jóvenes en dificultad se han creado en Trzciniec, en Rumia y en Kielce. Las nuevas presencias gozan de una gran estima por parte de los jóvenes, de los padres y de las autoridades civiles con las que con frecuencia trabajamos juntos. El gran desafío es hacer que estas escuelas y obras sean salesianamente significativas, teniendo en cuenta el creciente número de los seglares implicados, lo que hace más que necesario el papel de la comunidad SDB como núcleo animador de la obra, la práctica del sistema preventivo y la formación salesiana de los seglares. Un elemento determinante para el desarrollo del carisma, sobre todo en Polonia, es el compromiso de numerosos hermanos en la enseñanza religiosa en las escuelas estatales. Se puede decir que casi todos los hermanos comprometidos en las parroquias están implicados en ello.

      En estos últimos años, a partir de 1993, se ha visto nacer y desarrollar con gran empuje la Circunscripción del Este, que comprende los países siguientes: la Federación Rusa, Lituania, Bielorrusia, Ucrania, Georgia. La Circunscripción del Este tiene muchas perspectivas, aunque algunos factores frenen por el momento su desarrollo: la fragilidad vocacional, el difícil diálogo ecuménico entre Iglesia católica y ortodoxa, la actitud del Estado respecto de la Iglesia católica, todavía no reconocida oficialmente, la falta de personal para poder desarrollar la misión salesiana en toda su totalidad. Sin embargo, la Circunscripción ha sabido abrir algunas obras con gran significatividad: una casa para los muchachos de la calle en Moscú, la escuela tipográfica en Gatchina, sin olvidar la presencia ‘de frontera’en Jakutsk, en Aldán en Siberia, las parroquias en Smarhon y Minsk en Bielorrusia, y el aumento de los hermanos de rito oriental en Lviv en Ucrania.

        Hablando de esta zona no se puede olvidar a los hermanos polacos y ucranianos caídos en la guerra, en los campos de concentración o en la lejana Rusia. A ellos va nuestro recuerdo, el reconocimiento por su testimonio  y la oración.

3.4.3     Zona CIMEC (República Checa, Croacia, Eslovaquia, Eslovenia, Hungría)

       La Zona cuenta con 649 hermanos. La edad media es de 53,60 años.

       Esta zona ha conocido una persecución encarnizada durante los años del comunismo. Efectivamente, en el corazón de tantos hermanos ancianos ha quedado grabada la muerte de tantos hermanos y amigos, la clausura de todas las obras en 1950, los años de trabajo en las fábricas, en una palabra años de catacumbas, sobre todo en la República Checa, en  Eslovaquia, en Eslovenia y en Lituania. ¡Cuáles y cuántas páginas de santidad salesiana hay todavía por descubrir y por escribir! A pesar de todas las dificultades y la falta de contacto con el Centro de la Congregación, el carisma ha ido adelante y ha permanecido vivo. No resisto a la tentación de recordar la bellísima historia de los “Chalupki” en la República Checa, verdaderas escuelas de salesianidad que dieron como fruto tantas vocaciones a la Congregación y a la Familia Salesiana.

     La misión se desarrolla sobre todo en las parroquias (119) e iglesias filiales (120), en el compromiso en el tiempo libre por medio de los oratorios (45) y centros juveniles (41) y en las 2 escuelas secundarias y 6 liceos. Basta pensar en la escuela de Zepce (Bosnia-Herzegovina) en la frontera entre tres culturas: serbia-musulmana-croata; en la escuela para los gitanos en Kazincbarcika (Hungría), en la escuela técnica en Zilina y en el compromiso por los gitanos en Bardejov (Eslovaquia); en el Instituto superior de pedagogía social y de teología en Praga (JABOK), y en la facultad de Teología en Ceské Budejovice; en el liceo con internado en Zelimlje (Eslovenia); en fin, en las obras para minorías étnicas en Eslovenia, Hungría y República Checa.

      Estas Inspectorías están invirtiendo todavía mucha energía en la refundación de la Congregación. Podemos decir que el proceso de recuperación de las casas confiscadas por el régimen comunista ha terminado, pero una cierta falta del “Estado de derecho” y el frecuente cambio de las leyes hacen todavía incierto el proceso decisional.

       Es preciso ahora comprometerse en la redefinición de la propia identidad, después de años de falta de libertad, lo que naturalmente explica una fuerte sensibilidad por la propia historia y cultura.

       Esta zona está cargada de esperanza, sobre todo si logramos plantear bien el carisma, formar comunidades centradas en Cristo y cercanas a los jóvenes, y tener el valor de escoger nuevas presencias orientadas a la educación y a la evangelización de los jóvenes más pobres,

3.5     La colaboración interinspectorial

      Un aspecto que subrayar es la colaboración interinspectorial que se ha mantenido en estos últimos años. A modo de ejemplo:

      En el ámbito de la Formación inicial está sobre todo el Instituto superior de Benediktbeuern en Alemania Sur, que funciona como centro de formación para las tres Inspectorías de lengua alemana y para algunos estudiantes de las Inspectorías de Europa Central. Este Instituto está llamado a jugar un papel muy notable en la formación inicial, permanente y continua para los hermanos y para los seglares de la Región y en el diálogo entre los dos pulmones espirituales de Europa.

