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SEGUNDA PARTE

XXV CAPÍTULO GENERAL - SEGUNDA PARTE


REVISIN DE LAS ESTRUCTURAS DE ANIMACIN Y DE GOBIERNO CENTRAL


INTRODUCCION

 

87.

El XXV Capítulo General ha llevado a cabo el examen de las
estructuras de gobierno y de su funcionamiento, conforme lo pedía el Rector Mayor en la carta de convocatoria de dicho Capítulo, partiendo de una relectura atenta de los contenidos de los artículos 122 y 123 de las Constituciones, que se refieren a los Principios y Criterios generales del servicio de la Autoridad en nuestra Sociedad. En su reflexión, además, ha hecho suyo todo lo que el Consejo General ha recordado, teniendo en cuenta los estudios llevados a cabo y la experiencia del pasado sexenio, sobre el valor del principio general de «unidad en torno al Superior, considerado siempre como el centro de unidad y el animador de la comunidad en todos los ámbitos» [1] , y de algunos artculos constitucionales especficos [2] , referentes a:
la naturaleza del Consejo General que asiste al Rector Mayor y colabora con l en la funcin de gobierno y de animacin de la Congregacin (Const. 130);
la articulacin del Consejo en Consejeros de Sector y Consejeros Regionales, considerada sustancialmente positiva para la animacin y el gobierno de la Congregacin (Const. 133);
la residencia de los Consejeros regionales en la sede del Consejo, valorada como necesaria para garantizar la unidad de orientacin y de accin en la animacin de las Inspectoras (Const. 131);
la subsidiariedad y la descentralizacin, que reconocen una autonoma conveniente y una equitativa distribucin de poderes entre los distintos rganos de gobierno (Const. 124).

I. RELACIN Y CONEXIN ENTRE EL RECTOR MAYOR CON SU CONSEJO Y LAS INSPECTORAS Y REGIONES, Y MODALIDADES DE ANIMACIN Y DE GOBIERNO

Expectativas

88.

Las Inspectoras aprecian, en general, la unidad de la Congregacin como fruto de la comunin y de la fidelidad carismtica. Desean que el Consejo General haga crecer ulteriormente esta unidad, teniendo en la debida consideracin la diversidad de culturas presentes en la Congregacin, y que acompae el proceso de inculturacin, sobre todo, en las situaciones problemticas, asegurando as la fidelidad carismtica.

89.

Las estructuras de animacin y de gobierno aseguran ya la comunin en los distintos mbitos. Las Inspectoras esperan que la situacin mejore, dado que la complejidad cultural (mentalidad, organizacin social, sistemas polticos y econmicos, lenguas, costumbres, etc.) est en continuo aumento y que se constatan tanto un ulterior desarrollo en algunas zonas de la Congregacin en el mundo, como cambios de situacin (disminucin de hermanos, unificacin de Inspectoras) en otras zonas.

90.

La programacin del sexenio del Rector Mayor con su Consejo ha suscitado inters y estima en la Congregacin y ha ayudado a cada Inspectora a entrar en esta metodologa de proyecto. Muchas Inspectoras esperan un ulterior compromiso del Gobierno central que, dentro del estilo tpico de familia, favorezca, estimule y acompae el crecimiento de una mentalidad de proyecto en la Congregacin, en las Regiones y en cada Inspectora, teniendo en cuenta las diversidades culturales.

91.

Muchas Inspectoras presentan una evaluacin sustancialmente positiva del servicio de animacin y de gobierno del Rector Mayor y de su Consejo (Visitas de conjunto, Visitas extraordinarias, Escuelas de formacin, Encuentros de Regin, etc.). Es muy apreciada la presencia del Rector Mayor en las Inspectoras, como expresin de comunin en torno al Sucesor de Don Bosco. Las Inspectoras manifiestan el deseo de un contacto mayor y de una mayor cercana de los Consejeros Generales, para garantizar un conocimiento de las distintas situaciones locales y para facilitar una coordinacin eficaz, tanto inspectorial como regional. Se aprecia el hecho de que el propio Consejo haya realizado, a mitad del sexenio, una evaluacin global, para una equitativa distribucin de la presencia animadora del Rector Mayor y de sus Consejeros en las Inspectoras.

92.

Las Cartas-Circulares del Rector Mayor son consideradas como un buen servicio de unidad y de conexin en la Congregacin; y deben aprovecharse con mayor fruto en las Inspectoras.

Problemtica

93.

