Rector Mayor

Llamada misionera del Rector Mayor

SOCIETÀ DI SAN FRANCESCO DI SALES
SEDE CENTRALE SALESIANA Via Marsala, 42 — 00185 Roma
Il Rettor Maggiore

pdf  

Prot. 18/0483
Roma 8 de diciembre de 2018

LLAMADA MISIONERA DEL RECTOR MAYOR
Con Motivo de la Solemnidad de la Inmaculada Concepción

Mis queridos Hermanos:

Reciban mi saludo fraterno, con verdadero afecto, en este día de la Solemnidad de la Inmaculada Concepción, día que hace tres años elegí para hacer una fuerte llamada Misionera a los hermanos en todas las Inspectorías del mundo. Este año lo hago también acompañándolo de un video de unos cinco minutos.

El mes de octubre del próximo año 2019 ha sido declarado por el Papa Francisco como mes misionero extraordinario, con motivo del centenario de la carta apostólica Maximum Illud del Papa Benedicto XV, al término de la 1ª guerra mundial.

Los tiempos difíciles son siempre tiempos oportunos. En este caso, tiempos para “un buen negocio”, “un negocio grande” – como lo entendió Domingo Savio al leer en el despacho de Don Bosco el “DA MIHI ANIMAS COETERA TOLLE”. Era un asunto de máxima importancia, y así entendemos también nosotros la evangelización de los pueblos, pasión apostólica permanente y profunda en el corazón de nuestro Padre Don Bosco, como  un asunto de máxima importancia.

Mis queridos hermanos, ¿qué les quiero proponer?, ¿a qué les estoy invitando? Les estoy planteando que celebremos la generosidad misionera de los hijos de Don Bosco. La próxima expedición misionera será la 150ª, cuyo envío tendrá lugar el domingo 29 de septiembre de 2019 desde la basílica de María Auxiliadora de Valdocco, como se ha venido haciendo desde los tiempos de Don Bosco. Cuánto desearía que éste fuese el mejor regalo misionero que la Sociedad de San Francisco de Sales, nosotros salesianos, pudiéramos ofrecer al Señor, al Papa Francisco y a la Iglesia en la llamada misionera que se hace al mundo, y sobre todo, a nuestros amados jóvenes de todas nuestras Presencias.

Sueño con que cada una de las Inspectorías pueda este año poner a disposición del Rector Mayor por lo menos un hermano ad gentes / ad exteros / ad vitam ¿Es mucho pedir y soñar?

Hasta las Inspectorías numéricamente más pobres en vocaciones son capaces de hacerlo.  Ya hay una Inspectoría que cuenta con seis hermanos  que han madurado su vocación salesiana misionera y, desde esa llamada especial, se han puesto a disposición del Rector Mayor para la Expedición 150ª del año próximo.

Les animo, mis queridos hermanos Inspectores, a que sean ustedes los primeros en ayudar a que los hermanos cultiven en sus vidas estos deseos misioneros, y en facilitarles el discernimiento, invitándoles, después del diálogo personal con ustedes, a ponerse en comunicación con el Rector Mayor.  Tengamos muy en cuenta que Dios nunca se deja ganar en generosidad, y ni siquiera la misma Congregación cuando piensa en las necesidades de cada Inspectoría, y en concreto en las que dan generosamente, como la viuda del Evangelio con el óbolo en el templo.

El diálogo con nuestro Dicasterio para las misiones y la reflexión que hemos hecho meses atrás en el Consejo General me permite precisar cuales serían algunas de las urgencias para este 2019, y ojalá se pudiera enviar un número significativo de hermanos:

  • A nuestras presencias Amazónicas y a la nueva presencia de Colón en Panamá;
  • A Sudán y a otras presencias salesianas al servicio de refugiados en diversos lugares de África;
  • A Lituania, Albania y Kosovo, Bulgaria y a otras nuevas fronteras del Proyecto Europa;
  • A Mongolia, Laos, Nepal, Yakutia,
  • A nuestras variadas presencias en las islas de Oceanía,
  • A algunas fronteras misioneras de América Latina si hubiese fuerzas suficientes.

Naturalmente todo dependerá de la respuesta a la llamada.

Los Capítulos Inspectoriales, en camino hacia el CG28, ya están en pleno y fecundo discernimiento sobre el tema crucial: “¿Qué salesianos para los jóvenes de hoy?” Antes de que las respuestas claras e inspiradoras sean bien redactadas y formuladas, dejemos que hablen, con elocuencia, los rostros alegres, generosos y decididos de hermanos jóvenes, adultos y más maduros que sientan que deben escuchar la llamada misionera que el Señor les haga.

Rezo por ello mis queridos hermanos y se lo encomendamos a nuestra Madre Inmaculada y Auxiliadora, pidiéndole a Don Bosco que siga alimentando entre sus salesianos el mismo celo misionero que él vivió

Con verdadero afecto les saluda,

Ángel Fernández Artime
Rector Mayor