       En Polonia se hace en común la preparación a la profesión perpetua para los hermanos de las cuatro Inspectorías.

       Se nota la participación de algunas Inspectorías (Alemania Norte, Alemania Sur, Austria, Circunscripción del Este, Croacia y Eslovenia) en las casas de formación de algunas Inspectorías de Italia: el noviciado en Pinerolo, el postnoviciado en Nave y la teología en Turín-Crocetta. Estas Inspectorías agradecen de verdad a las Inspectorías de Italia este servicio tan precioso que prestan en la formación de sus hermanos jóvenes.

      El intercambio de los hermanos en formación inicial (muy significativo en los años 90), sobre todo de Polonia hacia Italia, Alemania, Gran Bretaña e Irlanda prácticamente ha desaparecido. La disminución de los candidatos, pero también ciertos interrogantes sobre modelos de vida comunitaria y de pastoral juvenil, no hacen siempre fácil el regreso a la Inspectoría.

       En el ámbito de la Formación permanente y continua existe la semana anual de formación de los Consejeros inspectoriales y de los Directores de las Inspectorías de Eslovaquia y República Checa.

       En Polonia se organiza a nivel interinspectorial el curso de actualización para los hermanos después de 7 años de sacerdocio, el encuentro anual de los coadjutores, el quinquenio, el curso para los nuevos Directores, la Federación de las Escuelas Salesianas, la Revista científica “SEMINARE” bajo la dirección de algunos profesores.

      Hay también que destacar el vasto programa de Formación permanente y continua para las tres Inspectorías de lengua alemana, organizada por el PastoralJugendzentrum en Benediktbeuern,  que es el único “laboratorio” de Pastoral Juvenil a nivel superior en la Región.

     En el ámbito de la Pastoral Juvenil hay muchas propuestas e iniciativas interinspectoriales: los encuentros anuales o bienales para jóvenes animadores de la Región en Viena (Austria), en Benediktbeuern (Alemana Sur), en Groot-Bijgaarden (Bélgica Norte: Eurizon) y en Praga.

      En el ámbito del Voluntariado se da la colaboración entre las Inspectorías de la Zona atlántica y de lengua alemana de la Región con las Inspectorías polacas, de la CIMEC y de la Circunscripción del Este.

      Desde el 2000 funciona en “Don Bosco Youth-net”, que agrupa 12 Asociaciones salesianas de las Inspectorías europeas al servicio de la Pastoral y de la animación de los jóvenes.

       Finalmente, hay que señalar el encuentro anual de los responsables de la Pastoral Juvenil de las Inpectorías de lengua alemana y el Centro Nacional de Pastoral Juvenil en Polonia.

     Por lo que se refiere al aspecto cultural, las escuelas de lengua inglesa en Irlanda ofrecen un buen servicio a los hermanos que quieren estudiar la lengua.

      En el campo editorial se constata una colaboración cada vez mayor de las 12 editoriales de la Región bajo la guía del Don Bosco Verlag en Alemania Sur.

     Hay que señalar, en fin, el proceso de unificación entre Bélgica Norte – Holanda y entre Alemania Colonia y Alemania Munich, que se concluirá con la creación de la nueva Inspectoría de Alemana (GER)  y con la constitución de la Delegación Inspectorial de Holanda el 15 de agosto de 2005.

4.   Los sectores de la vida y de la misión salesiana

4.1      Formación  inicial

       La Región contaba con 18 prenoviciados, 10 noviciados, 12 casas de postnoviciado, 11 estudiantados teológicos y 3 casas para la formación de los coadjutores.

       En la Zona atlántica, a causa de las pocas entradas, se han ido progresivamente desmantelando diversas estructuras de formación: el Instituto de Maynooth en Irlanda, Oud-Heverlee en Bélgica Norte, y casi todos los noviciados. La falta de estudiantes y formadores ha ido acompañada en algunas Inspectorías de una política de renuncia a preparar profesores y formadores. Es, pues, obvio que estas Inspectorías busquen cada vez más una colaboración interinspectorial en este campo.

      Las Inspectorías de lengua alemana han preferido mandar sus novicios a Pinerolo, donde hacen una experiencia de noviciado internacional. Para las etapas  siguientes continúan mandando a los hermanos a Benediktbeuern, que garantiza, en un ambiente muy bien estructurado y rico de experiencia salesiana, la formación en filosofía, pedagogía social y teología.

       Polonia posee tres noviciados (Czerwinsk, Swobnica, Kopiec), 3 postnoviciados y 3 teologados (Lad, Lódz y Cracovia). Aquí la formación está garantizada, sea por los equipos de formadores bien cualificados, sea por el número de hermanos en formación inicial. De todos modos se pone la cuestión de una reestructuración de las casas de formación para concentrar los recursos y garantizar la calidad.

       La Circunscripción del Este ha cerrado el noviciado en Oktiabrskij y el estudiantado en San Petersburgo como ambientes de formación inicial. Aquí se está revisando toda la estructura de la formación inicial.  El desarrollo de los hermanos ucranianos de rito oriental nos invita a preparar las estructuras de formación ‘in loco’. Por el momento, funcionan en Ucrania los dos prenoviciados para los dos ritos. Para las etapas sucesivas los hermanos son mandados a otras partes.