La gran cantidad de orientaciones, propuestas e iniciativas, ofrecidas por los distintos organismos de animacin de la Congregacin (por ejemplo, documentos de los Captulos Generales, Cartas del Rector Mayor, documentos de los diversos Sectores, documentos de las Visitas de conjunto, relacin final de las Visitas extraordinarias) hace difcil poner en prctica procesos de cambio y de maduracin comn, debido a cierta dificultad para asimilar los contenidos, a las diferentes mentalidades de los hermanos y a una cierta deficiencia de animacin que puede darse en algunas Inspectoras o Regiones.

94.

La pluralidad y la complejidad cultural, social y religiosa de los diversos contextos en que debe encarnarse el carisma salesiano, exigen intervenciones diversificadas, plurales y cuidadas. La comprensin recproca entre el Consejo General y las Inspectoras o Regiones puede ofrecer algunas dificultades.

95.

Se nota una cierta lentitud por parte de los organismos centrales en tomar las decisiones necesarias; parece incluso que no se han previsto etapas y procesos de realizacin, asociados a formas de acompaamiento y de evaluacin. Esta situacin hace, a veces, ineficaz la animacin y dbil el gobierno.

96.

En las situaciones cada vez ms desafiantes de los jvenes del mundo, especialmente de los ms pobres y necesitados, parece que a veces falte, por parte de la Congregacin, una respuesta adecuada con intervenciones en su favor, en el mbito internacional y de gobierno, para dar voz a los que no tienen voz.

97.

La problemtica sealada manifiesta algunos desafos, que el gobierno de la Congregacin debe afrontar:
vivir y promover la unidad en la creciente diversidad de las culturas y de las situaciones en continua transformacin exige un dilogo constante entre Centro e Inspectoras, para que, por una parte, se conozcan y se tengan en cuenta las situaciones y los problemas locales y, por otra, nos abramos al horizonte de la universalidad de la Congregacin;
gobernar y animar segn procesos de cambios y maduracin en las Inspectoras, segn la propia situacin y las posibilidades reales, requiere una mentalidad de proyecto y una visin atenta de la unidad de la misin salesiana;
promover una presencia y una accin abierta a la realidad social, poltica y eclesial, particular y global, implica superar la tendencia a una accin demasiado autorreferencial.
Criterios y lneas de accin

98.

Para construir comunin es necesaria una verdadera interaccin en la gestin de los problemas. As para promover la unin fraterna entre las Inspectoras y cuidar que la organizacin sea cada vez ms eficaz para realizar la misin salesiana en el mundo (Const. nm. 130), se sugiere que el Rector Mayor con su Consejo busque cada vez ms y mejor:

sealar y profundizar los problemas comunes que vayan surgiendo,
promover y guiar la reflexin de las Inspectoras y de las Regiones,
proponer criterios de solucin y orientaciones prcticas a los respectivos organismos.

A la luz de estas consideraciones, el Rector Mayor y los miembros del Consejo General evalen las diversas demandas de las Inspectoras, Conferencias inspectoriales y Regiones, para hacerse presentes de forma ms significativa y eficaz.

99.

Se propone que el Rector Mayor con su Consejo encuentre modos adecuados para examinar eficazmente, con las Inspectoras o Regiones interesadas:la programacin del sexenio, las conclusiones de las Visitas de conjunto, las indicaciones de la Visita extraordinaria, en particular sobre el compromiso de inculturacin, el grado de actuacin de las deliberacionesdel ltimo Captulo General, el crecimiento de la mentalidad de proyecto y el acompaamiento de los procesos de cambio.

100.

Para ayudar a las Inspectoras a superar el peligro posible de encerrarse en sus propias realidades y en sus propias exigencias particulares, y para abrirlas a una visin comn y solidaria de la problemtica y necesidades de la propia y de las dems Regiones (por ejemplo, por lo que se refiere a los centros de formacin y de estudio, a obras de particular importancia, al desarrollo o a la reestructuracin de las Inspectoras, al apoyo a los proyectos de la Regin, a la missio ad gentes), el Rector Mayor con su Consejo promueva una mentalidad abierta y solidaria, llegando en dilogo con las Inspectoras incluso a intervenciones operativas y favoreciendo la movilidad y el intercambio de hermanos entre Inspectoras de culturas diversas.

101.

Las Cartas-circulares del Rector Mayor son un buen servicio de conexin y de unidad de la Congregacin. Para poderlas valorizar mejor en las distintas comunidades, se sugiere que sean escritas en un lenguaje sencillo y discursivo, y que se alternen las ms ricas de contenido sobre temas de mayor compromiso, con otras familiares e informales sobre la vida de la Congregacin.

