Rector Mayor

Acto de entrega de la Familia Salesiana a María Auxiliadora

Acto de entrega de la Familia Salesiana a María Auxiliadora

24 de marzo de 2020

Al final de la novena extraordinaria a María Auxiliadora, que se rezó en todo el mundo salesiano, os invito a hacer un acto de entrega, renovando con el corazón de Don Bosco nuestra confianza en María Santísima, en esta hora de prueba y sufrimiento por la pandemia del Coronavirus.

Vivamos este momento en unidad con el Papa Francisco que llama a toda la Iglesia, hombres de todas las creencias y buena voluntad, incluso a aquellos que no sienten el amor de Dios, a "responder con la universalidad de la oración, la compasión, la ternura".

 Permanezcamos unidos. Hagamos sentir nuestra cercanía con los más solitarios y los más probados. Nuestra cercanía a los médicos, trabajadores de la salud, enfermeras y enfermeros, voluntarios... Nuestra cercanía a las autoridades que deben tomar medidas duras, pero por nuestro propio bien... Proximidad a todos". (Ángelus del 22 de marzo de 2020).

Hoy 24 de marzo, en la Conmemoración Mensual de María Auxiliadora, rezaremos juntos el Santo Rosario, al final haremos el Acto de Consagración ante el cuadro de María Auxiliadora en esta Basílica del Sagrado Corazón, donde Don Bosco celebró la Misa el 16 de mayo de 1887, interrumpida quince veces por el llanto, por haber comprendido el significado del sueño de 9 años.

Como Don Bosco, también nosotros creemos que María es nuestra Madre y nuestra ayuda sobre todo en la hora de la prueba y la tribulación.

Primer misterio doloroso: Jesús ora en el jardín de los olivos

Oremos por todos los que creen en Cristo y por todos los hombres y mujeres de buena voluntad: para que en esta hora de prueba para toda la humanidad puedan redescubrir en la fe los valores de la compasión y la solidaridad con los más probados y necesitados.

Pater, Ave, Gloria - Canción del Ave

 

Segundo misterio doloroso: Jesús es azotado

Rezamos por los médicos y trabajadores de la salud que trabajan duro para ayudar a los pacientes con coronavirus, algunos hasta el punto de dar sus vidas. Que el Espíritu del Señor los sostenga y los consuele en su servicio y misión.

Pater, Ave, Gloria - Canción de Salve

 

Tercer misterio doloroso: Jesús es coronado de espinas 

Recemos por las autoridades: llamadas a tomar decisiones para el bien común. Que el Espíritu del Señor los ilumine en las elecciones que deben hacer y que se sientan acompañados y sostenidos por la oración del pueblo.

Pater, Ave, Gloria - Canción del Ave María

 

Cuarto misterio doloroso: Jesús sube al Calvario cargando con la cruz

Por todas las familias que viven este tiempo de prueba: que el Señor les ayude a descubrir nuevos caminos, nuevas expresiones de amor, de convivencia en esta nueva situación.  Es una hermosa oportunidad para redescubrir el verdadero afecto en la familia. Recemos para que las relaciones en la familia en este momento siempre florezcan para bien.

Pater, Ave, Gloria - Canción de Ave

 

Quinto misterio doloroso: Jesús muere en la cruz y María se nos da como Madre

Rezamos por todos los afectados por el coronavirus y por las numerosas víctimas, incluidos los miembros de nuestra Familia Salesiana: hombres y mujeres que viven su enfermedad y muerte en soledad: que la comunión de María en la fe y la intercesión sea de consuelo y apoyo.

Pater, Ave, Gloria - Canción del Ave

 

Acto de entrega a María Auxiliadora

 

Oh María Auxiliadora,

como nuestro padre Don Bosco hizo con los chicos del oratorio de Valdocco,

con motivo del cólera,

también nosotros, en un mundo golpeado por el brote de coronavirus,

queremos, como Familia Salesiana,

expresamos nuestra confianza filial en tu Corazón Madre.

Conforta a los enfermos y a sus familias.

Apoyar a los médicos y a los trabajadores de la salud.

Ayudar a todos los miembros de la sociedad y a los gobernantes.

Demos la bienvenida a todos los que han muerto como resultado de esta epidemia.

Sobre todo, renueva en cada uno de nosotros,

en nuestras comunidades y en nuestras familias.

la fe en tu Hijo Jesús que murió y resucitó,

En las palabras de Don Bosco te decimos:

Oh María, Virgen poderosa,

grande e ilustre defensora de la Iglesia,

singular auxilio de los cristianos,

terrible como un ejército ordenado para la batalla,

Tú sola has triunfado de todas las herejías del mundo.

¡oh Madre!, defiéndenos en nuestras angustias,

en nuestras luchas y en nuestras necesidades;

líbranos del enemigo

y en la hora de la muerte llévanos al Cielo.

Amén.

 

Bendición

Canto Salve Regina