      Croacia y Eslovenia mandan los novicios a Pinerolo, con la opción de continuar los estudios en Italia. Han erigido el prenoviciado. Hungría mandará los novicios a Pinerolo. Otras etapas se realizarán en Hungría.

       Eslovaquia posee las propias estructuras de prenoviciado, noviciado, postnoviciado y teología.

       La República Checa tiene también las propias estructuras, pero este año mandará el novicio a Eslovaquia. La República Checa tiene un prenoviciado bien estructurado en Sebranice.

      La voluntad de una colaboración interinspectorial no falta en la Región, pero se  ve fuertemente frenada por la lengua. Cualquier colaboración interinspectorial requiere por parte de los candidatos el estudio de otra lengua, lo cual  es siempre enriquecedor, pero no resulta fácil para todos.

      Acerca de la formación inicial reafirmo que Benediktbeuern ofrece una estructura consistente con un fuerte equipo de profesores cualificados. Podría llegar a ser un centro internacional de formación inicial en la Región.

4.2      Formación salesiana de los seglares

       La formación salesiana de los seglares está también muy diversificada. En la Zona Atlántica y Germánica está bien organizada. En Irlanda se hace por medio del grupo “Ethos” en colaboración con las FMA. En Gran Bretaña, por medio de “The Governors”. En Bélgica Norte por medio de una programación orgánica de dos años para todos los seglares comprometidos en las escuelas y en las casas para jóvenes en dificultad y por medio del “Centro de Formación” (Vormingscentrum). En Alemania se desarrolla un vasto programa de formación de los seglares junto a los Salesianos, organizado por el JugendPastoralIstitut de Benediktbeuern.

      En Polonia la formación de los seglares en las escuelas está prevalentemente confiada a los rectores. Tal vez también en este campo se puede proponer un proyecto a nivel interinspectorial.

      También en la CIMEC la situación varía de Inspectoría a Inspectoría. Hungría tiene encuentros a nivel inspectorial. Eslovaquia se cuida de la formación de animadores seglares. Croacia y Eslovenia dan prioridad a la formación de los seglares insertos en las parroquias. En las escuelas la formación está  confiada a los rectores.

      Algunas Inspectorías, con gran inversión de energías, han creado Institutos superiores, donde salesianos y seglares pueden cualificarse: Benediktbeuern (Alemania Norte y Sur, Austria), la facultad de teología de Ceské Budejovice (República Checa), el Instituto Superior Salesiano de Educación Cristiana en Varsovia (Polonia), la Escuela especial de pedagogía social y teología, JABOK (República Checa), el Instituto Superior Salesiano de Economía y Comercio (Polonia-Varsovia), Cursos de formación salesiana (Bélgica Norte).

     En el conjunto, la Región sobresale por un número notable de hermanos cualificados, no sólo con el título de doctorado, sino también con la habilitación.

4.3      Pastoral Juvenil

      En Europa son dos los desafíos principales que se presentan a la pastoral juvenil salesiana: el desafío de la descristianización de una  Europa cerrada en sí misma, que ha perdido la memoria de la herencia cristiana y en la que muchos jóvenes viven una fuerte demanda religiosa, pero muchas veces confusa y vaga; y el desafío de las nuevas pobrezas materiales y espirituales, de la inmigración, que afligen de modo especial a los jóvenes y producen una creciente exclusión social.

      Frente a estos desafíos, la pastoral juvenil se siente llamada a vivir con mayor radicalidad, ante todo, el compromiso de la evangelización, como respuesta a los grandes interrogantes de sentido de los jóvenes, como promoción de los valores de la dignidad de la persona y del gusto de la vida, como propuesta explícita del encuentro con el Señor Jesús y de los caminos de fe; y, al mismo tiempo, el compromiso de la inclusión, superando las diversas formas de marginación juvenil, buscando caminos de integración, de diálogo interreligioso y de experiencia intercultural, de ayuda a la familia, etc.

      En la Región la pastoral juvenil está buscando caminos concretos para responder con decisión a estos desafíos. Mientras las estructuras tradicionales de encuentro y de educación (escuelas, parroquias...) se vuelven cada vez más difíciles de dirigir y pierden capacidad de incidencia, de modo especial en la zona oeste de la Región, surgen nuevos espacios de encuentro y de propuesta formativa para los jóvenes: grupos y movimientos juveniles, casas de espiritualidad, propuestas de acogida y de educación de los más pobres, en particular de los jóvenes inmigrados, ambientes de amplia acogida y protagonismo juvenil, etc.

      Así por ejemplo:

      En Bélgica flamenca se celebran las peregrinaciones juveniles a los lugares de origen de nuestro carisma, los weekend de espiritualidad y los ejercicios espirituales organizados para los jóvenes por el equipo del Oasecentrum de Groot-Bijgaarden; en Malta, las actividades de ‘SPYS’ y los ‘Live-ins’ en Dingli.