102.

Para favorecer el contacto personal y la confrontacin viva sobre la marcha de la Inspectora, se propone que el Rector Mayor y los Consejeros de Sector ofrezcan a cada Inspector que lo desee, hacia la mitad de su mandato, la oportunidad de un encuentro personal, en vista de una evaluacin de la fidelidad al carisma y de la misin salesiana en la Inspectora y de una convergencia fiel con la programacin del sexenio.

103.

El futuro desarrollo de nuestra misin exige la colaboracin de un grupo de bsqueda y desarrollo formado por expertos (Salesianos y seglares) al servicio del Rector Mayor y de su Consejo, para responder a cuestiones especficas. Este grupo permitira al Consejo General ofrecer intervenciones significativas y eficaces, sobre todo en favor de los jvenes y de los pobres, en mbito internacional y de gobierno.

104.

Prosiga el Rector Mayor con su Consejo la experiencia de elaboracin de la programacin del sexenio, experiencia que todos han juzgado positivamente, refirindose a ella frecuentemente en los sucesivos documentos y propuestas. Todo el Consejo General proceda segn proyectos, previendo etapas, procesos y evaluaciones, consideradas bastante importantes, y para ello pida, con frecuencia, una evaluacin de las diversas propuestas e iniciativas, incluso durante su ejecucin, y no slo despus de concluidas.

105.

Se pide a las Regiones e Inspectoras que proyecten y planifiquen sus iniciativas, teniendo muy en cuenta la programacin hecha por el Rector Mayor para el sexenio, con el fin de asegurar un camino unitario en la Congregacin.

106.

Se pide al Rector Mayor y a su Consejo que sigan de forma especial a aquellas Inspectoras o Regiones que se encuentran en alguna dificultad para caminar segn la programacin y los respectivos proyectos inspectoriales.

107.

El Consejo General, a travs de los diferentes sectores, tiende a responder a las exigencias internas de las diversas Inspectoras. Esta funcin, sin embargo, no debe debilitar nuestra vocacin como Congregacin, que nos pide trabajar en la defensa y por la promocin de toda la juventud del mundo, especialmente de la ms pobre y necesitada, incluso en mbito internacional, eclesistico y civil.

II. LOS CONSEJEROS DE SECTOR

Expectativas

108.

Al tiempo que el servicio de animacin de los Consejeros de Sector en las Inspectoras es apreciado por los recursos que pueden poner a disposicin, por el estmulo de animacin que pueden ofrecer y por el nimo que dan a las Inspectoras para desarrollar un mayor sentido de comunin internacional y de colaboracin interinspectorial, hay tambin un fuerte deseo, expresado con frecuencia, de que haya un dilogo continuo entre el Centro y las Inspectoras.

109.

En un mundo donde la complejidad de las varias culturas, lenguas, razas, religiones y sistemas sociales hacen difciles las comunicaciones, las Inspectoras esperan de los Consejeros de Sector que el programa de animacin que stos proponen las ayude a afrontar los problemas locales y, al mismo tiempo, a ampliar los propios horizontes. De hecho, a veces se tiene la impresin de que algunas iniciativas propuestas por los diversos sectores no responden a las necesidades reales de las Inspectoras.

110.

Se reconoce que los Consejeros de Sector ofrecen con frecuencia asesoramiento competente y servicio de animacin a las Inspectoras; pero, al mismo tiempo, stas sienten la necesidad de una coordinacin de las iniciativas y la necesidad de evitar superposiciones, propuestas paralelas o en concurrencia entre ellas. El XXV Captulo General aprecia los esfuerzos crecientes de coordinacin entre los Consejeros de Sector durante el ltimo sexenio (por ejemplo, el Vademecum del Consejo General, la programacin del sexenio y su revisin, las iniciativas interdicasteriales) y anima a seguir en la misma direccin.

Problemtica

111.

Se constata la falta de una suficiente comunicacin, de ida y vuelta, en la preparacin de programas: esto puede disminuir la eficacia de la puesta a punto de los procesos y debilitar a las Inspectoras en sus iniciativas.

112.

La falta de estudios y proyectos interdisciplinares entre los distintos sectores puede obstaculizar la plena comprensin de la condicin juvenil, que hoy est en rpido cambio y supera con frecuencia las delimitaciones de los sectores. El estudio de temas de actualidad, como la fractura creciente entre ricos y pobres, las cuestiones referentes a los derechos de los nios y de los jvenes, la prdida de la unidad familiar, el influjo de la tecnologa de la informacin y de la comunicacin, el proceso de globalizacin, etc., podra llenar la laguna que se ha detectado.

