Miei Cari Confratelli, Mis queridos Hermanos! Saludo a todos y cada uno extendidos por el mundo.También a todos aquellos hermanos y hermanas de nuestra Familia Salesiana,que al final ven este mensaje que quiere ser una carta filmada. Estoy realmente muy contento de esta oportunidad al final del Bicentenario.Hemos terminado poco tiempo atrás el año que habíamos iniciado el 16 de agosto de 2014,y lo hemos terminado con encuentros muy hermosos como han sidoel Congreso María Auxiiadora, un momento de encuentro en el Congreso de las Exalumnas,también con Salesianas y Salesianos Cooperadores,y el encuentro hermosísimo, lleno de vida y lleno de esperanza,de todos los jóvenes que han representado nuestro mundo salesiano.¡Cómo no dar Gracias al Señor en un año tan intenso! En este momento deseo realmente decirlesque el objetivo que teníamos para este Bicentenario, creo que se ha cumplido en gran medida;hay un aspecto que es el “exterior”, el celebrativo, del que habíamos hablado,que sin duda ha tenido un desarrollo muy hermoso, lleno de cientos y cientos de actos.Al mismo tiempo queda ese otro desafío que era el “Interior”, el personal, el de la vivencia profunda,y ese, evidentemente lo tenemos que verificar cada uno de nosotros.No me cabe duda y tengo una gran esperanza de que habrá sido un año muy especial en nuestro camino de Vida Salesiana.Estoy convencido de que el Fruto del Bicentenario no ha quedado atrás,comienza también, en este momento, para cada uno de nosotros en nuestras vidas. Quiero referirme, por último, a estos mensajes que el Papa Francisco nos ha querido dejaren dos momentos muy fuertes, muy importantes, muy especiales:Uno ha sido el Encuentro en Valdocco con toda nuestra Familia Salesiana;¡qué puedo deciros, mas que, ha sido un encuentro de verdad, de padre que ama a sus hijos, que ama a sus hijas,y que sobre todo ha querido animarnos, estimularnos a ser de verdad educadoras educadores en la Fe;a educar como hemos aprendido de Don Bosco, desde el afecto, llegando al corazón, proponiendo unas metas altas;y también, con este desafío hermoso que nos ha hecho de decir:“en tiempos difíciles, en momentos de emergencia y de crisis, ustedes son capaces de dar respuestas de emergencia y para la crisis”.¡Qué desafío tan hermoso y al mismo tiempo, qué importante! Por último, nos ha regalado una preciosísima carta titulada al igual que el lema de este año:“COMO DON BOSCO, CON los jóvenes, Para los jóvenes”,invitando a toda la Familia Salesiana a dar las respuestas que hoy daría Don Bosco;unas respuestas que sobre todo tienen de esencial acompañar a cada joven en el camino de la Fe,ayudarles a crecer, a descubrir su Proyecto de Vida.Y también nos ha invitado a estar muy en armonía y a educar a los jóvenesen el uso de tantos medios hoy de comunicación social,e incluso a invitarles a la generosidad en un Voluntariado Social Cristiano. En fin, mis queridos Hermanos Salesianos, realmente les abrazo a cada uno,quisiera llegar a ese encuentro personal que iremos haciendo en estos años, entre tanto,les invito a que este año del Bicentenario del nacimiento de Don Bosco que ha terminado,pueda seguir dando Frutos de Vida en cada uno de nosotros. Me permito recordar un aspecto de los muchos que he dicho:he manifestado como un deseo muy grande que quisiera de verdad que cada uno de nosotros,cada uno de nosotros en nuestra Familia Salesiana también, fuésemos “Expertos en Humanidad”.Quiera Dios que sea una realidad, y yo me permito lanzarles también esta invitación:“hagamos que con una profunda vivencia de nuestra vocación, seamos expertos en humanidad,que demos todo en favor de los jóvenes, de las jóvenes”.¡Sean Muy Felices! ¡Feliz Bicentenario! ¡Hasta Pronto! zip file