     En Polonia hay que señalar los ‘nuevos’ y prometedores movimientos juveniles: ‘Pustynia Miast’, ‘Saruel’, ‘Oasis’, ‘Monaguillos’, ‘Salos’, diversas peregrinaciones, los encuentros juveniles regulares como ‘Savonalia’ (Cracovia), y “Pielgrzymka ministrantow’ (Wroclaw), los Scouts, los campos vocacionales, etc.

      En la CIMEC hay también experiencias interesantes: en Eslovenia la Asociación ‘Mladinski Ceh’ y el Proyecto ‘Skala’; en Croacia ‘Don Boscofest’, las Polideportivas de la Juventud Salesiana, ‘Campus ministry’; en Eslovaquia los campos para los monaguillos, los ‘Itinerarios educativos y espirituales’, la fiesta de los jóvenes, Lumen y las actividades de ‘Domka’. En la República Checa destacan el Movimiento ‘MSJ’ (Movimiento Salesiano de la Juventud), el Movimiento CSJ (Club Salesiano de la Juventud), MJS (Movimiento Juvenil Salesiano). En Hungría los encuentros muy apreciados en Peliföldszenkereszt para los monaguillos y los animadores.

     En la Zona de la lengua alemana se mencionan las propuestas de la “Don Bosco Haus” en Viena y ‘Eurotreff’’ y ‘Jupa – Tagung’. En Alemania están las actividades significativas de ‘Aktionszentrum’ en Benediktbeuern y las casas de espiritualidad en Calhorn y Jünkerath.

     A nivel Regional no existe todavía un proyecto de colaboración de todas las Inspectorías; pero se organizan muchas propuestas para jóvenes a nivel regional e interinspectorial. En estos años ha nacido una estructura de coordinación de diversas organizaciones juveniles salesianas de las Inspectorías de Europa, “Don Bosco Youth net”.

    Las diversas propuestas pastorales implican a muchos seglares, profesores y animadores y miembros de la Familia Salesiana, y demuestran un significativo protagonismo juvenil.

     Pienso que en la Región hay que reforzar y animar este desarrollo de los “Movimientos juveniles”, que se presentan ágiles, creativos, atrayentes. Sigue siendo actual lo que Don Vecchi escribía en su carta a los Inspectores de la Región Europa Norte-Zona Occidental: “Me parece necesario en todas las obras poner el acento en el desarrollo de la pastoral juvenil con itinerarios de evangelización para todos, con la mirada puesta, al mismo tiempo, en procesos formativos y una propuesta clara de espiritualidad cristiana para aquellos que se manifiesten disponibles a asumir de manera más decidida el compromiso de todos de buscar, descubrir y acompañar las vocaciones”.

      Esto exige crear la mentalidad de que el MJS es una verdadera obra salesiana, elaborar una pastoral de las familias, colaborar más estrechamente con las iniciativas de la Iglesia local, muchas veces desconocidas, dar mayor importancia a la Pastoral Juvenil entre los estudiantes universitarios, y llegar poco a poco a una más estrecha coordinación interinspectorial y regional.

4.4    Pastoral vocacional

      Dentro de la pastoral juvenil, la pastoral vocacional merece una especial atención. El Proyecto de animación y de gobierno del Rector Mayor y de su Consejo para el sexenio 2002-2008 para la Región Europa Norte había previsto, entre otras cosas, crear una nueva “cultura vocacional”. Esta llamada ha encontrado un gran eco en todas las Inspectorías. La temática ha sido también estudiada por los Inspectores de la Región. He aquí algunos elementos de la verificación.

      En la Zona atlántico-alemana debemos reconocer que nuestras grandes estructuras y obras, aún siendo de gran calidad educativa y dirigidas con gran entrega y competencia por los hermanos y los seglares, están resultando cada vez menos fértiles que los ambientes idóneos para suscitar vocaciones a la vida consagrada. Los pocos candidatos provienen más bien de los “movimientos” de fuerte identidad y densidad espiritual (grupos de oración, peregrinaciones,  etc.) o de fuera de nuestros ambientes.

     En la Circunscripción del Este, en Polonia y en la CIMEC, en cambio, las escuelas y las parroquias siguen siendo los primeros ambientes donde los jóvenes encuentran su vocación, aunque se acentúa cada vez más la importancia del “grupo”, del “movimiento”, marcados por la espiritualidad salesiana.

      En muchas Inspectorías nacen grupos de oración o se organizan momentos de adoración por las vocaciones. Es claro que la oración crea mentalidad, conversión, da audacia y sostiene las propuestas que hacemos, pero sobre todo subraya la gracia y la primacía de Dios en la vida. Éste es, en efecto, el cuadro justo de referencia. Querría mencionar algunas propuestas significativas:

     La Polonia salesiana conoce un gran desarrollo de los “movimientos juveniles salesianos”, impregnados de una fuerte espiritualidad y misión entre los jóvenes, como ‘Saruel’, ‘Pustynia Miast’ y ‘SPE’, de los que vienen muchas vocaciones. No debe descuidarse la animación de nuestros hermanos jóvenes en las parroquias durante los días de retiros para jóvenes, o durante la “semana de las vocaciones”. La Inspectoría de Varsovia ha iniciado este año un camino de 12 pasos para los jóvenes abiertos a la llamada de Cristo en su vida.