113.

Recogiendo las instancias de algunos Captulos inspectoriales, de la Asamblea de la Casa Generalicia y de la misma relacin del Vicario del Rector Mayor, se indica el deseo de una reorganizacin de las estructuras de trabajo y colaboracin de la Casa Generalicia.

Criterios y lneas de accin

114.

La peticin de las Inspectoras de poder contar con una presencia significativa y una cercana por parte de los Consejeros de Sector, refleja un deseo profundo de comprometerse en un dilogo efectivo sobre los modos mejores para responder a los signos de los tiempos. Esto implica un cambio de mentalidad, tanto en el Centro como en las Inspectoras. Se considera importante que se trabaje en unin con las Conferencias y con los grupos de Inspectoras, para proyectar intervenciones en red, mejor que intervenciones desde arriba, implicando a centros y a delegados regionales o inspectoriales.

115.

En el ltimo sexenio ha habido experiencias positivas de estudios coordinados entre varios Sectores (por ejemplo, sobre el voluntariado, sobre los muchachos de la calle, etc). La necesidad de respuestas flexibles y puntuales a situaciones complejas y de gran alcance exige coordinacin de los sectores entre s y con los Regionales. Se propone que sta sea una preocupacin constante del Vicario del Rector Mayor, con el fin de coordinar las iniciativas interconexas, favoreciendo una reflexin y una evaluacin transversal. En el plano operativo se podra involucrar cada vez al Consejero ms interesado.

116.

Los Consejeros de Sector valoricen adecuadamente todo lo que sugieren los Reglamentos en el artculo 107 (uso de oficinas tcnicas y de comisiones) y se sirvan de comisiones cualificadas de expertos, con quienes proyectar, programar y evaluar las intervenciones de animacin. El personal al servicio de los diversos sectores profesionalmente preparado, trate de estar al da mediante proyectos de formacin continua y garantice la continuidad de los programas.

117.

Se pide al Rector Mayor que ponga en prctica las intervenciones que considere ms oportunas, sin excluir eventuales remodelaciones internas, en la comunidad Beato Miguel Rua, de la Casa Generalicia, de modo que hagan ms fraterna, satisfactoria y corresponsable la vida de los hermanos llamados a trabajar al servicio del gobierno central de la Congregacin.

III. LOS CONSEJEROS REGIONALES Y LOS GRUPOS DE INSPECTORÍAS

Expectativas

118.

Del examen del documento precapitular, de las aportaciones de los Captulos inspectoriales y del Consejo General, se constata que, en general, la figura del Consejero Regional es apreciada en las Inspectoras. Se valora positivamente la programacin realizada en el seno del Consejo General.

119.

Se considera importante y necesario al Consejero Regional en su papel de enlace entre el Rector Mayor y su Consejo y las Inspectoras, como servicio a la unidad y a la descentralizacin. Se valora positivamente su residencia en Roma, pero se desea una adecuada distribucin del tiempo entre la permanencia en la sede y la presencia en las Regiones e Inspectoras. La Visita extraordinaria es apreciada como oportunidad para la Inspectora de evaluar y renovar su marcha, para iluminar su programacin, como experiencia de unidad y de comunin con el Rector Mayor, como momento fuerte de fraternidad y dilogo.

120.

Los grupos de Inspectoras desean cercana, acompaamiento y animacin. Esto, en ocasiones, resulta difcil, como consecuencia de la complejidad de culturas, lenguas, situaciones polticas y sociales y de la extensin geogrfica de algunas Regiones.

Problemtica

121.

Diversos factores dificultan la marcha concreta de las funciones del Regional:
la complejidad geogrfica, cultural, lingstica, poltica, social... de algunas Regiones;
la dificultad del Regional para encontrar un equilibrio entre el tiempo pasado en las Visitas extraordinarias y el tiempo necesario para el acompaamiento de las Inspectoras;
la creciente complejidad de la vida y misin de las Inspectoras, que hace ms difcil la realizacin de la misma Visita extraordinaria a causa del incremento de relaciones, no slo con los hermanos y los organismos comunitarios, sino tambin con los diversos Grupos de la Familia Salesiana y con los organismos de animacin de la CEP y de los jvenes.

122.

Muchas Inspectoras interesadas han sugerido la propuesta de dividir el grupo de las Inspectoras de Australia-Asia, debido al notable crecimiento de la Regin en el sexenio y a las expectativas para el futuro, a las dificultades de acompaamiento y de coordinacin, a la complejidad cultural, religiosa y social y a la extensin geogrfica de la Regin misma.