      Es precioso también ver en Eslovaquia cómo la pastoral vocacional forma parte integrante de la pastoral en los movimientos y en los centros juveniles.

      La República Checa, que está entre los países más secularizados de Europa, sobre todo Bohemia, conoce desde hace años un modelo muy cualificado y adecuado de aspirantado y de prenoviciado en Sebranice.

      Croacia ha vuelto a abrir hace dos años el aspirantado de Podsused (cerca de Zagreb), con éxito. También Eslovenia ha abierto de nuevo el prenoviciado.

      En Ucrania, para tener más cercanos al territorio los primeros pasos de la pastoral vocacional, se han abierto los aspirantados para el rito latino y para el bizantino.

      En Alemania funcionan las comunidades de acogida de Benediktibeuern, Bamberg, Regensburg y Chemnitz.

       A la luz de estas experiencias me parece importante prestar atención a los siguientes elementos para una Pastoral Vocacional auténtica

-  La presencia y el testimonio de las comunidades salesianas

-         asegurar comunidades visibles, sea en los ritmos diarios, sea en los ambientes, sea sobre todo en las relaciones fraternas entre los hermanos;

-         capaces de testimoniar la “sequela Christi” en la pobreza, castidad y obediencia;

-         que vivan el Sistema Preventivo entre los jóvenes, liberándose de los compromisos que los alejan de ellos y ofuscan la significatividad de nuestra vivencia como consagrados.

-  Propuestas de espiritualidad y de servicio decididas y de calidad:

-         proponer a los jóvenes que manifiestan su disponibilidad itinerarios espirituales claros, y, por tanto, crear con ellos “minorías creativas”, según el concepto de las “compañías”, en que se vive el protagonismo juvenil y “los jóvenes son los primeros evangelizadores de los jóvenes”;

-         cuidar el acompañamiento personal de los jóvenes.

-  Reforzar nuestras presencias en el mundo universitario y colaborar más estrechamente    

    con las iniciativas de la Iglesia local.

4.5     Comunicación Social

     Se trata de un sector que está creciendo en la Región. La mayor parte de las Inspectorías dispone de un noticiario inspectorial, mientras en otras Inspectorías la carta del Inspector cumple esta función de información.

     La Región cuenta con 15 ediciones del Boletín Salesiano, comprendido el de la lengua rusa, nacido en enero de 2004. Hay 14 editoriales, 17 librerías y 7 tipografías. Las grandes editoriales, como “Don Bosco Verlag” en Alemania Sur y “Portal” en la República Checa, están especializadas, sobre todo, en productos de tipo pedagógico y psicológico. Las otras editoriales publican más bien productos que sostienen nuestra misión entre los jóvenes y entre las familias. Se consolida la colaboración entre algunas de estas editoriales, bajo la guía de la editorial de la Inspectoría de Munich de Baviera. Un primer paso modesto de colaboración ha sido la edición de un librito para niños: “Rosie goes to Church”, publicado en 7 lenguas e impreso en la República Checa. Más recientemente se ha publicado un libro sobre los Santos para muchachos, y se prepara un tercer libro: “Con vosotros, muchachos, a lo largo del año litúrgico”.

     Particularmente significativo es el trabajo de la Editorial de Gatchina en Rusia, que está penetrando poco a poco en la sociedad rusa y en la iglesia local.

     Animados sobre todo por los hermanos jóvenes, que están muy sensibilizados para con las “nuevas tecnologías”, los sitios Web se han desarrollado bien en las parroquias, centros juveniles, escuelas, Inspectorías; lo que hace, por tanto, necesaria una educación para el equilibrio, para el uso de la comunicación informática.

     Deseo y espero que la presencia en este campo crezca y que cada vez más se considere la Comunicación Social como una dimensión importante de nuestra misión. Me parece prioritario para la formación, para la animación de la Familia Salesiana y para la promoción del carisma, sobre todo en los países del Este, poder disponer en breve tiempo de los textos fundamentales de nuestro carisma y de la literatura salesiana en las diversas lenguas. Es preciso prestar mayor atención a la propia historia salesiana de los últimos cincuenta años, a través de la cual se puede descubrir cómo la Congregación, casi sin contacto con el Centro, se ha desarrollado y ha encontrado modelos de pastoral adecuados a la situación. ¡Es una historia de la que se puede estar orgullosos, que no se puede olvidar y de la cual se puede aprender tanto!

4.6        Las Misiones

      El compromiso misionero tiene una larga y bellísima historia en la Región. Todavía la Región cuenta con 340 misioneros que trabajan en los diversos continentes, comprendidos los cerca de 70 hermanos que se dedican al ministerio pastoral de las “Misiones católicas” en Alemania.

      En la parte oriental de la Región hay que manifestar la magnánima entrega de Polonia sobre todo en África y, en el momento de la creación de la Circunscripción del Este, el compromiso decidido de Eslovaquia en Siberia y en Azerbaiyán, la generosa presencia de Eslovenia en Serbia y Montenegro, de Croacia en Bosnia-Herzegovina, y de la República Checa en Bulgaria.

      Naturalmente, en los últimos años, a causa de la disminución de las vocaciones y de la convicción de que la misma Europa se está volviendo cada vez  más tierra de misión, sobre todo en su parte occidental, ha caído fuertemente el número de nuevos misioneros “ad gentes”, aunque las Inspectorías siguen abiertas a esta dimensión eclesial de nuestro carisma y, con gran generosidad, dejan partir a los hermanos que hacen la petición de ir a las Misiones. A todas las Inspectorías de la Región Europa Norte y a estos hermanos misioneros va nuestro agradecimiento.

      También es justo subrayar que todas las Inspectorías cuidan muy bien a los hermanos misioneros que regresan definitivamente a la patria. Un servicio muy precioso lo desempeñan también en este sector las Procuras de la Región,  que con su animación misionera, la acogida de los hermanos misioneros que regresan y la  recogida de fondos promueven y sostienen la misión salesiana en el mundo entero. Así en Austria “Jugend Eine Welt”; en Bélgica Nort “DMOS-COMIDE”; en Alemania-Colonia la “Missionsprokur” y “Jugend Dritte Welt” en Bonn; en Alemania-Munich la “Missionprokur” en  Beromünster (Suiza); en Gran Bretaña “The Missions Office”; en Irlanda-Malta “L’Ufficio Missionario”. En Polonia existe la oficina de las misiones y la Procura en Varsovia y en Holanda la Procura misionera.

      Mientras expreso en nombre de toda la Congregación, y de los misioneros en particular, mi agradecimiento a todas estas Procuras, porque nos ayudan a realizar la misión salesiana en el mundo, invito a todas ellas a buscar una sinergia mayor, en sintonía con los Proyectos Inspectoriales, para hacer cada vez más viva la animación misionera en las mismas Inspectorías y cada vez más eficaz la ayuda a la misión salesiana en el mundo. Éste es el modo para crear en los hermanos la mentalidad que hace considerar la animación misionera como parte esencial de la misión de una Inspectoría, para hacer más conscientes a los hermanos y a los colaboradores seglares que hoy estamos llamados a ser misioneros en los propios países, sobre todo los del mundo occidental, y hacer una evangelización explícita, tratando de madurar en los jóvenes opciones de vida, incluida la opción por la vida salesiana.

4.7     La Familia Salesiana

     La Familia Salesiana está bien implantada en la Región y, en algunas Inspectorías, experimenta hoy un verdadero relanzamiento. Pero necesita, para el futuro, una mayor colaboración entre los diversos Grupos, sostenidos por la convicción de que Don Bosco ha querido hacer nacer un gran movimiento espiritual apostólico al servicio de la juventud, la Familia Salesiana, que, teniendo como centro de unidad al Rector Mayor, es hoy portadora de su carisma y continuadora de su misión. Precisamente a partir de este perfil estoy insistiendo en todas partes en la necesidad de crear una mayor sinergia, en el respeto de la identidad de cada Grupo, de modo que obremos juntos en el territorio donde nos encontramos.

     En varias Inspectorías de la Región existe la “Consulta” de la Familia Salesiana, que se manifiesta como un instrumento adecuado para la animación de toda la Familia Salesiana.

    Las FMA tienen una presencia consistente e importante en la Región, con 166 comunidades. La colaboración es, en general, muy positiva. Me parece oportuno notar que en Polonia la responsable de las escuelas salesianas a nivel nacional es una FMA; en Irlanda otra FMA es responsable para la formación del personal seglar en las obras de las dos Congregaciones, por medio del “Ethos group”, y en Bélgica Norte las FMA forman parte del gobierno y de la animación de las escuelas salesianas. Muchas son también las propuestas, en el ámbito de la Pastoral Juvenil y del tiempo libre, donde existe una óptima colaboración.

     La Asociación de los Cooperadores está presente de modo significativo en la Región con 211 “Centros” y con más de 5500 miembros. [13] No se puede olvidar que en muchas Inspectorías de la Región la existencia de nuestra Congregación se debió al entusiasmo y a la intervención de los Cooperadores ante nuestro padre Don Bosco y sus sucesores.

     Querría especialmente, como muestra de reconocimiento, señalar la significatividad de los Cooperadores en la zona CIMEC y en Polonia durante la ocupación comunista. Sin su presencia activa durante el régimen comunista la Congregación no habría sobrevivido.

     Se puede decir que los Cooperadores están muy unidos a los Salesianos y a las obras salesianas. Con ellos se vive verdaderamente el espíritu de familia y la colaboración en la misión. Un campo todavía por cultivar como recurso vocacional para la Asociación son los voluntarios, los numerosos animadores, los ayudantes de altar adultos y los jóvenes del Movimiento Juvenil Salesiano.

      La vida de las Asociaciones de los Antiguos Alumnos es variada según las Inspectorías. En algunas están bien implantadas y tienen una organización bien estructurada (Bélgica Norte Gran Bretaña, Alemania-Munich, Malta); en otras están volviendo a cobrar vida (Polonia, Croacia, Eslovaquia); en otras –como Austria, Alemania-Colonia, Irlanda, República Checa- existe la animación pero sin gran unión con la Federación.

     En la Región existen algunos grupos de ADMA (Gran Bretaña, Polonia-Pila, Eslovaquia, Eslovenia, República Checa).