123.

Se ha examinado tambin la situacin de la Regin frica-Madagascar. A causa de la complejidad de las lenguas, culturas, religiones, etc., alguna de las Inspectoras implicadas han propuesto la divisin de esta Regin.

124.

Teniendo presentes las propuestas de algunas Inspectoras de las Regiones de Europa ms implicadas, se ha estudiado la situacin de las agrupaciones actuales. Se constata: la extensin geogrfica y la complejidad lingstica, histrica, poltica y cultural del territorio de la Regin Europa Norte; la nueva mentalidad europea, que est creciendo en los diversos pases, con profundos procesos de cercana y de participacin poltica, econmica, cultural y social. Se observa tambin que en el seno de la Congregacin hay en curso procesos de reorganizacin y agrupamiento de Inspectoras con consecuencias previsibles, en un futuro prximo, para la configuracin de las Regiones en Europa; y si es verdad que se percibe esta sensibilidad en las Inspectoras, con todo no han llegado propuestas de cambio concretas, convergentes y viables.

Criterios y lneas de accin

125.

En lo que a la accin de los Consejeros Regionales se refiere, se propone:
que, en la programacin inicial del Consejo, se asigne al Regional un nmero equilibrado de Visitas extraordinarias que realizar, contando con la ayuda de los otros miembros del Consejo General;
que hagan la Visita extraordinaria, adems de segn la manera actual como se suele realizar, con planteamientos variados, garantizando siempre a todo hermano la posibilidad del encuentro personal y el adecuado conocimiento de la marcha de la Inspectora y el cumplimiento de los objetivos sealados por el Rector Mayor para la Visita;
que dispongan de colaboradores, si fuese necesario, para hacer posible un equilibrio entre el trabajo de animacin, el acompaamiento de las diversas Inspectoras y la puesta en prctica de las orientaciones de la Visita extraordinaria.

126.

En lo que se refiere a la organizacin de grupos de Inspectoras, se sugiere:
reajustar adecuadamente algunas Regiones, teniendo en cuenta los criterios de extensin geogrfica y diversidad cultural;
cuidar una adecuada articulacin interna de la Regin en Conferencias o instancias intermedias, que garanticen la agilidad y la sistematizacin de la animacin.

127.

En respuesta a las propuestas presentadas, el grupo de las Inspectoras confiado ahora al Consejero Regional para la Regin Australia-Asia, queda dividido en dos grupos:
grupo Asia Sur, que comprende las Inspectoras: India-Bangalore, India-Bombay (Mumbai), India- Calcuta (Kolkata), India-Dimapur, India-Guwahati, India-Hyderabad, India-Madrs (Chennai), India-New Delhi, India-Tiruchy;
grupo Asia Este-Oceana, que comprende: Australia, China, Corea, Filipinas Norte, Filipinas Sur, Indonesia-Timor, Japn, Tailandia, Vietnam.

128.

Considerando que la Regin frica-Madagascar est todava en fase de consolidacin y que el nmero de los hermanos y de las Inspectoras no es grande, se piensa que los problemas existentes se pueden resolver con una adecuada distribucin y coordinacin de las Inspectoras en Conferencias.

129.

Por el momento no se considera conveniente proceder a cambios en la reagrupacin de las Inspectoras europeas. Con todo, se propone confiar al Consejo General, implicando en particular a los tres Consejeros Regionales interesados, la puesta en marcha de un estudio de la situacin, apoyado en oportunos asesoramientos, procesos y experiencias de coordinacin. Dicho estudio debera mirar, si resultase conveniente, hacia una nueva distribucin y organizacin de las Inspectoras de Europa, ms de acuerdo con la sensibilidad y la mentalidad europeas en el campo de la cultura y de la realidad poltica, social y religiosa. Mientras tanto, se sugiere poner en marcha un gabinete de coordinacin de las iniciativas existentes en mbito europeo, que tenga al frente a los tres Consejeros Regionales de Europa y que acte de acuerdo con los Consejeros de Sector interesados.

130.

En consecuencia, el cuadro global de la configuracin e los grupos de Inspectoras para el prximo sexenio es el siguiente: frica-Madagascar (no cambia); Amrica Latina-Cono Sur (no cambia); Interamericana (no cambia); Asia Este-Oceana (nuevo); Asia Sur (nuevo); Europa Norte (no cambia); Europa Oeste (no cambia); Italia-Medio Oriente (no cambia).