      Las VDB son 274, la mayor parte de las cuales se encuentran en la República Checa, que cuenta con 5 grupos con 44 voluntarias, en Polonia que tiene 50 y, sobre todo, en Eslovaquia que tiene 15 grupos con 150 VDB.

     En Malta existen los CDB con 5 miembros.

    Hay que decir una palabra sobre los Micaelitas, la “Congregación de San Miguel Arcángel” (CSMA), fundados, como decía antes hablando de la presencia salesiana en Polonia, por don Bronislaw Markiewicz, que será beatificado el 24 de abril. La Congregación cuenta con 320 hermanos, de los que 217 están en Polonia y 103 en el extranjero. Tiene 17 coadjutores y 36 hermanos en formación inicial.

5.    Perspectivas de futuro

5.1    Para todas las Inspectorías de la Región

       Vista la historia de las diversas Inspectorías que constituyen la Región Europa Norte, su contexto tan diversificado, la tipología de las obras y los recursos humanos disponibles, siento la necesidad de ofrecer algunas perspectivas de futuro, teniendo en cuenta, por una parte, el gran empeño de los hermanos, que con ejemplar entrega, entusiasmo y competencia viven su vocación y creen en los jóvenes; la profecía de la educación para este momento de Europa y el valor único del sistema preventivo de Don Bosco en la evangelización. Y, por otra parte, teniendo en cuenta el fuerte descenso de las vocaciones, al menos en ciertas zonas, la fragilidad vocacional, la disminución de los hermanos que trabajan directamente con los jóvenes y, por tanto, el alejamiento progresivo del mundo de los jóvenes.

     Con el CG25 afirmamos que “inmersa en un mundo plural, marcado por situaciones dramáticas de pobreza y de opresión, a la búsqueda de motivos y modelos nuevos de vida y de sentido, puede ser significativa la vida consagrada si, como ‘casa construida sobre la roca’, está cimentada sobre la adhesión incondicional a Jesucristo, anclada en la opción evangélica de la santidad, y se coloca en las fronteras de la misión eclesial” (CG25, 2).

      ¿Cómo vemos, pues, el futuro de la Congregación en esta Región? ¿Qué decisiones se deben tomar para seguir siendo “este espacio europeo salesiano” que tiene tanto que ofrecer a la Congregación?

     Ofrezco a los Inspectores, a los miembros de los Consejos Inspectoriales y a todos los hermanos algunas orientaciones operativas que pretenden diseñar un presente que tenga futuro en la Región.

5.1.1    Vivir la pasión del ‘Da mihi animas, caetera tolle’.

     Puesto que el futuro dependerá de personas llenas de fuego, que vivan movidos por la pasión educativa y evangelizadora de Don Bosco, estamos llamados a redescubrir las raíces de nuestro carisma, la alegría y la confianza “de los comienzos”, también de la propia Inspectoría; a hacer de la evangelización, con sentido oratoriano, una prioridad, ofreciendo a los jóvenes caminos de fe, acompañamiento personal y escuelas de oración; a promover la organicidad y la unidad de la pastoral juvenil a nivel local e inspectorial, insertando en ella la dimensión de la pastoral vocacional, valorizando el Movimiento Juvenil Salesiano; a volver a recoger la reflexión sobre los contenidos del CG23 y del manual de la Pastoral Juvenil, para garantizar la identidad de nuestros ambientes y de nuestras propuestas; a dar vida a algunas propuestas con clara orientación y camino vocacional; a insertar la animación misionera en nuestros proyectos y propuestas pastorales y estimular la misión “ad gentes”, tanto en los hermanos como en los voluntarios; a realizar modelos de parroquias con clara orientación salesiana y llevar gradualmente a conclusión las parroquias ‘ad personam’; a permanecer abiertos para suscitar nuevas obras o iniciativas flexibles y de dimensiones  reducidas; a dirigirse con valor hacia los nuevos ambientes de pobreza: los jóvenes en peligro, los sin casa y desocupados, los inmigrados, las minorías étnicas, los que se han alejado de la Iglesia; a promover el carisma salesiano en el territorio con la ayuda de los medios de comunicación social; a renovar la atención sobre la identidad y la promoción de la vocación del salesiano coadjutor.

5.1.2    Crear comunidades que susciten “vida de familia”.

     Puesto que los jóvenes tienen necesidad de testimonios, de personas y grupos humanos que vivan un nuevo sentido de la existencia, que manifiesten en la vida ordinaria del tejido cotidiano que vale la pena vivir en el amor, es preciso darse cuenta de que la comunidad local es la primera protagonista de la formación continua. Por esto, es importante valorizar los momentos familiares previstos en las Constituciones, por ejemplo el consejo de la comunidad, la asamblea de los hermanos, el día de la comunidad, los retiros mensuales y trimestrales, las Buenas Noches, las conferencias del director; prestar una atención particular al acompañamiento de los directores de las comunidades; concentrarse, en correspondencia con el POI, en algunas obras salesianamente significativas, y reagrupar a los hermanos disponibles en estos proyectos, creando fuertes y visibles comunidades que actúen de motor de salesianidad para toda la obra; predisponer una estrategia responsable para cerrar o dejar a los seglares o a las instituciones oficiales las otras obras; dar organicidad a la formación salesiana de los seglares, donde ésta no existe todavía; reforzar la convicción de que nosotros somos el “núcleo animador” de un amplio movimiento constituido por la Familia Salesiana y por todos los colaboradores que comparten la misión salesiana.

5.1.3   Renovar y profundizar nuestra vida espiritual

     Puesto que la educación y la evangelización de los jóvenes hoy en Europa requiere Salesianos marcados por una intensa vida en el Espíritu, que puedan decir y dar a Dios a los jóvenes, hay necesidad de poner en el centro de la vida personal y comunitaria a Cristo, la vida de oración y la vida sacramental; organizar la vida comunitaria en función de la centralidad de este aspecto fundamental; aprovechar las indicaciones que nos dan las Constituciones en este ámbito, viviendo con serenidad la obediencia, la castidad y la pobreza; consolidar o intensificar los momentos de oración por las vocaciones en todas las comunidades. Un apoyo para la Región puede llegar de Benediktbeuern, promovido como centro de formación, de espiritualidad salesiana y como “Forum” para el Diálogo entre los dos pulmones de la Europa cristiana.

5.2     Para las diversas zonas de la Región

5.2.1          Zona Atlántica – Alemana – CIMEC

     Este grupo de Inspectorías tiene los desafíos de promover seriamente las vocaciones salesianas; favorecer una mayor colaboración interinspectorial en el campo de la formación (inicial y permanente), en el campo de la pastoral juvenil, en el campo de la comunicación social y en el mundo de la escuela.

5.2.2   Zona de la Conferencia Inspectorial de Polonia

      Este grupo de Inspectorías tiene el deber de integrar la “Ratio Fundamentalis” de la Congregación en el currículo formativo de los hermanos, para garantizar lo específico de la formación salesiana; orientar la reflexión sobre una eventual reestructuración de las casas de formación; continuar reforzando las estructuras de animación y de gobierno de la Conferencia de las Inspectorías de Polonia; robustecer el centro nacional de pastoral juvenil; promover en las comunidades locales los diversos grupos existentes del Movimiento Juvenil Salesiano; reanudar la iniciativa sugerida por Don Vecchi en 1999 de “erigir un centro catequístico interinspectorial y un centro editorial nacional abierto también a la producción educativa y cultural. Esto os hará capaces de dialogar con la cultura y de intervenir en el mundo juvenil, con estímulos para los hermanos y los seglares implicados con nosotros”; asegurar que las escuelas sean “lugar de salesianidad”, dotándolas de instrumentos adecuados al logro de este objetivo: establecer en las escuelas comunidades salesianas consistentes que sean los “núcleos animadores de la obra”, crear equipos de pastoral juvenil, asegurar la presencia del director de la comunidad en el gobierno de la escuela, asegurar la presencia animadora de los Salesianos entre los jóvenes, ser abiertos a los más pobres y necesitados y acompañar a los catequistas; desarrollar el “Centro escolástico salesiano” dotándolo de servicios de animación y de gobierno.

5.2.3    Circunscripción del ESTE

    Con el fin de favorecer el desarrollo de las presencias en los diversos países de la Circunscripción del Este, en la última sesión plenaria del Consejo General, hemos estudiado y aprobado las propuestas que se habían presentado, con las correspondientes motivaciones, por parte del Inspector y su Consejo, después del último Capítulo Inspectorial.

    Así hemos decidido separar las obras y los hermanos de Lituania de la Circunscripción Especial del Este de Europa y de asignarla a la Inspectoría Lombardo-Emiliana.

    Hemos erigido, además, en Ucrania, dentro de la Circunscripción, una Delegación de rito bizantino-ucraniano, formada por los hermanos de rito oriental.

Conclusión

       No puedo concluir la presentación de esta Región Europa Norte sin referirme con mucho agrado a la santidad que la caracteriza. En efecto, se trata de una Región particularmente rica de testimonios, que han sabido dar razón de su esperanza, la mayor parte de ellos en tiempos de persecución y de guerra, que han comunicado su fe y el carisma de Don Bosco, y con su sangre los han hecho fecundos.

       Entre los Beatos se encuentran D. Józef Kowalski y los cinco jóvenes del oratorio de Poznan: Edward Klinik, Franciszek Kesi, Jarogniew Wojciechowski, Czeslaw Józwiak, Edward Kazimierski, beatificados en Varsovia el 13 de junio de 1999; don August Czartoryski, beatificado en Roma el 25 de abril de 2004.

      Entre los Venerables está don Rudolf Komorek, originario de Polonia y misionero en Brasil, donde murió a los 59 años.

     Entre los Siervos de Dios podemos nombrar a Sor Laura Meozzi (FMA), que trabajó en Polonia desde 1921 hasta su muerte en 1951; el Card. August Hlond, fundador de la Congregación de Cristo Rey; don Ignacio Stuchly, de la República Checa; don Jan Swierc, don Ignacy Antoniowicz, don Ignacy Dobiasz, don Karol Golda, don Franciszek Harazim, don Ludwik Mroczek, don Wlodzimierz Szembek, don Kazimierz Wojciechowski, todos ellos pertenecientes a la Inspectoría de Cracovia y mártires en el campo de concentración de Oswiecim (1941-1942)